martes, 11 de marzo de 2014

Recuento de daños...

Ofrenda por las víctimas de la tragedia del 11 de marzo del 2011
 hecha por dos monjes budistas en la playa de Kitauzumi.










El Océano Pacífico, por no mencionar el aire que respiramos, es vital para la vida en este planeta y sin embargo, los gobernantes sólo se encogen de hombros y dicen que Fukushima es un problema ajeno...
Pero no lo es, veamos:
El Cesio-137 es soluble en agua y sumamente tóxico en cantidades ínfimas. Una vez liberado al medio ambiente, sigue estando presente durante muchos años, dada su vida media. Puede causar cáncer 10, 20 o 30 años a partir del momento de la ingestión, inhalación o absorción, cuando una suficiente cantidad ingresa al organismo.
El comportamiento biológico de Cs-137 es similar al del potasio. Después de entrar en el organismo, se distribuye uniformemente por todo el cuerpo, con mayor concentración en el tejido muscular y óseo. La vida biológica media del cesio es corta, aproximadamente de 50 dias. Pequeñas cantidades de Cs-134 y Cs-137 fueron puestas en libertad en el medio ambiente durante los ensayos de armas nucleares y algunos accidentes nucleares.
Dos evacuados del área de Fukushima levan una ofrenda floral en Okuma.
El manejo inadecuado de Cs-137 puede dar lugar a la liberación de los isótopos de radiación y contaminación y a que se produzcan lesiones. Tal vez el caso más conocido es el accidente de Goiania, cuando una máquina de radioterapia de una clínica abandonada en Goiânia, Brasil, fue saqueada y la brillante sal de cesio vendida a compradores curiosos. El cesio  también puede ser mezclado accidentalmente con chatarra, lo que da como resultado la producción de acero contaminado; como pasó en 1998, en Cádiz, España, cuando Recycler Acerinox fundió chatarra con Cs-137 por accidente .
Todo ser vivo puede estar expuesto al cesio por respiración o al ingerirlo con alimentos y bebidas. La cantidad de cesio en comidas y agua depende de la emisión de cesio radiactivo de plantas de energía nuclear, tal es el caso del Desastre de Chernobyl en 1986 y el Accidente nuclear de Fukushima Dai-Ichi en 2011.
Cuando hay contacto con cesio radiactivo,  la persona puede experimentar daño celular a causa de la radiación emitida por las partículas del cesio. Esto puede traer como consecuencia efectos como náuseas, vómitos, diarreas, y hemorragias. Se ha constatado en las zonas contaminadas abulia acinética, leucemia, daños del corazón, envejecimiento prematuro, y también aumento de la diabetes de tipo 1, sin factor hereditario, e incluso niños.  Si la exposición es larga la gente puede incluso perder el conocimiento, entrar en coma o incluso morir. Cuan serios sean los efectos depende de la resistencia de cada persona, el tiempo de exposición y la concentración a la que esté expuesta.

