sábado, 1 de noviembre de 2014

La palma de la muerte...





El aceite más utilizado en la alimentación humana no es de oliva, ni de girasol,sino el de la palma aceitera (Elaeis guineensis), que produce el 45% del aceite alimentario en el mundo, y también el 80% como biocombustible.
La palma aceitera es un árbol africano que se cultiva en África central y occidental, para obtener ese aceite del
del mesocarpio de la fruta de la palma, aceite que es el segundo más comercializado,después del aceite de soya.  El fruto de la palma es ligeramente rojo y este es el color que tiene el aceite embotellado sin refinar. El aceite de palmiste,es el obtenido de su semilla.
Las semillas se plantan en viveros y luego las plántulas son trasplantadas. Las plantaciones de palma comienzan a producir frutos a los 4-5 años de implantadas -mediante el uso de variedades clonadas- y alcanzan su mayor producción entre a los 20 años, luego de lo cual declinan y dejan de ser rentables, especialmente por la altura a la que se encuentran los frutos. Los racimos dan unos 1.000  frutos de forma ovalada, de 3 a 5 cm de largo.
Una vez cosechados, la parte carnosa de los frutos es transformada mediante diversos procesos en aceite, en tanto que de la nuez se extrae el aceite de palmiste. El procesamiento del aceite crudo resulta en dos productos diferentes:

1) La estearina de palma.
2) La oleína de palma.

La estearina (sólida a temperatura ambiente) es destinada casi exclusivamente a usos industriales, tales como cosméticos, jabones, detergentes, velas, grasas lubricantes), en tanto que la oleína (líquida a temperatura ambiente), es utilizada exclusivamente como comestible (aceite para cocinar, margarinas, cremas, confitería).
 Además, se trata de un aceite poco saludable debido a su alto contenido en ácidos grasos saturados. (El aceite de palma en la industria alimentaria, es una de las grandes preocupaciones para la medicina preventiva,ya que como es barato, su uso se ha extendido en el sector de alimentación a pesar de que no es una grasa saludable.
Recordemos que casi la mitad de los ácidos grasos del aceite de coco y de palma son saturados. Su consumo de forma continuada puede aumentar el colesterol y, a largo plazo, contribuir a la aparición de enfermedades como la arterioesclerosis.
Es importante saber que en el etiquetado de los alimentos,  bajo la expresión "aceite vegetal" se esconde el aceite de palma y otras grasas poco recomendables para salud. - Cuando se trata de aceites, el de oliva es la mejor opción para el corazón-.
Y es que el aceite de palma contiene 43% de grasa monosaturada y 13% polisaturada y además vitamina K y Magnesio.
La palma da su nombre al principal de los ácidos grasos saturados, el ácido palmítico, que alcanza un espectacular 44% de saturación –las grasas ‘malas’ para la circulación—    y alcanza el 49% en el aceite de palma crudo,(compárese con el 14% del aceite de oliva o el 10% del de girasol), lo que lo convierte en una grasa vegetal, sí, pero tan perjudicial para la salud como las grasas animales e incluso como las grasas trans, o “parcialmente hidrogenadas”, como las denominan misteriosamente las etiquetas de algunos alimentos industrializados. Dejar de consumir el aceite de palma, al conocer su bioquímica, tal vez permita ahorrar infartos y proteger los bosques del planeta.)
Pero volviendo al tema de su cultivo,vale saber que cada hectárea de palma aceitera, produce 10 t anuales de frutos de los cuales se extraen 3 mil kg de aceite de palma y 750 kg de aceite de palmiste,produciendo,así,combustible biodisel masivamente.
Pero sucede que cada año, millones de hectáreas de bosques y selva tropicales son destruidas  para el cultivo de la palma aceitera,ya que su consumo es cada vez màs alto debido a su bajo precio, con terribles consecuencias para el medio ambiente.
A pesar de eso, la producción de esta planta es clave en la economía de varios países tropicales,cuyos habitantes más  pobres le creen una bendición de la naturaleza que da trabajo a 3 millones de personas y contribuye a erradicar la pobreza.Pero resulta que los paises con mayor producción aceitera tienen también la mayor tasa de deforestación del planeta.  Por ello,su cultivo se percibe como una de las causas que contribuyen al cambio climático.
Estos datos contrastan con el alto consumo de aceite de palma en muchos países occidentales. Y es que, aunque pensemos que no lo tenemos en la despensa, probablemente consumiremos muchos productos que sí  contienen aceite de palma,pues es muy utilizado para fabricar cosméticos,cremas, jabones, champú, pasta de dientes,etc., y en el sector de la alimentación se usa para fabricar bollería industrial, chocolate, conservas, margarinas, etc., y otros productos como velas, pintura, detergentes y hasta crema de zapatos.
Pero la mayor demanda de este aceite es para fabricar biocombustibles y es es lo que está agravando los problemas de deforestación en los países tropicales, donde las plantaciones de palma aceitera y acacia (para fabricar pasta de papel) están talando bosques vírgenes para producirlos.
Estos biodiseles causan más gases invernaderos de los que se dice evitan, ya que se destruyen bosques,se drenan turberas, y se emite metano en su producción  para que Europa y Estados Unidos reduzca sus emisiones en un porcentaje muy bajo,y consuman sin medida los recursos de África,sin pensar que ese biodiesel proviene de zonas deforestadas.





