viernes, 14 de marzo de 2014

La otra inteligencia...







El coeficiente intelectual- o CI en forma abreviada (del alemán Intelligenz-Quotient,o IQ)-, es la puntuación que resulta de resolver algunos test para valorar la inteligencia, - La inteligencia (del latín intellegentìa) es la capacidad de pensar, entender, asimilar, elaborar información y usarla para resolver problemas.  La inteligencia  està ligada a otras funciones mentales como la percepción, la capacidad cognitiva,o la memoria,y la capacidad de almacenarla-.
Esto de  medir la inteligencia fue aplicado por primera vez por el psicólogo alemán William Stern en 1912, puntuando los primeros test de inteligencia elaborados por Binet y  Simon a principios del siglo XX, de forma que se dividía la "edad mental" por la "edad cronológica" y se multiplicaba el resultado por 100, dando como resultado el mencionado cociente.
(Estas mediciones evolucionaron y la puntuación de los test empleados hoy día, como el Wechsler Adult Intelligence Scale, se basa en la proyección del rango medido del sujeto en una campana de Gauss con una inteligencia media de 100.) 
 Sin embargo,medir la inteligencia de una persona, a pesar de los tests desarrollados para cuantificarla, sigue siendo un asunto muy subjetivo, y más ahora que ha cocobrado relevancia desde el conocimiento y comprención de las emociones.
Y eso ha llevado a encontrar la explicación al por qué algunas personas con un C. I. alto, eran aventajados por otros de un C. I. menor, en igualdad de condiciones, en situaciones de intercambio social.
La causa es que las personas que manejan mejor sus emociones,y son más conscientes de si mismas, y de cómo matizan su comportamiento, entienden mejor  las necesidades de las otras personas,y el efecto que tiene su conducta sobre los demás.
Esto lo descubrió el psicólogo Howard Gardner, al publicar su Teoría de las inteligencias múltiples
. El entendió que coexistían en la mente una inteligencia interpersonal (la capacidad para comprender las intenciones, motivaciones y deseos de otras personas),y otra inteligencia intrapersonal (la capacidad para comprenderse uno mismo, apreciar los sentimientos, temores y motivaciones propios). Para Gardner, los indicadores de inteligencia, como el CI, no explican plenamente la capacidad cognitiva,y las definiciones tradicionales de inteligencia no dan una explicación exhaustiva de sus características.
Esas ideas llevaron a otro psicólogo,el célebre  Daniel , a ampliar el concepto de Inteligencia emocional en distintos ámbitos de la psicología clínica, como por ejemplo, la relación entre inteligencia emocional y la fobia social, o en la psicología cognitiva,que relaciona esta inteligencia con la manera en que identificamos,usamos,entendemos y manejamos nuestras emociones. Así, la Inteligencia Emocional, como concepto nuevo, evoluciona para entender mejor el comportamiento humano.
Por ejemplo,cuando estamos emocionalmente perturbados, solemos decir que "no podemos pensar claro"  y eso se explica por qué la tensión emocional prolongada puede obstaculizar las facultades intelectuales y dificultar así la capacidad perceptiva. Así,los sujetos impulsivos y ansiosos, a menudo desorganizados y egocéntricos, parecen tener un escaso control prefrontal sobre sus impulsos límbicos. Este tipo de sujetos presenta un elevado riesgo de problemas, de fracasos, alcoholismo y conducta abusiva y violenta, pero no tanto porque su potencial intelectual sea bajo sino porque su control sobre su vida emocional se halla severamente restringido.
Por ello,es que las emociones son importantes para el ejercicio de la razón. Entre el sentir y el pensar, la emoción guía nuestras decisiones, trabajando con la mente racional y capacitando —o incapacitando— al pensamiento mismo. Del mismo modo, el cerebro pensante desempeña un papel fundamental en nuestras emociones, exceptuando aquellos momentos en los que las emociones se desbordan y el cerebro emocional asume por completo el control de la situación. En cierto modo, tenemos dos cerebros y dos clases diferentes de inteligencia: la inteligencia racional y la inteligencia emocional y nuestro funcionamiento vital está determinado por ambos. La capa de pensamiento racional se ha desarrollado para dar cobertura a nuestro lado emocional. Todo nuestro pensamiento, comportamiento personal y social está orientado a mantenernos dentro de los límites de nuestro resguardo emocional y así, mantenernos vivos.