El cesio en el aire puede viajar largas distancias antes de precipitarse en la tierra por medio de la lluvia pues los compuestos del cesio son muy solubles en agua. En suelos, por otro lado, el cesio no puede ser eliminado por el agua subterránea; allí permanece en las capas superiores del suelo y es fuertemente unido a las partículas del mismo.
Por otro lado,el plutonio,que es más peligroso que el cesio y el yodo,y que ha sido vertido en forma totalmente estùpida en el océano Pacífico, por la central  nuclear japonesa d Fukushima, es un material  mucho más peligroso para la salud que los isótopos radiactivos del yodo y el cesio mencionados antes.
El plutonio es una de las sustancias más tóxicas para el ser humano y la exposición más peligrosa para la salud se produce como resultado de un escape o accidente radiactivo,cuando se inhala o se ingiere. El plutonio no penetra la piel, los isótopos y compuestos del plutonio son radiactivos y se acumulan en la médula ósea,y se irradian a través de los pulmones, hígado,y otros órganos importantes, causando diversos tipos de cáncer. Afecta además al sistema inmunitario y provoca esterilidad,ocasionando,  el síndrome de irradiación aguda, daño genético, cáncer y la muerte.
Flor de Fukushima mutada por la radioactividad.
El plutonio llega el suelo a través de la "lluvia radiactiva" y de ahí pasa a los alimentos. Asimismo, puede entrar en las aguas superficiales y su movimiento lento y hacia abajo termina alcanzando las aguas subterráneas.La contaminación por óxido de plutonio se debe a los incidentes y desastres nucleares,incluyendo el uso de armas militares,ya que el plutonio no se encuentra en la naturaleza, debe ser producido artificialmente en reactores mediante reacciones nucleares,y, concretamente el PU-239, tiene un periodo de semidesintegración de 24.100 años.
Y con respecto al uranio, el principal material radiactivo presente en la central de Fukushima, Cuando este elemento se desintegra libera una potente radiación, y sus partículas que pueden modificar o alterar las moléculas de nuestras propias células, provocando una alteración en su normal funcionamiento.
Si la dosis de radiación es es continua, se produce la destrucción de un gran número de células y/o la inducción de cánceres como consecuencia de daños irreversibles en el ADN.
A su vez,hay dos factores determinan el riesgo para la salud ante una radiación,que  son la dosis y el tiempo de exposición.
Las dosis de radiación se miden bien en sievert (Sv) o en rem (100 rem equivalen a 1 sievert) y cuánto mayor es esta dosis, mayor es la probabilidad de enfermar o morir como consecuencia de la radiación.
El otro factor importante es el tiempo, pues una exposición continuada a una radiación cuya dosis es, en principio, baja también puede ocasionar daños importantes para la salud.
Cuando nos hacemos una radiografía torácica, por ejemplo, estamos recibiendo una radiación media de 0,1 mSv. En general, el cuerpo humano no padece prácticamente ninguna afectación,pero a partir de los 1.000 mSV comienzan a aparecer los primeros y principales síntomas como consecuencia del envenenamiento por radiación: las náuseas.
Con 2000-3.000 mSV además de las náuseas, aparecen vómitos, pérdida de pelo y diarreas en algunos afectados.
Con 5.000 mSV todas las personas se encuentran afectadas por los síntomas y signos anteriores, además de fuertes dolores musculares,presión sanguínea irregular y anemia. Con 8.000 msV se intensifican y  aparecen hemorragias e infecciones.
Las probabilidades de muerte entre las personas expuestas a estas dosis de radiación del 50%, con dosis alrededor de 3.000 mSV la muerte ocurre con total seguridad al cabo de unas semanas y con 5.000 mSv en horas o días.
A los efectos directos sobre la salud comentados anteriormente que provocan las radiaciones hay que tener en cuenta también el efecto indirecto y a largo plazo sobre el aumento de la frecuencia de cánceres como consecuencia del daño genético.
Este aumento de la frecuencia de cáncer, es probabilístico, a mayor dosis de radiación recibida, mayor riesgo incrementado de padecer cáncer. Así por ejemplo, con una exposición de 1.000 mSV existe un incremento del 25% del riesgo de padecer cáncer años después en la población expuesta. Si la exposición se eleva a 3.000 mSV existirá un incremento del riesgo de cáncer del 62%.
En general, los órganos o tejidos más vulnerables a la radiación son aquellos en los que las células se encuentran multiplicándose de forma muy activa.
Así, la médula ósea (dónde se fabrican las células sanguíneas, las plaquetas y los glóbulos blancos), el aparato digestivo y los aparatos reproductores se pueden encontrar seriamente afectados con dosis suficientes de radiación.
Médicos del Mundo Japón.
El daño en la médula ósea provoca una disminución parcial o total de las células fabricadas, lo que conlleva hemorragias, infecciones y anemias.
El daño en el aparato digestivo provoca náuseas, vómitos y diarrea. Por último, la radiación en los aparatos reproductores puede desencadenar esterilidad parcial o total por daños ocasionados en las células precursoras de los óvulos y espermatozoides, así como también abortos o malformaciones en fetos.
De menor riesgo es la  exposición externa a radiación, siempre que sea a dosis bajas y en un corto periodo de tiempo, ya que se deja de recibir radiación en el momento en el que la persona se aparta de la fuente radiactiva.
Lo más grave es la incorporación al cuerpo de material radiactivo (ya sea por ingestión o por respiración) puede ser realmente peligrosa ya que, aunque emita dosis bajas de radiación esta exposición es prolongada y, dependiendo del elemento radiactivo, puede durar días, semanas, meses o años, lo que puede provocar una acumulación total de radiación muy elevada.
En casos como el de Japón,se recomiendaron de pastillas de yodo y lavarse con frecuencia y desechar la ropa expuesta a radiación,porque la glándula tiroides, para producir la hormona tiroxina, necesita captar yodo. Este yodo lo adquirimos de normal a través de los alimentos. Pero debido a que uno de los elementos liberados en la central nuclear de Fukushima es yodo radiactivo, existe la probabilidad de que las personas lo incorporen a su tiroides a través de alimentos contaminados o por inhalación. Por esa razón, esta terapia intenta saturar a la tiroides de ese elemento y ya no capta más yodo durante semanas (reduciendo el riesgo de captación de yodo radiactivo en la tiroides y, por tanto, el riesgo de cáncer asociado a esta glándula).
Por supuesto, esta medida no protege gran cosa frente a la radiación. Y con respecto a lavarse con minuciosidad y desechar la ropa después de salir al exterior se hacen para eliminar las partículas radiactivas en suspensión en la atmósfera que hayan podido depositar en la ropa o la piel.
Es importante aclarar que las personas que han estado expuestas a radiación no transmiten la radiación a otras personas, no es contagiosa. Ahora bien, si esa persona ha incorporado a su cuerpo partículas radiactivas o las tiene sobre su piel o ropas, éstas seguirán emitiendo radiación que si pueden afectar a las personas alrededor, especialmente a niños y embarazadas.
Con todos estos datos científicos,es inaúdito que los diversos gobiernos de los paises afectados por el desastre japonés sigan ocultando la verdad, y no estén haciendo nada por contener los daños causados por TEPCO en Fukushima. Ni siquiera el manejo de la limpieza en el propio Japón es la correcta,ya que se sabe de buenas fuentes que personas sin hogar y en pobreza extrema de  todo Japón, están siendo reclutados por la mafia Yakuza,que es la principal subcontratista para el aseo de la radioactividad en Fukushima, para limpiar en la central nuclear,hombres marginados que trabajan horarios extenuantes y con pésimas medidas de protección. Sin embargo,el gobierno y la TEPCO repiten a diario a los japoneses, y al mundo, que no hay motivo de preocpuación,que todo será solucionado en dos años.
El hecho de que una mentira se repite una y una vez más no significa que sea cierta...


