viernes, 12 de septiembre de 2014

Catalunya independiente...

" Part de la classe mitja espanyola,
 narcotitzada, es dedica a creure que 
el prob lema de Espanya és Catalunya.  
No, el problema d'Espanya és la corrupció 
dels seus reis i presidents,
la falta de democràcia,  
i la mala llet cap a si mateixos ..."
Joaquim.

Después del éxito de la V de  La Diada de Catalunya que se celebró este 11 de septiembre de 2014 con una gran concentración en las dos principales avenidas de Barcelona —la Gran Vía y la Diagonal— formando una V de 11 kilómetros de largo con el vértice en la Plaza de Les Glòries y que reunió a más de un millón y medio de catalanes  que se unieron de modo alegre, organizado y estético para formar una gran "V",(de voto o de victoria), para exigir la Independencia del pais, es evidente que Catalunya lo logrará.
Pero el limitadísimo conocimiento de la historia de Catalunya por parte de las derechas, e incluso muchas voces de izquierda españolas, dificulta mucho la comprensión de lo que ocurre en Catalunya.
Y es que los hechos recientes parecen demostrar que el Estado español está controlado por una casta responsable del enorme retraso social y de la gran corrupción de España, y que nunca aceptará el pensamiento libre y diferente. Por eso,y más, al 40% de la población catalana que siempre ha sido independentista, se sume otro 20% (y continúa creciendo) que votaría SI / SI, es decir Independencia, debido al rechazo al  monarca decadente y su corrupto Estado español.

 Es lógico, por lo tanto, que el llamado problema catalán no sea un problema catalán, sino español, creado por la incapacidad de la estructura de poder de España de aceptar que existe una democracia real, alejada del franquismo nacionalista.




 La gran mayoría de aquellas personas que, siendo de izquierdas, votarían SI / SI  en una consulta no son anti-España,ni tienen resentimientos hacia los vecinos hispanos, sino que son anti-Estado español,y anti-monarquía, una diferencia esencial que nunca se hace en el resto de España debido a la interpretación maliciosa y sesgada que promueve el nacionalismo españolista, pero que no se presenta como nacionalista del faccio, sino como "demócrata".
Los partidarios de la independencia de Catalunya tienen poderosas razones sociales, económicas, de lengua y de cultura, históricas,para lograrla.
Hay razones sentimentales para asegurar su escencia catalana como pueblo, así como razones más pragmáticas con unos objetivos de mejora medibles, como poder disponer del 100% de los recursos que se generan en su tierra y de los impuestos que se pagan.
Con estos recursos-que se queda Madrid- y con la capacidad política de legislación catalana -que también se niega desde España- sobre todos los ámbitos que afectan a los ciudadanos de Catalunya, la sociedad civil catalana podría construir un estado moderno y más justo, una República sí, y Catalana, basada en una democracia real y participativa.


Siendo todo esto cierto, hay un nexo de unión básico que está haciendo de este proceso un éxito, y es que los catalanes creen en este país como proyecto común de convivencia, integrador, mirando al futuro donde la mayoría queremos llegar, sin dejar a nadie atrás.
El independentismo ha germinado en la inteligencia del país. Los profesores universitarios, los economistas, los periodistas, las profesiones liberales, las clases medias urbanas son abiertamente independentistas que elaboran escenarios, proyectos, argumentos. Que fabrican ideas. De hecho, la mayor parte del talento catalán es partidario de la independencia.
Este proceso ha sido un movimiento ciudadano que ha eclosionado cuando una parte muy importante de la sociedad se ha organizado, ha trabajado y ha forzado al Govern a dar un paso que no deseaba dar. No es la apuesta de unos partidos, sino de una sociedad con memoria histórica.



