viernes, 11 de julio de 2014

Los obedientes...







Obedecer implica el sometimiento de la libertad personal a una voluntad ajena, el acatar sus instrucciones, cumplir sus demandas o abstenerse de sus prohíbiciones.
En las sistemas judeocristianos de explotación,los estados y las iglesias han manipulado de tal modo a los ciudadanos,que estos piensan que el obedecer es un "valor" que se les enseña desde niños...la obediencia es la conducta más reforzada desde la más tierna infancia,en cambio, la desobediencia es la más castigada. Se va creando así, poco a poco, algo similar a un reflejo condicionado hacia la obediencia.La desobediencia infantil se trata clinicamente.como un grave problema de conducta, pero jamás sedice que es el resultado de un acto de libertad y autoafirmación infantil ante el autoritarismo de padres y maestros. Y esto es porque obedecer forma parte imprtantísima del profundo adiestramiento dictatorial que el sistema hace de las personas,de tal modo que los desobedientes son señalados como " seres conflictivos o problema"o "desadaptados". Esta situación resulta muy cómoda para toda autoridad pero disminuye la capacidad de independencia (o espíritu crítico) del sujeto, quien resulta limitado para su futura vida adulta.
De tal modo sucede que muchos adultos obedecen de modo condicionado,aunque obedecer implique perder la dignidad humana,con tal de no ser rechazado por su grupo social, incluso sin tener la plena convicción de las ideas fundamentales o de las acciones realizadas de dicho grupo.
Así,a obediencia es definida por sumisión al poder, basada en el principio de Jerarquía (que ha sido exaltado constantemente por el poder eclesiástico o estatal), pues sin jerarquías no se puede ejercer ningún poder del sistema. Y es que la obediencia a la autoridad,encubre el miedo, y protege de responsabilidad ética al obediente,con el muy  socorrido "obedecía órdenes",que disfraza de "sentido del deber" a posibles actos detestables.
Entonces,la causa de la obediencia está en el miedo. Miedo a ejercer la libertad y miedo a la soledad.
Los obedientes se someten a los caprichos de otros porque no tienen confianza en sí mismos, son  inseguros, nunca protestan porque tienen miedo de ofender y quieren quedar bien y agradar; no pueden tolerar el rechazo porque temen no ser aceptados, tienen poca resistencia a la crítica y escasa tolerancia a la frustración; son indecisos, necesitan la aprobación de los demás; son muy vulnerables y sensibles, no pueden decir que no, se sienten culpables y creen que los demás siempre tienen razón; se sienten insatisfechos, con baja autoestima y no pueden poner límites...y pondrían su dignidad como alfombra,con tal de obtener un poquito de reconocimiento...
Algunos obedientes llegan a justificar su sumisión con mandatos divinos,o peor aún,con la selección natural para la preservación de la especie,pero todas esas ideas irracionales  son consecuentes al sentimiento de culpa derivado del continuo castigo desde la infancia.
 Entonces,cuando el sujeto obedece los dictados de  otra persona, se produce una renuncia a la propia autonomía y su conciencia deja de funcionar, al mismo tiempo que se produce una abdicación de la responsabilidad.
Cuando la conciencia deja de funcionar,el sujeto se hunde en una  conformidad automática, es decir, se somete a las pautas culturales con el objeto de hacerse igual a millones de autómatas y dejar así de sentirse sola. Yes que la sociedad capitalista ha aumentado el desamparo y la inseguridad del ser humano, hallándose éste más dispuesto todavía a someterse, incluso de una forma ingenua o infantil, a las "autoridades" que sean capaces de hacerle más ligera la carga de la soledad y la duda. El obediente pierde así su individualidad, conviniéndose en lo contrario de lo que es un verdadero ser con conciencia de sí mismo.
Esta pérdida de la conciencia del sujeto es la esencia de la obediencia. Se produce un desplazamiento del punto de vista crítico, sustituyendo el pensamiento propio por el de la autoridad. Y sabiendo que el contenido de nuestro pensamiento termina convirtiéndose en acción,resulta que la obediencia  produce a un cambio tremendo en la identidad del sujeto.
Ligado a lo anterior, el obediente elude su  responsabilidad,teniendo en cuenta su renuncia a la libertad. Y es quel peligro es que los sujetos que obedecen órdenes son capaces de cometer los actos más atroces y considerarse completamente inocentes,porque "sólo obedecían". Esto es lo que parece más peligroso de la obediencia, el hecho de que sujetos pacíficos puedan trasladar la responsabilidad de sus actos, si son crueles, a la autoridad de la que emanan las órdenes y vivir esos actos, que son propios, como si fueran meros espectadores.
Sin embargo,los obedientes, ocultan una faceta autoritaria, pues su personalidad caracterizada por su inclinación a la obediencia tiene, al tiempo, necesidad de ser obedecido, con impulsos agresivos ante la presencia de personas débiles,y la glorificación del orden y la disciplina.
Se pueden añadir a estas características el racismo, la tendencia a la destructividad y la preocupación por afirmar machismo y hembrismo.
También,los obedientes desarrollan una personalidad dependiente de docilidad, baja autoestima, subordinación y procesos cognitivos ingenuos, y de ese modo,se le convence fácilmente. Tienen tendencia a desarrollar miedos y fobias, sobre todo ansiedad de separación y otros trastornos. De modo que carecen de sentido autocrítico y de independencia personal.