Tampoco cerrar los ojos e ignorar la realidad hace que esta cese de existir. Y dejar que miles y miles de personas mueran es terrible. Es por eso,que Médicos del Mundo ( MdM ) Japón , con el apoyo de la red de Médicos del Mundo, se movilizó desde el primer día del terremoto y el tsunami para prestar asistencia a las personas afectadas por el desastre y el riesgo de contaminación radiactiva de la planta nuclear de Fukushima. El equipo de Médicos del Mundo, equipado con contadores Geiger y dosímetros fueron los primeros que vieron indicios alarmantes de radioactividad,alertando al gobierno que por fin estableció la zona de evacuación. También MdM repartió entre los refugiados, pastillas de yodo por medio de la Embajada de Francia. Para los viajes , el equipo contó con vehículos prestados por patrocinadores anónimos. Los medicamentos, los equipos de emergencia ( camas , paquetes de alimentos , generador, ropa de protección, contadores Geiger ... )llegaron al tercer día desde el departamento de logística , de MdeM Francia.
Según los datos de MdM,el terremoto de 9,0 grados de magnitud del 11 de marzo 2011,y el posterior tsunami  dejaron un número de víctimas confirmadas de 15.560 muertos y 5.329 desaparecidos (datos de la Agencia Nacional de Policía el 13 de julio de 2011) .Y los evacuados fueron 111.532 .

Pero aún falta por conocer el número de personas afectadas por la radiación nuclear de Fukushima Daiichi en el mundo.
La energía nuclear ha demostrado ser un fracaso económico, tecnológico, medioambiental, social y ético, que ha causado ya graves problemas a la salud pública y al medio ambiente: accidentes nucleares, la generación de residuos radiactivos imposibles de eliminar cuya peligrosidad perdura durante cientos de miles de años y que, además, contribuye a la proliferación de armas nucleares. Como médico, sostengo que la tecnología nuclear amenaza con la  extinción a la vida en nuestro planeta . Si las tendencias actuales continúan, el aire que respiramos , los alimentos que comemos y el agua que bebemos pronto estarán contaminados de tal modo que el daño será más grande que el de cualquier plaga que la  humanidad jamás haya padecido...

Texto del Sensei
Trad. de Rox.