Sin embargo no sólo ve al pasado,sino que también se apoya en los jovenes que han usado las redes sociales de forma muy hábil. Ocupan la red de forma natural, crean vínculos muy tupidos, densas conexiones de intereses comunes y comparten virales, argumentarios y críticas. Hoy la independencia es un proceso esencialmente 2.0, porque esta lógica bottom - up sería mucho más complicada sin una estructura en red. Los trending topic, los hashtag que triunfan y los vídeos virales son siempre independentistas. De hecho, la principal sorpresa es el absoluto silencio de la otra orilla, el vacío en la red del no. Mientras los abuelos catalanes nos muestran su entusiásta sorpresa ante este uso de la tecnología.
Yes que el catalanismo es un proceso transversal: Campesinos, clases medias, mineros,pescadores, personas en paro, radicales antisistema,migrantes,  conservadores, socialdemócratas, ricos,pobres,jovenes y viejos...Es difícil articular un proyecto compartido más allá de la proclamación de un nuevo estado. Pero se ha creado un compromiso tácito de prioridades: Primero, la independencia y luego, la autogestión de la sociedad catalana a todos los niveles, partiendo de la federación de las unidades más pequeñas a las más grandes (individuo, pueblo, barrio, comarca, ciudad ...), que ejerzan la autogestión y la democracia directa.  La televisión y la escuela  han participado en este proceso. Y aunque todas las escuelas y todas las televisiones del mundo optan por una determinada visión ideológica y todas las escuelas deciden unas opciones y por tanto renuncian a otras,en el caso catalán sabemos que la cuota de pantalla de TV3 no llega al 20%, y la escuela está basada en la escuela moderna de Ferrer i Guadia, así propicia la libertad de pensamiento en los alumnos,que en su mayoría son bilingües o trilingües, y de un nivel alto de cultura y reflexión (cosa que los niños españoles no se procura).
 Por otro lado,la mayoría de los independentistasson conscientes de los obstáculos que vendrán en el futuro,pero los catalanes saben trabajar,luchar,y resistir. Y aunque es probable que haya  una transición convulsa-todos los partos lo son- y quizá Catalunya no entre en la Unión Europea, este escenario no disuade a nadie: la mayor parte de los catalanes están dispuestos a tirar adelante contra viento y marea.
El equipo de Rajoy espera petrificado, que los catalanes se den por vencidos,pero ignoran que el porcentaje de catalanes que están dispuestos a pagar el peaje es inmenso. Tal vez por su práctica en este hábito.

El plan B es imposible. La ruptura con España ya es un hecho. Sólo falta formalizarlo en un documento.No habrá una tercera vía  según los equivocados cálculos de Madrid con su "No hagamos nada porque al final no pasará nada". Están en un error: España es una marca quemada. Es la corrupción de sus monarcas, el franquismo reloaded, el Monsanto, el Lehman Brothers, el dentista que recomienda chicle con azúcar, el relaxing café con leche,los fachas mata perros y mata toros...España no seduce ni a los españoles, es una marca sin futuro y sin iniciativas. España ha envejecido y agoniza rancia y decadente.  Y no hay un proyecto alternativo de España al que aferrarse, y ya es más como un lastre que como una tierra entrañable.
Es visible la situación que se dibuja: Consulta prohibida por Madrid - elecciones plebiscitarias - contundente victoria de la coalición del sí - sí. Y,al tiempo, proclamación unilateral de la independencia. Y sí,Rajoy activará el 155 e inhabilitará al President. Pero la presión internacional y la presión popular harán insostenible ese escenario. Y mientras el tren se acerca, el Gobierno del PP mira confiado en medio de la vía, con los ojos adormilados y una digestión rumiante,como una vaca enferma que será atropellada por el tren,sin darse cuenta de que a España le va a ir peor de lo que le va ahora sin Catalunya.




No le vale despreciar más a los catalanes,ya que pronto perderá ese gran capital humano, de su talento,de su cultura, y de su capacidad laboral o de su sistema logístico. Además, si Catalunya tiene una renta per cápita superior a la media, no es temerario pensar que el sistema económico y financiero de Madrid se va a resentir mucho. Es triste por los españoles prolerarios, pero Barcelona tiene una política de solidaridad internacional,y de igual forma que colabora con ACNUR o con Médicos sin Fronteras,podrá colaborar con sus vecinos en problemas. Pero hay un principio básico que regula eso que llamamos solidaridad: Ha de ser voluntaria. No se puede forzar.  Catalunya no se puede quedar en España simplemente porque si se va los españoles serán un poco más pobres. Tanto España como Catalunya tienen mucho trabajo: Decidir qué clase de futuro quieren construir, conjuntamente y por separado.
En fin,que lo más sensato es asumir este proceso, y empezar a gestionar la Independencia, y el país catalán del futuro que nos acogerá...

Visca Catalunya, Terra Lliure !!!