Mientras que en Holanda, Alemania o Austria los empresarios suelen evitar importar estos productos porque conocen su procedencia, en países como España, Italia o Francia son grandes clientes. Porque un paquete de folios de oficina procedente de África puede costar mucho menos y en tiempos de crisis todo vale para esos gobiernos.
Por eso es que a las empresas productoras de aceite y papel no les importa la destrucción de bosques....ni la de los seres humanos.
Recordemos que la deforestación brutal de esos territorios africanos pone en peligro a algunas especies animales. (como la población de orangutanes y gorilas,que se ha reducido a la mitad en los últimos diez años y su situación es crítica. Ambas especies están en serio peligro de extinción debido a la destrucción de su hábitat).
Estos crímenes a la naturaleza,perpetrados por corporaciones multinacionales como Nestlé, L’Oréal, Kentucky Fried Chicken, Procter & Gamble, Mc Donald’s, Campbell’s, Nutella, Unilever etc. , por la monocultura de la palma de aceite particularmente, están diezmando, hectárea tras hectárea, a un ritmo de trescientos estadios de fútbol cada hora, con el único objetivo de obtener más y más ganancias económicas al instalar plantaciones industriales de palmas de aceite en Guinea Conakry, en Liberia, Nigeria, y en el Congo.
Pero las amenazas no se limitan hacia los orangutanes,sino que son más graves. Como el daño a toda la fauna de esa región debido a los incendios prendidos para "limpiar el bosque", con el fin de construir miles de hectáreas de plantaciones de palmas de bajo costo.
El daño,por supuesto,alcanza a los seres humanos que habitan en esas regiones paupérrimas de África: sabemos que esa pobre gente, en su miseria y falta de higiene,viven en   condiciones que les enferman. Pero pocas veces se habla de  quiénes y por qué causaron tales pobrezas.
Cabe recordar aqui,por ejemplo,el caso de las vacas locas, y las empresas cuya codicia causó el daño,originado en sus granjas industriales, donde a los animales herbívoros se les alimentaba con piensos cárnicos muy baratos. Igual que al investigar la gripe A, se llegó hasta las granjas porcinas que la multinacional Smithfield tiene en México, donde las exigencias sanitarias son nulas debido a la corrupción y a la codicia de criar a tantos animales en tan poco espacio.
Esto nos muestra que es urgente abordar el origen de las enfermedades tirando del hilo de los circuitos del capital. Porque en muchos casos nos llevan a una respuesta que no aparece en los tratados ni en las bibliotecas de medicina: un desencadenante de la existencia, expansión y dificultad de control de muchas patologías de nuestra civilización es esa codicia por acumular capital.