La inteligencia emocional nos da la capacidad de motivarnos a nosotros mismos, de perseverar en el empeño a pesar de las posibles frustraciones, de controlar los impulsos, de diferir las gratificaciones, de regular nuestros propios estados de ánimo, de evitar que la angustia interfiera con nuestras facultades racionales y la capacidad de empatizar y confiar en los demás.
En este punto,es importante saber que las emociones son las expresiones exteriores de los sentimientos acumulados y formados en las áreas de la imaginación y la percepción. 
Se conocen tres fuentes de sentimientos que interpretan toda información que entra en el ser humano por los cinco sentidos y dan el sentido a lo que percibimos:
1. Nuestra propia historia, cultura y experiencias, sean buenas o malas, nos han programado a sentir en una manera u otra, y dan un sentido diferente de todos los demás.
2. El lado oscuro que nos lleva a tener un sentido negativo de las cosas, de modo que nos posean los temores, el peligro autodestructivo, el rechazo etc. retroalimentando en nosotros mas emociones y decisiones negativas.
3. El lado entusiásta que nos anima a tomar un sentido edificante o positivo y ver las cosas luminosas, y  produce en nuestra imaginación y percepción el sentido  de que todo es para nuestro bien y todo tiene un misterioso orden cósmico.
Cuando ya hemos decidido qué sentido vamos a aceptar como la verdad entonces lo expresamos por nuestras emociones y nuestras acciones.
Los resultados de conocer y razonar nuestras emociones,son muy  positivos, y pueden ser tan variados como sensación de bienestar, optimismo, éxito en lo que se proponga lograr, etc. Y por supuesto tiene repercusiones en todas las áreas de nuestra vida como lo son rendimiento académico o profesional, relaciones de amistad y de amor, nuestra salud, entre otros.
Y es que cada ser humano tiene la potestad de elegir como expresar cada una de las cualidades de su personalidad,y como vive sus emociones.
Las cinco emociones básicas  que el ser humano comparte con los mamíferos, -con la diferencia de que nosotros los humanos somos conscientes de ellas, sabemos que las sentimos-, son las  emociones cuyo objetivo es la supervivencia,y son:
Miedo: el objetivo es la protección.
Enojo: el objetivo es la defensa.
Afecto: el objetivo es la vinculación,nos aleja de la autodestrucción.
Tristeza: el objetivo es el retiro. Cuando sentimos tristeza nuestro inconsciente nos está diciendo "retírate de ahí y vuelve a estar contigo".
Alegría: su objetivo es la vivificación. Da energía de nuestra existencia.
Actualmente vivimos en un mundo donde cada día perdemos sensibilidad ante nuestro entorno ya que nos es difícil hacer contacto con nuestros sentimientos. De ahí la importancia de tener una educación emocional que nos permita hacernos conscientes de aquello que sentimos, para  analizar, descubrir y por lo tanto conocer aquello que nos mueve a actuar, y ser,por fin, dueños de nuestros actos. 
Tomar conciencia de nuestras emociones y nuestros sentimientos, nuestras debilidades y fortalezas, y nuestras necesidades y deseos, es el paso fundamental para desarrollar la Inteligencia Emocional, que nos llevará a tolerar las presiones y frustraciones cotidianas, y sobre todo, a  comprender los sentimientos de los demás, y a ejercer una actitud empática y social que contribuya al bienestar común.
Porque la inteligencia emocional se sublima en empatía,que es la que nos hace reconocernos en los otros,y validar-al validarnos- sus emociones y sentimientos, y eso nos brinda una perspectiva más amplia de las consecuencias de nuestras acciones, y nos permite tomar decisiones más inteligentes.
Debemos tener presente, que, aunque pareciera que no escogemos algunos de los sucesos en nuestras vidas,siempre tendremos la libertad de elegir como reaccionamos ante ellos...