viernes, 7 de noviembre de 2014

Esos malditos encapuchados...

"Solamente los anarquistas,sabrán que somos anarquistas y les aconsejaremos que no se llamen así para no asustar a los imbéciles"
                Ricardo Flores Magón






El uso de leyendas urbanas es una de las estrategias de manipulación usadas por los grandes medios. La práctica es tan constante que incluso se ha ganado una entrada en el Diccionario Conciso de Oxford: "Realidad o noticias forjadas con el fin de atraer la atención de la opinión pública." En otras palabras, el propósito del hecho real es crear un debate sobre algo que no tiene ninguna conexión con la verdad,pero que replicado por otros medios de comunicación con los mismos intereses, se convierte en "verdad".
Una "verdad" ad hoc para los lectores de periódicos fabricantes de leyendas urbanas,esos lectores pertenecientes a la clase media pequeño burguesa de una seudo-izquierda ligth, con anhelos de ser luchadores sociales de twitter,esos que no conocen el nombre ni ubican a los pueblos miserables de su pais, ( como el de Ayotzinapa,hasta que éste se publicó en su periódico de cabecera),esos lectores adictos a la información,que retuitean y retuitean las mismas noticias de su periódico todo el santo día, sin el más mínimo espíritu crítico, y dan por ciertas las informaciones  que ha vertido la prensa sobre los malvados  anarquistas, esos que incluso -según esa prensa- ya han alcanzado un alto lugar en la escala terrorista,pues segun esa prensa resulta que el "terrorismo" ácrata ha copiado al islamista de Al Qaeda... (alguien debería decirles a los que fabrican y repiten estas noticias que es necesario conocer un poquito el anarquismo antes de enseñar sus asnales orejas).

Pero esa  prensa argumenta,para joderla más,que la naturaleza ácrata de estas organizaciones; "carentes de estructuras jerarquizadas y organizadas son "muy anarquistas" (?). Ambigua información en la que se deja claro que estos grupos son muy difíciles de perseguir policialmente; a pesar de ello, se detiene a unas cuantas personas y se aclara que coinciden con el etéreo perfil de un "anarco"... Y aunque es evidente que el comportamiento de prensa está sujeto a oscuros intereses y con escasos escrúpulos, es  vergonzoso que sus lectores sean tan acríticos y apoyen y sean cómplices de ese nada disimulado papel criminalizador.

