miércoles, 12 de marzo de 2014

Naoto, un héroe discreto...








El  10 de marzo de 2011, la ciudad de Tomioka en la comarca de Fukushima,en Japón, tenía un estimado de población de 15.839, con 6.293 hogares. La ciudad era famosa porque tenía la más larga avenida de cerezos en Japón.  Pero en Tomioka también estaba la central nuclear de Fukushima , propiedad de la Tokyo Electric Power Company. Y entonces el  viernes 11 de marzo , a las 14:46:23 de la tarde  llegó la tragedia: Un terremoto de  9 grados que  duró aproximadamente 2 minutos,con epicentro frente a la costa de Honshu, creó un maremoto con olas de de hasta 10 m,sobre la costa este de  Tomioka...
Mucha gente logró refugiarse al norte de la ciudad, en la cima de la colina Yonomori, desde donde vieron,aterrados el daño que el tsunami causaba en la planta nuclear...
Toda la población fue evacuada con urgencia la mañana del 12 de marzo,pues el peligro radioactivo era evidente,así que los pobladores se fueron dejando atrás todo, dentro de un radio de 30 kilómetros alrededor de  la dañada planta de energía ,pues  el peligro de contaminación fue tan grave.
 que a los residentes aún no se les permite regresar hoy en día.




Pero entre lo que abandonaron aquellas personas,estaban sus animales: Perros, gatos, vacas, cerdos,y hasta avestruces... Y a los pocos días, animales abandonados deambulaban por Fukushima con hambre y desamparo...  Vacas en los aparcamientos de las tiendas que mugían arrodilladas por el hambre, cerdos escuálidos buscando un poco de agua, y perros que morian,con la vista fija en la carretera, esperando el retorno de sus amos... Y las avestruces, que eran las mascotas de la central nuclear,urgando por algo de comer,en los contenedores de basura....
U mes después de la catastrofe,un grupo de voluntarios,arriesgando su salud,llevaron agua y alimento para los animales,adentrándose  en el área prohibida, sin saber muy bien qué iban a encontrar...y entonces se enfrentaron al dolor y a la tragedia en la vida del ganado y las mascotas que vagaban sin rumbo por las calles desiertas.




Encontraron caballos y borregos escuálidos viviendo en las cuadras junto a los cadáveres de sus congéneres. Entre las ruinas sobrevivían animales que, hambrientos y sedientos, gemían con desesperación; otros habían sido liberados de los establos y se habían caído en zanjas y ciénagas. Y muchos perros,que atados a los postes, habían muerto esperando inocentes la vuelta de sus dueños. Gatos momificados,avestruces devorando carroña, cerdos sedientos que buscan hasta el más mínimo charco...
La tragedia que sufrieron los animales  de Fukushima,que no fue la causada por el terremoto ni por el tsumani, sino por la central nuclear, por algún motivo, fue ignorada por los medios mundiales, y nadie ayudó a esos animales desamparados,que ni tan siquiera supieron dudar de sus dueños en esos momentos.
 Los voluntarios les ofrecieron comida, algo de atención, y agua sin radioactividad, pero cuando los contadores geiger marcaron su límite,no quisieron correr mas riezgos,y se fueron dejando abandonados,otra vez, a los animales...


Sólo un hombre, Naoto Matsumura, de 55 años de edad, la quinta generación de agricultores de arroz , con su perro, se quedó allí,dandoles cariño y  alimentación a los animales de Tomioka, con los suministros que dejaron los voluntarios.
 Naoto era un buen productor de arroz,pero ahora que vive solo, a unos 12 km de distancia de la central nuclear de Fukushima Daichi. . dentro de la zona de exclusión de peligro,impuesta por el gobierno, pero él se ha negado a evacuar su tierra, donde ahora él es el único habitante humano ..,. Sobrevive con alimentos enlatados cocinados en una estufa de gas que le dejaron los voluntarios ya que  no tiene energía eléctrica. La mayor parte de sus días,los usa para buscar animales abandonados. Ellos son su única compañía. Pidió la ayuda del gobierno para auxiliar a los animales, pero la respuesta fue que lo único que podía hacer el gobierno era matar a los animales. Y por eso Matsumura desprecia al gobierno pues sabe que éste  construyó la planta nuclear en Fukushima fue porque sabían  que no era lo suficientemente segura como para tenerla en Tokio. .



Así, durante los tres años transcurridos desde el tsunami y el accidente nuclear en Japón , Naoto,aun con riezgo inminente para su salud, se niega a abandonar a los animales de la zona radioactiva,pues entiende el sufrimiento de esos seres desamparados. Entonces él entiende que esa es su misiòn: De todas maneras,dice, se ha contaminado desde los primeros días de la tragedia nuclear, y no tiene mas que perder,pues su familia,sus arrozales,y sus amistades,y su anterior forma de vida, murieron o se fueron el día del tsunami,y ahora vive feliz de dar un poco de afecto y algo de comida a numeros animales que llegan cada día a sus tierras. Y así pasa sus jornadas,yendo de casa en casa, recogiendo perros, gatos, patos, cerdos, ...hasta los avestruces que ha llevado a vivir en el patio de la escuela de primaria,donde esas aves son  mas felices que  en la central nuclear donde los tenían como mascotas.  Naoto Matsumura es un discreto héroe,que sabe de la fatal posibilidad de contraer cáncer,-está  expuesto a una radiación 17 veces más elevada que una persona común-, pero prefiere quedarse con su perro flaco llamado Aki, su leal compañero a cuidar de los animales...




Matsumura es una anomalía en un país donde el rebelarse está muy mal visto socialmente, de manera que hasta en la moda se hace un ·consenso" de acuerdo al poder empresarial coercitivo,así que es un desafío al gobierno y empresarios, la desobediencia civil tranquila de Matsumura,que habla en voz alta del dilema que enfrentan los más de 100.000 silenciosos refugiados  “nucleares” que fueron desplazados desde los desastres del 11 de marzo.
Una orden del gobierno prohíbe regresar a sus hogares a los habitantes de  una docena de ciudades alrededor de Fukushima Dai-ichi, después de la central nuclear afectada por el tsunami comenzó a arrojar radiactividad.
 Para Matsumura es una cuestión de principios. Él sabe que si sale de la zona , se convirtirá en un paria , como todos los antiguos habitantes de la región. Las familias que han huido a menudo son mal vistas y marginadas, viven de limosnas en una vivienda temporal pues no consiguen empleos. Para él "es mejor estar muerto que ser víctima de esa injusta segregación".










Y Matsumura denuncia regularmente Tepco , el operador de la planta, y se ha vuelto la némesis de esa empresa ya que ahora es Naoto es escuchado gracias a su labor. Al principio, los medios de comunicación japoneses se mostraron reacios a escuchar, sin embargo , al conocerse su lucha por los animales de Fukushima, en todo el mundo,Naoto aparece como un icono admirable, como un  guardian de la Tierra. Así,Matsumura, un hombre sencillo, es un héroe en un desierto tóxico, perseguido por un enemigo invisible llamado “radiactividad” y otro llamado “gobierno capitalista” consumiendo seres vivos ahora y en el futuro...
Antes del desastre , Naoto cuenta que vivió en lo que llamó " la parte más hermosa del mundo" , rodeado por el mar, la montaña y el bosque. Y ahora su único deseo es " ver a la Tokyo Electric Power Company,  aplastada " ...