viernes, 12 de diciembre de 2014

Carrero voló...





Un frío 20 de diciembre del año 1973, frente al número 104 de la madrileña calle  Coello, el entonces presidente del Gobierno, Luis Carrero Blanco, murió tras sufrir un atentado dentro de su automóvil junto a su chófer, José Luis Pérez y al inspector de policía José Antonio Bueno. Como es conocido, el vehículo de Carrero soportó por su parte inferior una explosión que le alcanzó de lleno, provocada, según datos conocidos, por unos 100 kg de dinamita colocados en un túnel excavado bajo la citada calle, y a los que, además, se les sumó la carga de varias granadas antitanque norteamericanas colocadas junto a la dinamita,que habían sido robadas meses antes de la base aérea de Torrejón.  Tras reventar el asfalto de la calle por donde rodaba su coche, el efecto de la enorme deflagración hizo que los casi 1.800 kg del vehículo ascendieran en vertical, en paralelo a la fachada trasera de la iglesia de San Francisco de Borja -Convento de los Jesuitas-, de aproximadamente 30 metros de altura, para, rompiendo la cornisa situada en su parte superior y después de rodar por el tejado, ir a caer 10 metros más abajo en la primera galería del patio interior del inmueble,por lo cual Carrero,voló literalmente,y luego murió.
La acción fue realizada por un comando de la organización independentista y socialista vasca Euskadi Ta Askatasuna, que acabó ese día con el que era considerado el "delfin" del dictador golpista Franco y la pieza clave para la continuidad del régimen franquista, tras la previsible desaparición física del dictador que ya se vislumbraba cercana.
Y por todo ello, el próximo sábado día 20 de Diciembre, se cumplirá el 41. aniversario de la muerte en atentado del almirante Luis Carrero Blanco, uno de los jerarcas herederos del régimen fascista instaurado el 18 de Julio de 1936 por el golpe militar encabezado por los generales Emilio Mola, Francisco Franco, José Sanjurjo y otros contra el Gobierno legítimo de la II República.
Como en cada aniversario de este hecho -considerado no adecuado para rememorar ni celebrar por la interpretación "politicamente correcta" ni por el "alzheimer histórico" decretados desde el Poder- tambien en torno a este 20 de Diciembre volveremos a leer y oir las teorias conspirativas sobre la KGB, la CIA, el Mossad y otros como "verdaderos autores" de la acción armada contra el presidente del gobierno franquista. El objetivo real de esta insistencia es intentar hacer ver que las clases populares y la resistencia antifascista que estas desarrollaron contra el reǵimen franquista eran "incapaces" por sí mísmas de golpear con esa contundencia al reǵimen dictatorial.
Pero en estos últimos tiempos además un nuevo elemento viene sumándose a las interpretaciones de este hecho de la mano de los adalides de la "teoría conspirativa" y otros: viendo que esa teoria no llegaba a convencer a nadie ahora nos dicen que "fuese como fuese y fuese quien fuese, la muerte de Carrero Blanco no modificó los acontecimientos ni cambió la historia", es decir que "no sirvió para nada" (ABC dixit) o que incluso el propio Carrero aunque "duro" era partidario de una "paulatina evolución" del régimen franquista hacia formas democráticas.
Respecto a las teorías conspiratorias, (Cia, Kissinger, Arias, servicios de información, inteligencia militar, etc) alguien escribió que salen de los cajones de la ficción mucho tiempo después pero que igual que nacen, se alimentan y fenecen ante la razón histórica; que valen como ficción, pero nada más ante la investigación objetiva y contrastada de los hechos.
Respecto al carácter de Carrero esta más que claro por su planteamientos y actitudes que era el más duro del régimen, un fascista de la vieja guardia -y el empleo de este término cobra en él toda su integridad-, que era un íntimo colaborador de Franco y una de las cabezas pensantes de la represión en todas sus formas que durante toda la dictadura se había venido ejerciendo.
Algunos años despues de su muerte medios periodísticos informarían que la muerte, el 20 de Diciembre de 1973,de Carrero afectó seriamente los planes de buena parte de los jerarcas fascio-franquistas. Decir pues que la desaparición del "delfin" de Franco, del adalid de la continuidad del régimen fascista, no supuso ni cambió nada es una gran mentira.
Carrero Blanco encabezó en sus últimos años una dictadura fascista que se llevó por delante a cientos de miles de personas. Valedor de las crueles torturas, fusilamientos, garrote vil, violaciones, robo de niños y todo tipo de saqueos sobre las propiedades de millones de republicanos, que perdieron todo en las manos de estos brutales neonazis.
(Ahora en pleno siglo XXI, la policía del régimen español tiene como norma detener a cualquiera que bromee en las redes sociales, que ironice sobre el atentado que hizo que volara por los aires en pleno centro de Madrid. Una situación surrealista en una presunta “democracia” europea, que criminaliza a quienes celebren libremente la muerte de un personaje que generó tanto dolor y sufrimiento, que fue presidente del gobierno de una dictadura que promovió sentencias de muerte, que ordenó que se torturara salvajemente a miles de defensores/as de la democracia y las libertades, en muchos casos hasta la muerte, con todo tipo de aberraciones y abusos inhumanos por parte de una gentuza experta en causar daño, en violar a mujeres y hombres, en mostrar el verdadero rostro del fascismo, de unos psicópatas criminales, que ahora son protegidos por el estado español y su estamentos jurídicos, ante las numerosas peticiones de extradición por parte de la justicia argentina).
Las fuerzas represivas y su ultra católico ministro del Opus Dei, dicen que hablar o bromear sobre este oscuro personaje y la forma en que murió es un delito de “exaltación del terrorismo”. Habrá que callarse, no decir nada que moleste “la extraordinaria placidez” de los defensores de la dictadura franquista, ahora disfrazados de pulcros demócratas, siniestramente entretenidos en detener, encarcelar, humillar, amedrentar a quien no piense como ellos, acusando, imputando, condenando de gravísimos delitos, que pueden conllevar penas de cárcel y multas millonarias.
En Alemania se celebra la caída del nazismo y el pueblo se alegra del final, de la muerte de miles de asesinos fascistas, los que generaron millones de víctimas en hornos crematorios, horrendos asesinatos, en lugares del terror, en cientos de campos de concentración y exterminio. Los franquistas también eran nazis y fueron aliados del Tercer Reich, colaboraron con el holocausto, participaron del mismo genocidio y llevaron a cabo todo tipo acciones degradantes para la especie humana.
En Francia o Rusia la resistencia al nazismo son considerados héroes y heroínas del pueblo, condecorados, laureados con medallas, calles, monumentos, parques y centros educativos con sus nombres, pero en la España marca chorizo y el cobro en sobres se condena a quien celebra el final de una dictadura, las acciones resistentes que contribuyeron a terminar con peligrosos tiranos, con quienes cometieron 40 años de asesinatos de estado, maltratos, robos, abusos de poder, persecución, brutal represión, tras un golpe de estado sanguinario contra una legitima democracia republicana.

