jueves, 6 de noviembre de 2014

Los vándalos....

"...El anarquismo es la única filosofía de la paz, la única teoría de la relación social que valora la vida humana por encima de todo lo demás. Sé que algunos anarquistas han cometido actos de violencia, pero es la terrible desigualdad económica y la injusticia del sistema político que inspira esos actos, no el anarquismo. ...Cuál es la moral? Simplemente ésta: Ningún acto cometido por un anarquista ha sido para el beneficio personal, el engrandecimiento o el beneficio económico, sino más bien una protesta consciente contra alguna medida represiva, arbitraria, o tiránica..."
 Emma Goldman






Existe en la actualidad un discurso, muy hipócrita, que usa y abusa de las grandes y bellas palabras, porque.lo sabemos, al Poder le gusta vaciar a las palabras de su verdadero contenido, las limita y las ajusta a sus propios intereses.
De tal modo que un molde de conceptos a conveniencia de los poderosos le es impuesto a la sociedad, conceptos que se repiten hasta la saciedad y acaban transformándose en consigna y en lema. Y sí,  los sujetos manipulables y domesticables han de estructurar su mente y su realidad para que quepa todo en este molde. Pero si ese molde no cabe en tu subversiva cabecita entonces el poder te llamará: inadaptado,infiltrado,terrorista,loco,vándalo,delincuente o peor aún:  anarquista!!! Porque todo cuestionamiento es subversión, locura, intolerancia, y es tachando de vandalismo cualquier ejercicio comunitario de liberación. La única “libertad” que permite el Poder se encuentra codificada con unos cauces precisos como puede ser una marcha pacífica con un líder adecuado al sistema, o marchas religiosas con feligreses de veladoras y rezos.
Pero en el mal uso que el poder hace de grandes palabras como lo es la palabra "Anarquía" hay algo que el Estado calla y que callando oculta: la realidad de la existencia cotidiana de sus propios ejercicios çde manipulación, represión y conflicto hacia sus gobernados, la verdad de la explotación del ser humano y de la naturaleza, de la corrupción de sus políticos a costa de la pobreza de los demás y, siempre, la Anarquía lanzará a la cara de los poderosos el dolor del pueblo,ese al que la  sola presencia de los anarquistas da voz...
Y pasa que, en un país  donde han asesinado a más de cien mil personas en siete años,y han desaparecido a m´ás de 30 mil, y donde los marxistas son guadalupanos, con el favor de dios,el estado cuenta con esa "izquierda" tibiecita y agachona para legitimar, aunque sea temporalmente sus objetivos de manipular la conciencia política deformada de los oprimidos. Y usa todo lo que tiene a su alcance: el aparato represivo para causar terror, los medios masivos para manipular la información y conducir la crítica, los partidos políticos para cooptar progres tontos y útiles, y así,con una "izquierda" edulcorada y cómplice pretende prolongar su sobrevivencia de Estado en crisis.  Pero ahora existen muchos que se han dado cuenta de esa farsa para entretener al pueblo con votos por votos,y mantenerlo cansado de tanta marcha a ninguna parte,y es que el partido de "izquierda" y su líder siempre fue una farsa, sólo contribuyó a dividir y fatigar a una parte de la izquierda independiente del país, pero su objetivo nunca fue darle voz al pueblo, sino engatuzar y entretener mediante teatros y simulaciones, al pueblo, a la vez que apoyaba en los aspectos estratégicos la consolidación de todas las tendencias económicas del capitalismo actual, y las acciones represivas y controladoras del estado.

Y todo ello  se ha venido evidenciando cada vez más, con los crímenes de lesa humanidad contra el pueblo,ese genocidio impune y creciente que está catalizando el proceso de descomposición de ese estado.
Es por todo esto,que ha crecido  la tendencia a la cacería de anarquistas, desatada desde el inicio de la gubernatura de un tal Mancera, un sujeto recomendado como "buena persona"(?), presisamente por el  astuto líder de la "izquierda"  Y así,los medios masivos de comunicación estatales e los izquierdosos, se han encargado de criminalizar, señalar y estereotipar a los anarquistas como vándalos e infiltrados. (Aunque es necesario hablar de los grupos de choque, que buscan romper con la movilización y la organización es importante decir que esos grupos tienen otro nombre,que no y jamás,"anarquistas",y por muy zafios e ignorantes que sean esos progres de la izquierda zombificada,deben saber la abismal diferencia entre un anarquista y un halcón. Pero lo que difunden en sus radiecillas de internet y en sus twuitters desde donde hacen la "revolución" es sólo un eco mecanizado de lo que oyen en los medios pagados por ese mismo estado que los somete, o en el noticiero patrocinado por el sujeto dueño del segundo lugar entre el top de los más ricos de forbes...)






