sábado, 4 de octubre de 2014

La noche de Iguala...



La Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” está en Ayotzinapa en estado mexicano de Guerrero, y es un modelo de educación popular, autogestionada, horizontal y consciente de las necesidades de los campesinos. Tiene sus orígenes en un proyecto gubernamental de Lázaro Cárdenas, en 1926, con fin de que la educación fuera accesible al pueblo mediante la creación de escuelas normales que permitieran formar maestros rurales. Y desde entonces la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos se ha mantenido, a pesar de una serie de agresiones del estado burgués que se ha apropiado de México, que ha deseado mantener en la ignorancia a los más pobres,pero la Normal se ha opuesto a eso,  manteniendo su resistencia hasta el día de hoy,formado históricamente jóvenes profesores con una fuerte tradición de lucha social. Entre sus ex alumnos se destacan Lucio Cabañas Barrientos, líder del grupo guerrillero Partido de los Pobres; el sindicalista Genaro Vázquez Rojas, asesinado en una emboscada por el ejército, o el dirigente comunista Othón Salazar Ramírez. En diciembre de 2011 la represión policial contra los estudiantes de esa escuela dejó un saldo de dos jóvenes muertos durante una protesta para exigir mejoras en la escuela.
Constantemente atacada por los gobiernos derechistas, debido a su abierto carácter combativo y a los altos niveles de conciencia política de sus estudiantes, la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa ha tenido que enfrentar tanto la represión como la indiferencia de las autoridades.

De la segunda forma de agresión, llevada a cabo principalmente negando el financiamiento, es que los estudiantes normalistas han desarrollado formas de autogestión, en donde ellos son protagonistas de la obtención de fondos para los gastos de la escuela y manutención personal. Siembran, cosechan y crían animales para poder financiarse, así como también realizan colectas con los mismos fines.
Por ese motivo fueron a Iguala un grupo de 80 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos,el 26 de septiembre del año en curso. Y entonces,cerca de las 21:00 horas ,  tras efectuar una recolección de dinero para los gastos de su plantel, y para asistir a la manifestación que todos los años se realiza en la Ciudad de México en conmemoración de la masacre de Tlatelolco, ocurrida el 2 de octubre de 1968, a la que pretendían llevar sus demandas por una reforma educativa y cuestionaban a las autoridades locales por corrupción y delitos de narcotráfico. Sin embargo, el alcalde de Iguala, José Luis Abarca Velázquez,  ordenó que se detuvieran los  transportes colectivos en que se trasladaban los normalistas,cuando éstos se encaminaban hacia Chilpancingo desde Iguala de la Independencia.



Fue entonces que varias patrullas buscaron impedir el paso a los camiones que salían de la central de autobuses. Los estudiantes fueron rodeados, al colocarse los vehículos policíacos   atrás   de   la   columna   de   camiones.   Los   normalistas   bajaron   de   los autobuses y se enfilaron hacia una patrulla para preguntar porque se detenía el tráfico. Los policías municipales, sin advertencia alguna, empezaron a lanzar ráfagas de tiros, hiriendo a Aldo Gutiérrez Solano, nativo de El Refugio, municipio de Ayutla de los Libres,   Guerrero, (a quien días después sus   padres decidieron que le desconectaran el respirador artificial, debido a su estado de muerte cerebral.)
 Los normalistas que no se apearon,entonces fueron  bajados a golpes    del  camión  y  colocados en  el  suelo. Los demás estudiantes corrieron y se dispersaron tomando distintos rumbos.Unos fueron a pedir ayuda a la zona militar,pero los soldados se burlaron y los ignoraron. Los policías municipalesabandonaron el lugar y se llevaron detenidos  a alrededor de 43 alumnos de Ayotzinapa en cinco patrullas. Cuando los   normalistas, a  las 24:00 horas, informaban acerca de los acontecimientos a los medios de información, arribaron elementos paramilitares en una camioneta Ram color rojo desde la cual dieron inicio a una balacera, siendo asesinados Daniel   Solís Gallardo   y   una persona   aún   no  identificada   por sus familiares, y heridos graves cinco alumnos de Ayotzinapa. Dos de los profesores que se hallaban en el lugar, también fueron lesionados.
Los paramilitares atacaron, asimismo, un camión que llevaba de Iguala a Chilpancingo a jugadores de Avispones, equipo de futbol de la tercera división, en el cual fueron acribillados el joven deportista David Josué García Evangelista; el chofer, Víctor Manuel Lugo Ortiz, y la señora Blanca Montiel Sánchez, que viajaba en un taxi. Resultaron lesionados, el secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Colegio de Bachilleres, Alfredo Ramírez García, y el secretario de Finanzas, Fernando Zúñiga.
El 27 de septiembre, los estudiantes visitaron los separos de la policía preventiva para   comprobar   la   integridad   física   de   los   compañeros   detenidos,   pero  no encontraron a ningún estudiante ingresado. Hasta la fecha, existen 43 normalistas desaparecidos, que fueron aprehendidos por policías municipales.
 Por la tarde,fue localizado el cadáver de Julio César Fuentes Mondragón con evidentes huellas de tortura, sin ojos y desollado del rostro.
Tales   son   los   hechos   ocurridos   el   26   y   27   de   septiembre   en   Iguala   de   la Independencia, conforme a la descripción que hacen el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan.
La matanza de estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, refleja con claridad el grado de descomposición a que ha llegado el régimen antinacional y entreguista de Enrique Peña Nieto y su contlapache en la entidad suriana, el gobernador perredista Ángel Heladio Aguirre Rivero.
Vuelve a correr la sangre de estudiantes normalistas rurales en el estado de Guerrero, derramada por policías municipales y cuerpos francos de sicarios. El país camina hacia atrás, y esto seguirá ocurriendo mientras no se alcance la movilización general de la clase obrera y el pueblo.
A los campesinos e indígenas, trabajadores asalariados,   estudiantes   y   pobladores   de   la   patria   chica   de   Ignacio   Manuel Altamirano y de todo el país, sólo se les ofrece como “logros” notables y visibles el
asesinato  de  líderes, activistas  y  elementos  populares; el encarcelamiento  de dirigentes indígenas, campesinos, y estudiantes,y la
desaparición de participantes en el movimiento social; la represión de algunas acciones de masas;   la desnacionalización de los bienes   mexicanos; la pérdida de la soberanía nacional ante los buitres trasnacionales, y la corrupción.


Aporte de Mozz
Para apoyo del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México, el Taller de Desarrollo Comunitario, el Comité de Familiares y Amigos de Secuestrados,   Desaparecidos   y  Asesinados   en   Guerrero,Oaxaca y Puebla.