Estas detenciones por ironizar sobre la muerte de Carrero avergüenzan al mundo, a las millones de personas de buena voluntad que siguen creyendo en la verdadera democracia, la que no olvida y recupera memoria, dignidad, verdad, reparación y justicia, no la que premeditadamente coloca un tupido velo de rencor y odio para que la sangrienta historia se vuelva a repetir.
Para estos gerifaltes del gobierno español y su partido fundado por el franquista, Manuel Fraga, no es terrorismo que haya millones de ciudadanos/as sin ingresos económicos, uno de cada tres niños en situación de hambre y empobrecimiento extremo, 500 familias desahuciadas cada día… Tampoco es terrorismo que más de medio millón de personas no tengan trabajo, que se estén batiendo todos los récord de suicidios, de gente que ya no aguanta más la presión de la usura bancaria y sus compinches políticos.
Es más fácil detener a quien se “salga de la raya” en cualquier red social, mientras salen de las cárceles cientos de narcotraficantes y otros peligrosos delincuentes por la no aplicación de la “justicia universal”, cuando la corrupción política es generalizada, con tramas abiertas que afectan directamente al partido del gobierno y a cientos de sus cargos públicos, una putrefacción que alcanza hasta la columna vertebral de la propia casa real.
(Para esos,el verdadero terror, según ellos, está en que algunos se alegren de la muerte del almirante, cosa que enerva a los sectores más reaccionarios y ultraderechistas de un estado destruido y saqueado, en manos de seres sin escrúpulos, capaces de todo para seguir llenándose los bolsillos, y generando una siniestra dinámica donde a cualquiera  puede ser sacado a golpes por la policía de su casa, simplemente por escribir, por expresarse, por decir las verdades incomodas que no agradan a esta casta de asesinos.
Están tristemente repitiendo la historia, los mejores tiempos del franquismo, donde construyen a palos, porrazos y balas de goma su particular “marca España” entre miseria y hambre: El azote de la disidencia, la represión, la persecución de las ideas, la censura, la mordaza; y si esto no se cambia o lo cambiamos, hasta podrían volver, aunque parezca exagerado, los fusilamientos al amanecer, las cunetas y las fosas comunes repletas, las desapariciones, los pozos y la cal viva. El perverso modus operandi habitual de sus apreciadas “democracias amigas” de Colombia o de México, en su “cruzada nacional” contra toda organización o persona que luche por una sociedad mejor).
Por todo lo dicho y al hilo de este nuevo aniversario de la acción contra Carrero Blanco una vez más tenemos que denunciar como desde la propias instituciones que se reclaman democráticas y desde las que en más de una ocasión se han hecho discursos sobre "el caracter antidemocrático y dictatorial del franquismo" o "el sufrimiento de las victimas del franquismo" se volverán a desconocer de forma pública los derechos a la Verdad, a la Reparación y a la Justicia de dichas victimas al catalogar a Carrero Blanco como "victima del terrorismo" y proponer para fechas próximas la colocación en Madrid de una placa en su memoria y reconociendole como tal. Ante este hecho nuevamente debemos recordar a las instituciones del Estado, a los partidos politicos del signo que sean, a la clase política en su conjunto, que no nos dejaremos utilizar en función de sus lecturas acomodadas en cada momento a su marketing politico, y les recordamos que los responsables politicos, policiales, judiciales... del régimen franquista fueron eso: responsables de un régimen golpista, criminal, dictatorial, levantado y mantenido por la violencia durante más de cuarenta años y son por ello, en uno u otro grado, responsables de los crímenes de ese régimen, algo que el haber muerto como consecuencia de una acción armada de ETA no puede borrar convirtiendoles en merecedores de ningún homenaje.
Es por eso que en este 20 de Diciembre de 2014, cuando se cumplen cuarenta y un años de la desaparición de este militar golpista y jerarca fascista comprometido enteramente en la cosntrucción y perduración del régimen dictatorial surgido del golpe de estado dado el 18 de Julio de 1936 contra el gobierno legítimo de la II República y que sembró todo el territorio de la península de muertos, desaparecidos, encarcelados... entendemos que ese refrán popular que dice que "es de bien nacidos ser agradecidos" sigue teniendo plena vigencia y lo hacemos nuestro a través de la concentración que bajo ese mísmo lema se realizará en la Plaza del Teatro Arriaga de Bilbao.

Ahaztuak 19361977


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