lunes, 6 de octubre de 2014

Los 43 y los otros miles...








En México, tragicamente,tenemos muchos otros desaparecidos.  Pero los compas de Ayotzinapa dieron luz por la manera tan impune, tan salvaje como fueron tratados a lo que está sucediendo a diario en el país,para que el mundo se entere. Porque, de hecho, esos crímenes son la tónica que está instalada en todo el país, pues cada día aumenta el número de víctimas y desaparecidos, sin que la sociedad ponga un alto al mal gobierno. En su momento este asunto de los 43  llamó la atención que las autoridades involucradas fueran miembros de la "izquierda", que se presentó en los últimos años como un contrapeso progresista a la corrupción generalizada...Pero no es de extrañar que también en este caso tan trágico fuesen unos simuladores.  Y es que el negocio de la droga sigue siendo un negocio boyante en el país. Los cárteles controlan territorios, vías de comunicación,gobiernos y candidaturas,y siguen teniendo altísimas ganancias y la sociedad permanece resignada,acusando de vándalos y violentos a los que piensan que “La libertad no se conquista de rodillas, sino de pie, devolviendo
golpe por golpe, infringiendo herida por herida, humillación por humillación, castigo por castigo...aunque corra la sangre a torrentes, ya que ella es el precio de su libertad”, sin saber que esas fueron las palabras exactas del  insurrecto Emiliano Zapata en Villa de Ayala.
Desde luego,del lado de los diezmados,están los grandes de la dignidad, héroes internacionales de la libertad,los que con sus ideas nos heredaron el valor para luchar contra las injusticias.
Pero resulta que el estado mexicano fue evidenciado en Iguala,de lo que hace en todo el país: acusar a las bandas del narcotráfico,cuando es él el que golpea al movimiento popular. Así mismo,desde el 1 de diciembre de 2012,infiltra en estos movimientos,a provocadores que hace llamar "anarquistas",para propiciar altercados e instigar a la población en general a justificar la represión de las fuerzas policíacas. Esto es lo que sucedió en Iguala: unos muchachos piden cooperación para asistir a la marcha del 2 de octubre en la Ciudad de México,llegan los policías y abren fuego sin más. Luego "levantan"-secuestran- a 43 de esos jovenes. Al día siguiente el jefe de seguridad de Iguala afirma que "eran unos vándalos que les lanzaron piedras a los policías". Murieron 5 y desaparecieron a 43. Y entonces culpan a las bandas del narcotráfico.
(Lo mismo sucedió el 1 de diciembre de 2012,y el 2 de octubre de 2013 en la ciudad de México,bajo las órdenes del impresentable Mancera,que infiltra provocadores,llamándolos "anarquistas", y luego reprime indiscriminadamente a los marchantes,y tiene ganancia,pues al criminalizar a los anarquistas verdaderos que ni estuvieron ahí,puede perseguirlos impunemente,apoyado por un sociedad borrega que repite sin criterio lo que le dicen la tv y los diarios del sistema.)
Se trata de una celada al viejo estilo de la guerra sucia, una emboscada preparada por instancias políticas, policíacas y del narcopoder amancebadas en el deterioro de la antigua institucionalidad burguesa del Estado mexicano.
Un detonante colocado por gentes del poder (narco, político y económico) que no quieren hacerse responsables de sus actos de ningún modo, empeñados en ponerlo como un acto de la delincuencia organizada,de los "anarquistas",o de cualquier "peligro para México" de moda, restringiendo toda forma de manifestación social que irrumpa en sus escenarios, ya sea en las zonas donde gobierna el narco o en lo que los políticos creen sus estrictas áreas al margen de los derechos políticos.
Así entonces, en este acto criminal están coludidos esos entes con plena intención de generar la represión contra el pueblo pero por la naturaleza feroz de su agresión la situación se les escapó de control y del cerco mediático hacia el mundo.
 El presidente municipal de Iguala, en la maraña de sus frivolidades, poco importa a los más poderosos; lo usarán como tonto útil independientemente de sus propias responsabilidades para marear a los "luchadores sociales" del twitter.
Este es un plan combinado con los intereses propios del narcopoder para  ejercer funciones de dominación general sobre la población. Que sólo sembrarán mayor caos y desmembramiento del país por medio del terror, ideales para otro tipo de intervenciones imperialistas.
El Estado gobernado por la oligarquía financiera y los carteles de la droga,representado por  Peña Nieto,se lava las manos,como si no fuese más que un simple espectador, pero para quien quiera ver, en su discurso es notoria su intención retardataria de las investigaciones en el caso de Guerrero,mientras toma nota de los puntos rojos que van encendiéndose, para apagarlos con la fuerza represiva.
Los gobernantes y los líderes están coludidos por diversos intereses ecónomicos y de poder, cuando el pueblo entienda esto,podrá movilizarse por sí mismo,sin la guía "moral" de nadie, contra esta agresión de todas las fuerzas hostiles del poder narcopolítico, económico, y militar.
Desenmascaremos a los verdaderos causantes de la múltiple condición de este crimen de Estado.
Que aparezcan los 43 de Ayotzinapa, y  los otros 26 mil desaparecidos en el resto de México.


Aporte de Gonzo