Y es que si usamos términos como “vándalos”, “violentos”, “rijosos”, “infiltrados”, “halcones”, similares y conexos para referirnos a determinado tipo de activistas o manifestantes, pasa que estamos usando el mismo discurso (y por ende reproduciendo inconscientemente la ideología dominante-explotadora) de un pequeño grupo de personas que se ha apoderado del país, sus instituciones y aparato productivo.
Repitamos mentiras o verdades a medias hasta que se vuelvan “verdad”, y estén presentes en todos los discursos políticos: ésa esa la lógica de medios, empresarios y políticos de derecha que, racismo y xenofobia de por medio, usan el fascismo discursivo, es decir, aquél que sobaja, denigra y minimiza todo lo que se opone a él, y a los políticos de izquierda que se someten a cambio de unas migajas de poder.
Pero los no se puede,sin siquiera informarse sobre los términos mencionados y su uso, asumir que ser “vándalo” (sea lo que sea que esta categoría metaontológica signifique) sea lo mismo que ser “anarquista”,y que ser "eso" sea muy “malo” . Eso sería caer en una simplificación del discurso que conviene a la ideología dominante. Incluso activistas, periodistas y políticos de “izquierda” sin ningún tipo de autocrítica, y mucho menos relfexión seria, "denuncian" a diestra y siniestra a los “infiltrados anarquistas” que denigran y perjudican la “verdadera y legítima” lucha social.
Y al no cuestionar el discurso predominante, aceptan el orden que se les impone y, por ese simple hecho,se podría decir que no son realmente de “izquierda” ni “luchadores sociales” sino un montón de simuladores y sometidos que no tienen la mínima intención de solucionar de fondo las problemáticas político-económicas que nos rodean.
Y es que dichos sujetos asumen,como los de la derecha, que sólo hay modo de lograr el cambio social, y el suyo,y punto,y que sus métodos son los únicos válidos. Eso es fascismo.
Esos sujetos ya hubieran encarcelado,o matado a Zapata,a Durruti,a los Flores Magón, al Che Guevara,cuya imagen tanto les gusta lucir en sus camicetas.Y es que si alguien,con toda la legitimidad que le da protestar desnudándose,o pintandose las manos con pintura roja,o cabalgar con machetes por la ciudad,eso es tan legítimo como encapucharse y romper un vidrio de una sucursal bancaria, lanzar un resorterazo a la policía, quemar los símbolos del Estado y el poder burgués, o cerrar un calle y hacer un plantón, o tirar flores y hacer videitos, para tuitearlos luego,debemos entender que dichas acciones, son una respuesta a un problema sistémico y no la causa; y que toda acción de los poderosos dirigida a explotar y reprimir a las mayorías desatará acciones igualmente fuertes en sentido contrario, por lo que el problema está en el poder y quienes lo detentan.

La verdad es que nadie de los que opinan sobre los "infiltrados" puede probar que la totalidad de los manifestantes que utilizan métodos violentos sean enviados del gobierno para dañar a los demás manifestantes e inhibirlos,ya que jamás estos grupos han lesionado a ninguno de los manifestantes.. Por qué asumimos tan a la ligera que son "un peligro"? ...,por qué aceptamos que enfrentar a un policía o romper un cajero automático está “mal”?…
Un mecanismo clave en el proceso de construcción social de la realidad es a menudo la presentación de un supuesto como una verdad indudable de algo profundamente cuestionable. Este proceso de naturalización se lleva a cabo bajo una práctica fundamental: la repetición incesante, como si fueran verdades absolutas y ajustes obvios (naturales), de crear o redirigida por los conceptos de medios de comunicación. Puede ser conceptos y expresiones positivas, pero redirige a una dirección diferente de la original - la democracia, la libertad de expresión, etc. - que pueden ser expresiones con carga negativa - la palabra "anarquista", por ejemplo.
Así las protestas publicadas en los principales periódicos y sitios web en el país y al aire en las principales radio y televisión entraron en un discurso único,y uniforme con   los siguientes elementos básicos:

1 - hay una división entre "manifestantes" y "anarquistas";

2 - los "manifestantes" quieren ejercer el derecho democrático a demostrar.