Esta gente usa, con frecuencia,y con total mala baba, el término "anarcos" cuya fonía se confunde intencionalmente con la de la palabra "narcos": Lo hacen a posta los títeres del estado,ya que sólo es una A la que indica la distancia abismal entre unos narcotraficantes-narcos-que cortan cabezas,trafican con droga y ejecutan a sus víctimas para luego sepultarlas en fosas clandestinas a lo largo del pais, y los que las marionetas del sistema llaman anarcos, sin aclarar en qué momento rayar un muro, romper un cristal o en todo caso dañar un bien material burgués se ha convertido en un valor equiparable a la vida de una o muchas personas, que han sido asesinadas, desaparecidas o encarceladas por luchar y buscar una vida mejor...Pero,a quien sirve negar y criminalizar la capacidad de respuesta defensiva de los oprimidos?
Veamos: esos términos y fraseses sensacionalistas son un viejo truco de mal periodismo, de la prensa basura, sin ningún fundamento ni fiabilidad. Sin embargo, es esta basura que quieren utilizar para legitimar una serie de arrestos ilegales en estos días, y que
sin duda evidencian que desde ese diario (emblemático para la "izquierda" autoritario-estatista de México)que  hay una sañuda intención en brindarle justificación de matiz zurdoso a la brutal campaña antianarquista ahora en curso.
No tiene nada de extraño ver a un periódico tan identificado con el “progresismo decente, pacífico, democrático e institucionalista", representado en México por la etiqueta del PRD y sus vástagos electorales de Morena, hacerle mala prensa a los anarquistas, pues basta con recorrer esos seudoreportajes sobre la furiosa defensa que en ese diario se hace de la Tauromaquia como "arte" -con sus domingueras reseñas de los toros como en la mejor época franquista- o la apología indignada que redactaron sobre lo divertido y justo y sano que es torturar animales en los circos-sobre todo el Atayde,ya que los dueños de ese espectáculo son compadres de la presidenta del diario- para constatar que La Jornada ha caído al nivel ruin del verdadero infiltrado, pues superando incluso a los que suelen calificarse como voceros reaccionarios y de derecha, ha sido hasta ahora el único medio de difusión que ha apuntado directamente contra los anarquistas del auditorio "Che Guevara",afirmando que de ellos es la "responsabilidad intelectual" de la violencia que ha acompañado a las protestas de tiempos recientes en las calles mexicanas.
Hacer tal señalamiento resulta peor que grotesco en el país que ocupa el primer lugar mundial en secuestros, que posee 9 de las 50 ciudades más peligrosas y sangrientas en el mundo, con alrededor de 500 mil niños desaparecidos en los últimos seis años, el país que tiene el sexto lugar en analfabetismo,que tiene el primero en obesos y diabéticos, en un pais,para resumir,en el que se registraron casi 100 mil homicidios en el sexenio anterior y en los dos años de este cerca de 40 mil, y de los cuales todos han quedado impunes.  No se necesita ser muy inteligente, e incluso un imbécil de clase media aburguesada para entender que la violencia real viene del narco-estado, y que la rabiosa protesta por todo ello, de unos jovenes embosados-para no ser unos muertos más por el narcoestado- es una protesta,por lo menos,digna.
Pero muchos lectores de este tipo de periódicos afirman que los anarquistas son "infiltrados" y que la presencia de “encapuchados” aumenta la probabilidad de infiltración de los agentes del Estado. Y olvidan que en todos los movimientos  no faltan nunca los infiltrados, que se ocupan de llevar la protesta hacia escenarios de nula efectividad política. Desde siempre el gobierno ha mandado a sus infiltrados para desarticular la protesta, con el aditamento de la represión, así que no se necesita usar capucha para ser infiltrado,pues aún los mismos lideres pueden ser comprados por el poder,y simular que estàn con el pueblo,mientras reciben partidos políticos como soborno,por ejemplo. Así que bien harían los que se indignan con los encapuchados en revisar si su verdadero infiltrado está al lado,fingiendo amistad,recuérdese a Zapata,y al infiltrado Jesús Guajardo,que no usaba capucha...
Así que la capucha no señala al traidor, por lo que significa que censurar su uso es reproducir el prejuicio o ardid discursivo del poder que lo que desea es ubicar a los rebeldes, para luego desollarles el rostro...
 Por todo esto, ignorar los relatos de la prensa tradicional es un imperativo ciudadano categórico. Es allí donde se incuba la tergiversación de la realidad, y el germen de la desmovilización social.
Pero lamentablemente,la prensa izquierdosa en ese pais es atrasada, moralista e hipócrita, que se doblega ante un alcalde represor,ante un rector reaccionario y ante un presidente metrosexual,por no decir que tambien se somete a los dueños de los circos y a los ganaderos de la plaza de toros...

Criminalizar a los anarquistas es una vieja historia. Aqui un periódico español de 1935.