Y esto pasa porque base cognitiva de la obediencia está en la sumisión ideológica, es decir, interpretar la realidad desde la perspectiva de la autoridad. A esto se une el hecho de que cuando el obediente deja de sentirse responsable de sus actos al obedecer,también se libera de la  culpa. La esencia del proceso de obediencia es que un sujeto se convierte en agente de las órdenes de otro. Y este proceso mental del marido que obedece sin cuestionar  las órdenes de su dominante esposa,es el mismo que el del soldado que dispara contra inocentes en una aldea.
Así,la obediencia se ha incrustado en la conciencia, iniciada en el seno de la familia, verdadera estructura de autoridad, y continuando en la escuela, que educa en el sometimiento. Luego, cristaliza en el mundo laboral, donde el sistema  perpetúa la estructura jerárquica. Es una esclavitud soterrada,donde la obediencia se premia y se castiga la desobediencia.
El sujeto adaptado al sistema capitalista debe desear ganar mucho dinero, para lo que será necesario que asuma la creencia de lo bueno que es el trabajo, la disciplina, la puntualidad y sobre todo... obedecer. La sociedad produce el carácter social y éste produce ideologías que lo nutren.
El carácter social es reforzado por todos los medios, así,la mayoría de la gente lleva una vida de sorda desesperación y que lo que se llama "resignación" no es más que desesperación confirmada.
La materialización de ese  carácter social en el sistema capitalista es el del sujeto consumidor,un tipo obediente que sigue la órden de comprar gran variedad de productos en el mercado,y se engaña a sí mismo dicíendose que eso es  su "libertad de elegir". Así,el obediente consumidor es igual que los que le rodean, es como todos, ahuyentando el fantasma de la diferencia discriminatoria. Así el individuo ha renunciado a la temible libertad y se protege sometiéndose a la autoridad de las empresas y sus medios...
Aunque frente a esa mayoría silenciosa de obedientes, existe la posibilidad de la acción individual de la desobediencia.
Salirse del redil de los obedientes,romper las reglas del carácter social capitalista,desobedecer... Pero desobedecer es un proceso complejo: el proceso mental que entraña la desobediencia es mucho más complejo que el de la obediencia, y, además, requiere una serie de recursos internos (habilidades psicológicas) del sujeto.
Porque todas las instancias de poder, desde la más alta a la más cercana (la familia incluida), han resaltado la obediencia como virtud y lo contrario como un defecto, hace falta mucha capacidad y seguridad para optar por la desobediencia consciente. Hacen falta inteligencia y valentía para dudar. Al desobediente se le impone un camino solitario en el que le costará mantenerse estable... Pero recordemos que en el avance de la Historia ha sido fundamental esa capacidad humana de desobedecer a la autoridad ...



.