viernes, 19 de diciembre de 2014

Carta de Mónika...


(Palabras de Mónica Caballero sobre la Operación Pandora desde el C.P. de Brieva)

Recuerdo perfectamente el sentimiento que me embriagaba cuando comencé a cuestionar la autoridad, recuerdo las muchas contradicciones e interrogantes. En este descubrimiento de ideas encontré a muchas que hacían de las ideas prácticas materiales en sus bibliotecas, publicaciones, ateneos, etcétera... en su vida cotidiana... vivir aquí y ahora las ideas. No pasó mucho tiempo para que quisiera hacer lo mismo.

Recuerdo la angustia que sentí al enterarme de que habían compañeras encarceladas por llevar a la práctica las ideas de libertad; hermanas de ideas en todos los rincones del mundo en las fauces de la bestia panóptica. Ese sentimiento angustioso no cambió nunca, pero lo acompaña el gesto solidario.

Somos muchas las anarquistas que nos encontramos al otro lado del gran muro, esta lista el martes 16 de diciembre se hizo más extensa.

Los tentáculos del Poder se dejaron caer en espacios anarquistas, ateneos libertarios, casa okupadas y domicilios de varios ácratas de Catalunya y Madrid. La cacería capturó a once compañeras, de éstas, siete han quedado en prisión, acusadas de pertenencia a banda armada de carácter terrorista. No es ninguna coincidencia que las detenidas sean parte de mi entorno cercano, es más, más de la mitad me visitan frecuentemente en la cárcel. El mazo judicial-policial ha castigado la solidaridad.

No puedo callarme ante tanta miseria, la venganza represiva estatal bordea el delirio. Los medios de información (portavoces de los dominadores) hablan de jefes y subordinados, les recalco a ellos y a cualquiera que le quede alguna duda ¡somos antiautoritarias, nadie esta por sobre mi, ni yo estoy por encima de nadie!

Los espacios atacados en Catalunya, tampoco fueron arbitrarios, por un lado, Kasa de la Muntanya es un importante símbolo de okupación, con sus 25 años alejados de la lógica capitalista han hecho su aporte a muchísimas generaciones de disidentes de este sistema de terror. Los ateneos libertarios y espacios anarquistas golpeados jamás han escondido sus ideales, ofreciendo un terreno fértil donde sembrar las semillas de libertad.

Los costos en esta lucha por la recuperación de nuestras vidas son muy altos, nadie dijo que seria fácil, pero sin lugar a dudas de poder elegir una vida distinta no la cambiaría por nada. En esta pelea contra la dominación no hay jaulas ni muros que silencien nuestras voces, pero sin ustedes compañeras solo se transforman en ecos.

Si alguna vez ustedes amadas compañeras recientemente encarceladas pueden leer estas palabras, les digo que tengo la certeza que se mantendrán incorruptibles y a la altura de las circunstancias como siempre lo han hecho.

Recuerdo todas las veces que leí o escuché que la solidaridad es una arma necesaria para las anarquistas. Hoy espero que esos recuerdos se hagan realidad... hacer de nuestras ideas, acción.

Mónica Caballero
Centro Penitenciario de Brieva, diciembre de 2014