Lo pasado en Ayotzinapa y todo lo referente a esa "Guerra al Narcotráfico" donde los cárteles estatales masacran al pueblo mexicano, han urgido al gobierno,a los empresarios y sus lacayos "progres" tienen urgente necesidad de echar tierra y encubrir su clara responsabilidad en semejante baño de sangre, así que nada mejor que desviar la atención y agitar un espantajo con esa violencia callejera, que por lo demás está en primer lugar asociada con la provocación de polizontes encubiertos o no (los "porros" o "halcones" y el sanguinario Cuerpo de Granaderos), algo que sin duda es bastante viejo y repetido en la historia mexicana como para que La Jornada finja ignorarlo.
Esta criminalización al anarquismo se orquesta desde el poder usando el desconocimiento, la tergiversación, la espectacularización y, en algunos casos, la inutilidad de algunos seudo-periodistas que sin ninguna investigación,escriben de cosas que suponen,sin haber hecho una verdadera investigación de los grupos subversivos y su influencia en la historia del pais, ni de sus efectos en la lucha social en la sociedad mexicana, y entonces,en la ignorancia,o mala fé, esos redactores
aseguran constantemente que el anarquismo es violencia  en noticias y artículos de opinión con nulo contraste, con confusión de hechos, e incluso con absurdas afirmaciones como que los anarquistas utilizan los métodos de Al Qaeda,-que ya les hubieran ahorcado por ateos-, o que los anarquistas tienen una ideología impartida por la CIA- y Bakunin,Malatesta,Durruti y et al, se revuelven en su tumba- y que tiene "líderes" anticastristas-sépase bien: Los anarquistas NO tenemos líderes-), y en el colmo, se acusa a los anarquistas de causar  “inestabilidad”, cuando la inestabilidad económica y de bienestar común esta instaurada desde hace muchísimos años en el pueblo, pero ahora mencionan la inestabilidad porque es a los empresarios y a los políticos a quienes toca, y dan por hecho que los culpables de tal inestabilidad y clima violento es culpa de quienes no aceptan docilmente  el yugo y los garrotes  para mantener su deseada estabilidad fascista.
La esencia de Estado es pretender hacer del uso de la fuerza y la violencia un monopolio al servicio de sus intereses,por ello es que todas esas calumnias hacia los luchadores anarquistas se repiten con el fin de que la gente sienta miedo, un miedo que incapacita,e inhabilita,con una campaña de linchamiento e intimidación que han lanzado los gobiernos Federal y del Distrito Federal en contra de estudiantes y activistas anarquistas, como en siglos pasados se hizo contra las brujas,los comunistas,los guerrilleros, los rojos, y con los judíos...
Y lo que busca ese discurso oficial es convertir a los anarquistas en el enemigo de moda, poniendo en riesgo la integridad, la libertad y la vida misma de compañeros y compañeras.Por eso es  sumamente grave la falta de responsabilidad y de ética de medios como La Jornada, que han publicado notas desacreditando el legítimo derecho a la protesta social, derecho que en medio de la crisis causada por el Estado, se vuelve una obligación. Son medios de “información”, los que buscan limitar la acción social, desprestigiar diferentes formas de lucha, dividir, y sembrar el miedo entre la población. Y de manera más grave, se vuelven los portavoces de un gobierno que ha desaparecido, asesinado, torturado, apresado y “levantado”-secuestrando- a  estudiantes, anarquistas, profesores, padres de familia, artistas, y trabajadores. y de cualquier joven que decida levantar la voz contra el gobierno y sus crímenes.
 No olviden La Jornada y sus radiecillas repetidoras en la red,que la fuente predominante de las violencias (en plural) es justamente esa condición delincuencial del narcoestado. Y son esas violencias las que deben ocupar el análisis y la censura radical de la prensa y la población civil, porque se trata de una violencia efectuada en contra de la totalidad de la población, y con fines políticos inconfesables.
Recuérdese que el método de lucha “beligerante” tiene una  larga tradición de lucha:  Hidalgo,Morelos,Zapata,Villa,Cabañas,y en otros paises Rus,Guevara,Bolívar y hasta Washington-lucha que ha cosechado no pocos éxitos. La narrativa del “encapuchado” o “vestido de negro” o “anarquista” sigue esta tesitura de contaminación de la percepción ciudadana, con señalamientos como que son una mafia de vándalos, que fabrican explosivos, se drogan y son violentos.
