jueves, 5 de junio de 2014

La casa de las vías...

En Europa, un  centro social okupado autogestionado o espacio social autogestionado es el nombre con el que se llama a la casa okupada. Al parecer, llamarle así fue importado de Italia, país en el que el movimiento okupa cuenta con una larga historia y posee espacios muy emblemáticos, a finales de los años 1980; aunque en Barcelona podemos situar como precedente histórico la labor de los ateneos libertarios durante el primer tercio del siglo XX.
En los lugares donde se habla catalán se usa "can o  casal",  que significa casa de: Can Vies, Can Titella, Ca n'Anglada, etc,.Y en los lugares donde se habla el euskera se utiliza gaztetxe (por ejemplo, Gasteizko Gaztetxea), esto es, casa de la juventud.
Uno de esos centros autogestionados es Can Vies, que se encuentra en la calle Jocs Florals 40-42, en el barrio de Sants de Barcelona.


El edificio fue construido el año 1879 y se encuentra sobre la estación de Mercat Nou de la Línea 1 del metro de Barcelona. Construido inicialmente para servir de almacén de material para vías de los trenes, pero posteriormente, durante la Guerra Civil Española por la Confederación Nacional del Trabajo, expropió el edificio para usarlo para realizar un  Círculo Social Metropolitano para los trabajadores del metro.
En la época franquista el edificio se lo apropió el Sindicato Vertical falangista,que lo adaptó como una capilla para la Virgen de Montserrat. Después de Franco,con la legalización de los sindicatos, el edificio se usó como  dispensario sindical de la CNT. El edificio sufrió ataques incendiarios de extraña procedencia en 1991 —cuando los trabajadores mantenían un conflicto laboral con la empresa Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB)— que afectaron a parte del edificio, lo que provocó que fuera abandonado...
Hasta el 10 de mayo de 1997,cuando el Can Vies fue Okupado por jóvenes del barrio de Sants de Barcelona en respuesta a la falta de espacios donde poder realizar actividades tanto de carácter lúdico como político. En aquel momento TMB inició un proceso judicial que fue archivado en 1998. La llegada del AVE a la ciudad de Barcelona replanteó que el Ayuntamiento de Barcelona aprobara un "plan de reordenación urbanística" afectando así a este espacio y otros edificios de la zona. Desde entonces los okupas de Sants defienden el espacio,que pertenece legítimamente a los vecinos y vecinas de Sants, oponiéndose a la construcción de edificios de viviendas privadas en ese solar, abandonando así su uso público. Los representantes de comités de empresa del metro y del autobús de TMB de la Conferación General del Trabajo, el Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC, Frente de Liberación Gay de Cataluña), la Coordinadora d'Associacions per la Llengua (CAL, Coordinadora de Asociaciones por la Lengua) el Colectivo de Jóvenes Comunistas, el Centro Social de Sants y la Asociación de vecinos de La Bordeta (Sants) manifestaron desde el principio de la okupa, su pleno apoyo a la conservación de Can Vies.
Parte de Can Vies es utilizado como vivienda y parte como centro social donde se organizan asambleas, la impresión de el periódico de comunicación popular "La Burxa", fiestas comunales, cine popular, talleres de teatro,y representaciones teatrales y musicales, debates,presentaciones de libros, talleres de ajedrez,lecturas,talleres de documentales sociales e históricos, comidas populares veganas y más... También es la sede de la Colla del baile de bastones de Sants (danza popular y tradicional de Catalunya).
En Can Vies, el órgano de máxima soberanía es la asamblea. Funciona por consenso, de una manera horizontal, es decir no jerárquica, sin representantes, mediante la "responsabilidad colectiva".


 Desde hace 17 años sirve como lugar de encuentro de los diversos colectivos políticos del barrio y como local cultural. Funciona con una estructura horizontal basada en la responsabilidad individual y participa en la Asamblea del Barrio de Sants, en la Asamblea de Okupas de Barcelona, aparte de otras campañas, como las que están en contra de la Ordenanza del Civismo o anti-represivas y de apoyo en las presas y presos presos políticos catalanes.
En  Can Vies colaboran  muchos colectivos: "La Burxa", "Construint" , "Asamblea de Jóvenes de Sants", "Negres Tempestes", "BarriSants.org", "Agon", "Colectivo de Cine", "Colectivo de Teatro", "Víctimes del Civisme", Colla Bastonera de Sants, "Acció Llibertaria de Sants",etc.Can Vies ha sido matriz, nexo de unión y paraguas de varias iniciativas sociales y culturales que han echado profundas raíces en el barrio.