3 - los "anarquistas" son "delincuentes" "encapuchados" y "van a reventar la protesta bien portada" con su propio modo de protestar "mal portado".

4 - los "anarquistas" no son "manifestantes", por lo tanto, no forman parte de las manifestaciones son "infiltrados" que se meten en donde no les llaman.

Algunas expresiones están siempre presentes, "vandalismo", "vandalismo", "encapuchados", "infiltrados", "anarquía", "caos". Si está presente, de esta manera, algunas prácticas de manipulación y construcción adecuada de la realidad que sigue se presenta como objetivo, la realidad natural. Estas prácticas no son nuevas en la manipulación de masas que procura:
1- La división entre grupos de manifestantes - La vieja táctica de divide y vencerás. Manipulado a la mayoría para que cambien a su  oponente y motivo de protesta,por los otros manifestantes cuyo objetivo de las protestas es similar. Creando divisiones imaginarias y resaltar las diferencias en lugar de las similitudes, se debilita y se hace perder el sentido fundamental de la lucha,en vez de aceptar las diferentes estrategias de protesta,para que sea una lucha con varios frentes,algunos violentos,otros no,pero todos enfocados al mismo fin.
2- La criminalización de activistas para mostrarlos como delincuentes comunes. Una vez más,la censura a las tácticas "correctas o incorrectas",el prejuicio a sus conductas, el hecho es que algunas personas to tengan "derecho" a estar en un acto de protesta. Esto provoca un cambio en el imaginario colectivo sobre estos grupos e individuos para favorecer la discriminaciòn,el racismo,la xenofobia,etc.
3 - La construcción de sentido de pánico social,es la estrategia usada por cualquier dictadura, para crear miedo por los "peligrosos vándalos anarquistas" y  para vender luego como "soluciones" el meterlos a la cárcel,o en el peor de los casos matarlos, justificando así las acciones policiales violentas.

La sensación de pánico social creada por la idea de que los delincuentes comunes andan sueltos, sedientos de sangre y destrucción, se infiltra en las manifestaciones, mantiene a la gente en casa y legitima la represión.Y todo mundo olvida que en las marchas anteriores,ningún anarquista a lesionado a ningúno de los manifestantes,y si mucho nos apuran,hasta los protegen de los abusos policiales, presentandose en la prisiòn con abogados para apoyar a los detenidos,ya que los anarquistas están contra los regímenes carcelarios.

4 - La apropiación de conceptos - Y es que quién dice que los individuos y organizaciones que rompen cristaleras de bancos,y tiendas trasnacionales, no son los mismos manifestantes?
Y aunque no les guste a los banqueros o a los dueños de Mcdonals, y tampoco a los siervos sometidos del sistema, los que rompen esos vidrios, sí que se están manifiestando contundentemente contra el sistema capitalista,y quien lo dude es que está ciego. Pero la izquierda azucarada se ha hecho dueña del  concepto de "manifestación" para decir lo que debe ser y lo que no, lo que puede y lo que no, siempre pensando en el mantenimiento de la calma aparente de mantenimiento de la paz silenciosa, en la paz de los cementerios,y que no se rompa ningún vidrio del Sanborns,para que luego de la marcha contra el sistema,se pueda ir a merendar a ese mismo restaurante,donde a sus puertas se reunen,cuando la policía se distrae,algunos niños de la calle,para pedir limosna...
En fin,que si de verdad se quiere "una revolución de conciencias",primero habrá que empezar por la propia conciencia y los propios valores,sin dejarse llevar por el río de reiterativas burradas que se dicen en twitter,o peor aún,en esas radiecillas progres que crecen como hongos en la red y donde la ignorancia supina es vergonzante...



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