Y esto nos lleva a la misma conclusión con respecto a la palma aceitera y la pandemia del ébola : su origen está relacionado con la implementación de un modelo de agricultura diseñado para generar materias primas para el mercado en lugar de alimentos para la población. En pocas palabras: la transmisión del virus del ébola de la fauna a las personas, está vinculada a las transformaciones brutales en el medio ambiente de la región, a causa de la deforestación, del acaparamiento de recursos naturales, del acaparamiento de tierras y de la explosión del monocultivo de palma aceitera  para la exportación.
Esto que  ya lo sabíamos de otras enfermedades, (el empobrecimiento por la expansión de la agricultura de monocultivos industriales orientados a la exportación en los países afectados, la consecuente insuficiencia alimentaria y las limitadas posibilidades sanitarias), están en la base de la dificultad de controlar la expansión del ébola. Así mismo, los cambios en el ecosistema de la zona, de la pequeña agricultura familiar y biodiversidad, a un uniforme y pobre e inmenso monocultivo, son los que han favorecido la transmisión del virus de la fauna portadora a las personas.
Así,el rastro del ébola surge en los pueblos que se encuentran rodeados de plantaciones de palma aceitera, pertenecientes a empresas internacionales (la corporación italiana Nuove Iniziative Industriali y la estadunidenses Farm Land of Guinea, en Guinea Conakry; la empresa Sime Darby, de Malasia, en Liberia; Addax, de Suiza, en Sierra Leona, e incluso un fondo de cooperación al desarrollo del gobierno español es usado para plantaciones de palma en el Congo).
Y es que este tipo de monocultivos de palma aceitera atraen especialmente a los murciélagos frugívoros del bosque, anfitriones privilegiados del virus, que después pueden transmitirlo a las personas a través de sus orines, excrementos o saliva.
Dichos murciélagos  son los principales vectores de contagio del ébola a los humanos tras el peor brote de esta enfermedad en la historia,- esos animalillos son portadores sin enfermar de más de 100 virus diferentes, tales como el ébola, la rabia y el síndrome respiratorio agudo y grave (SARS)-.
Por ello,los murciélagos son  una reserva temible de la enfermedad, especialmente en los bosques de África donde migran amplias distancias.
Y la amenaza a los humanos de los murciélagos viene camino de la mesa ya que la carne de caza – desde murciélagos a antílopes, ardillas, puercoespines y monos – son la alimentación cotidiana entre los pobres de África Central y Occidental. El peligro de contraer el ébola está en la exposición a sangre infectada al matar y preparar estos animales.
Pero aunque los murciélagos de la fruta son el huésped natural del ébola, el vínculo con los humanos a veces es indirecto porque la fruta que tiran los murciélagos infectados puede ser recogida fácilmente por otra especie, extendiendo el virus a animales como los monos.
El nexo de infección de la vida salvaje lleva a brotes esporádicos de ébola tras existir contacto de los humanos con sangre y otros fluidos de animales infectados.
Esto sucedió sin lugar a dudas en el brote actual, aunque la escala de la crisis, que ahora alcanza Liberia, Sierra Leona y Guinea y se ha cobrado tantas vidas, refleja un desastre de salud pública más que un problema de gestión de la vida salvaje.
El papel de los murciélagos en la propagación del ébola probablemente sea porque las inmensas poblaciones de esos animales, que han sido expulsadas de los bosques quemados se han asentado en su nuevo hogar: los extensos monocultivos de palma aceitera, tan cerca de los humanos...


Así,la ruta del ébola inicia en estos países de África –y también en otros lugares– al despojar a miles de familias de sus tierras, donde practican sus cultivos tradicionales,Luego las qué empresas trasnacionales se apropian de estas tierras –muchas veces acompañada de intervenciones del ejército o de la policía para frenar la resistencia de la gente– en un fenómeno de acaparamiento de espectaculares dimensiones para establecer el jugoso negocio que comporta la palma africana.
Entonces,esa misma palma aceitera que tanto gusta a los murciélagos produce el maná, el combustible que mueve todos los grandes negocios: la gasolina.
En esas regiones africanas sucede que en todos los lugares en los que las multinacionales se interesaron en realizar monocultivos a gran escala dejaron tras ellas miseria y pobreza; y eso no impide que miles de hectáreas de bosque se destruyen cada día para la realización de monocultivos de palma aceitera; mientras las comunidades son despojadas de su tierra para provecho de las multinacionales,apoyadas por los gobiernos, la policía e incluso todo el sistema judicial de los países en los que penetran; y por lo cual cientos de personas son encarceladas o resultan muertas cada año por haber reclamado su derecho a la tierra, que una vez transformada en monocultivos, es militarizada,de modo que los campesinos se ven obligados a trabajar en su propia tierra en condiciones de esclavitud, y a comprar víveres que antes producían a altos precios,por lo que mejor cazan...animales contagiados de ébola...
Cabe preguntarse porqué estos paises afectados por el ébola son de los más pobres del mundo y efectivamente ocupan los últimos puestos en renta per cápita. Sin embargo, Sierra Leona ,por ejemplo, es el principal exportador de diamantes el mundo, Liberia, es el tercer exportador de hierro, Guinea tiene la cuarta parte de reservas mundiales de bauxita y es un importante exportador de oro y diamantes. Todas las empresas exportadoras están en manos, respectivamente, de Gran Bretaña, Estados Unidos y Francia.
Otra pregunta ingrata es porqué mientras Cuba ha enviado tres brigadas de profesionales sanitarios a cada uno de los países afectados, Estados Unidos ha enviado en cambio 4.300  soldados, el Reino Unido 750 y Francia 400...



(Se entiende entonces que es por los intereses de las grandes compañías multinacionales,que Estados Unidos,usando como cobertura las supuestas operaciones humanitarias,moviliza su estructura castrence en los países africanos oficiales a través de cientos de actividades militares. Una base fundamental para la realización de esas operaciones es la base de Sigonella –en Sicilia–, donde está desplegada la Task Force de los marines estadounidenses. Desde esa base parte la rotación de los escuadrones estadounidenses  en África Occidental. Desde allí comienza la campaña del "humanitario" Obama "contra el virus del ébola").
Así es que el ébola da la perfecta coartada para que el Pentágono instale su propio cuartel general en África Occidental, invocando oficialmente la "lucha contra el ébola", pero codicioso y listo para el saqueo de esas ricas materias primas africanas, como petróleo,oro y diamantes, maderas preciosas y,claro,la palma aceitera...

Texto del Sensei
Trad. Rox.