Esos diarios buscan,también, el confundir a la opinión pública,con respecto a su poder sobre los funcionarios,que en todo caso son sólo empleados del pueblo,y ante su pésimo trabajo-como mandar golpear a los manifestantes de modo torpe y salvaje, o cobrar sobornos por dejar libres a detenidos inocentes- el pueblo puede deponer sin más al director del dispositivo policial, al responsable político que da la orden de intervención y pedir su cese o dimisión,pero entonces intervienen los periódicos de "izquierda" que desviarán la atención, y llevarán el conflicto a su terreno y les darán preocupaciones extras a los que protestan,que por estar criticando a esos "vándalos anarquistas del bloque negro" omitirán conseguir la dimisión política de los funcionarios abusivos y corruptos, que continuaran con su  programa represivo que a la larga llevará a la paralización y dejadéz de la protesta. Pero si todos los manifestantes se unieran,y pensaran por sí mismos,sin hacer caso a las líneas dictadas por esa prensa simuladora y manipuladora,se lograrían muchos cambios, pues sí se puede. Se consiguió con Felip Puig ex Conseller de Interior de Catalunya en 2012, se consiguió con Sergi Pla, jefe de antidisturbios de Barcelona,ya que ambos renunciaron con la unión de todos,anarquistas o no. Todo gracias a la presión popular.
Pero tristemente pasa que los calificativos; juicios y condenas que escupen los criados del narcogobierno, las reproduce  la masa social, de una manera acritica e imitativa del señalamiento y la criminalización , solo tal vez por tener algo que opinar del tema de los “violentos”. De tal manera y a tal punto que se señala a todos aquellos que se cubren el rostro en las manifestaciones, hasta llegar a decretar, casi, que está prohibido ser del contingente y portar capucha o paliacate, o defenderse de los escudos y toletes, o simplemente ser o parecer Anarquista, por lo que mediante la opinión publica, el discurso que favorece al estado, se expande y pasa a formar parte de la vigilancia y control de las personas que están hartas de obedecer a mandatos que nos quieren sumisos y obedientes ,moviéndonos en sus tiempos y sus formas pretenden hacer creer que la legitima rebeldía es solo aquella que con todo e indignación sigue obedeciéndoles. Por lo que, a quienes se salen de los márgenes de su tolerancia, son automáticamente calificados como enemigos de las autoridades y de las manifestaciones.
La campaña mediática desplegada por periódicos, radios , internet y televisoras, deja ver la complicidad de los medios de comunicación privados y de que los intereses del narcogobierno son los intereses de los empresarios que día con día chupan la sangre de millones de personas explotadas y que por diferentes medios tienen sometidas a tal orden que les mantiene en la miseria material y humana.
Los encabezados publicados-  y otros más en donde también se hace una analogía de perfil entre anarquistas y terroristas-, es una clara y abierta amenaza no solo  para los anarquistas, sino también para quienes pretendan salirse de los estandares de la rebeldía bien portada, claramente buscan la intimidación y el miedo, y ponen sus reflectores hacia los anarquistas para armar el montaje que justifique la brutal represión clandestina y selectiva, que han estado preparando y como otras veces, poner el castigo ejemplar que paralice a los demás.
Teniendo en cuenta que ese mismo gobierno ya ha dejado en años anteriores a muchos compañeros muertos, encarcelados, desparecidos, golpeados,o exiliados-sin que la prensa y los que ahora se escandalizan por "el vandalismo" ni siquiera hayan dedicado una nota a tales delitos-,ante eso, parece ser que, aun cuando actuar  violentamente, no sea la única y tampoco la mejor manera, quizá sea la única forma de defenderse y enfrentar al tirano.


Un Estado/gobierno, de cualquier confín del mundo, que considere y catalogue de ‘terrorista’ cualquier anarquista, evidentemente cuenta con toda la lógica que impone su propia razón de ser, de igual forma para todos los anarquistas, es un proceder habitual y hasta consecuente, que nos consideren ‘terroristas’ todos los Estados-gobiernos del mundo.
Pero no señores, no se engañen, que  está más que comprobado que el pueblo avanza solo con el anarquismo,vandalismo,socialismo, terrorismo... o como quieran llamarle a la dignidad...





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