Pero ahora tanto tiempo después, TMB insiste en su “plan de reordenación urbanística”, para derrumbar el edificio  y sustituirlo por viviendas de obra nueva... Conscientes que esa acción quería acabar con la historia de 14 años de centro social okupado, muchos partidarios de Can Vies llevaron a cabo acciones de protesta de acción directa,contra el Ayuntamiento pues es sabido que detrás de las acciones de TMB se encuentra este, ya que es el accionista principal.
El 26 de mayo de 2014 se comenzó con el desalojo del centro social, lo cual terminó con graves incidentes entre los okupas y la policía de Barcelona. Durante el desalojo más de mil personas se congregaron para demostrar su repudio. El 27 de mayo, nuevamente hubo una concentración de un millar de personas que atacaron las retroexcavadoras-incendiando la principal-, y levantaron barricadas en contra de las fuerzas del orden para evitar la deomolición total del edificio . A través de las redes sociales se hizo un llamado a todas las entidades sociales y colectivos para manifestarse nuevamente en contra del desalojo y demolición del centro social. Durante el tercer día de protesta, hubo más de 30 detenidos mientras se efectuaba un ataque relámpago  a las sedes del Convergència Democràtica de Catalunya, a algunos bancos y a una furgoneta de la televisión pública catalana TV3.   Esa noche, en  las calles de Sants había mucha gente secundando desde sus casas la cacerolada de los de Can Vies. Pero hubo más en el momento en que se aproximó la policía. Entonces sí, ollas y sartenes empezaron a repicar con más intensidad desde los balcones del barrio.




En Barcelona se extiendió la desobediencia, y así continuaron los enfrentamientos entre manifestantes y los antimotines,sin que el Ayuntamiento lograra destruir Can Vies. Más de un centenar de compañeros se atrincheraron frente al edificio,mientras otros aplicaron la acción directa y le pegaban fuego a los contenedores de las calles aledañas, hasta que el gobierno entró en razón...
El alcaldeTrias y su equipo de gobierno cayeron en cuenta de ellos que no tienen la exclusividad de la gestión de lo público. Los ciudadanos queremos decidir sobre todo lo que nos afecta. La administración tiene la obligación de facilitar y respetar espacios donde el vecindario pueda auto-organizar, encontrar y ejercer la crítica constructiva, desde la autonomía, el consenso y la defensa de lo colectivo. Sin necesidad de tutela. Público significa de la comunidad, no de la administración...



Finalmente,con la presión y solidaridad vecinal, con numerosas manifestaciones, muchas de las cuales terminaron,lamentablemente, en represiòn y detenidos,pero los muros semidestruidos del Can Vies fueron salvados, con todo lo que significa, ya que es este centro uno de los  emblemas del movimiento okupa en Barcelona.
Durante la mañana del 31 de mayo de 2014 y tras el anuncio del ayuntamiento de Barcelona de paralizar las obras de demolición del edificio tras las protestas, el colectivo de  Can Vies arrancó un programa de reconstrucción del desvencijado edificio. Para ello necesita de la colaboración de todas las generaciones de jóvenes que en algún momento u otro de nuestra vida hemos pasado por Can Vies. para participar activamente en su reconstrucción.
Recordemos que Can Vies es una piedra en el zapato del poder establecido en Barcelona,y que éste no se la ha podido quitar con facilidad. La resistencia al derribo ha sido ejemplar en muchos aspectos, prueba que hay gente que no se adapta al comportamiento esclavo que le piden. Esto es motivo de alegría. Y como las piedras no van a faltar, confiamos en un futuro cercano tener muchos otros centros okupas!

La lucha continúa.
 Visca Can Vies!