viernes, 9 de enero de 2015

La leyenda del Lobo fiel...












Hace mucho tiempo vagaba por la Serra da Coba un lobo. Esto no tendría nada de especial si no fuera que este era un lobo completamente blanco. Y esto lo cuentan todos los pueblos de la sierra, desde el Alto da Escrita hasta la Raia de Portugal, que aseguran que ese lobo blanco que fue encontrado siendo un cachorrillo por el pastor de "Os Lugarexos" da Coba, cuyos perros de rebaño, curiosamente, en vez de matarlo como era su natural inclinación, lo rodearon como asombrados por el color de aquel lobezno abandonado por su manada que tenía pinta de lobo, olía a lobo pero era blanco como un corderillo, y no estaba protegido por ninguna de las manadas que enseñoreaban la Sierra. Sorprendido el pastor, lo recogió, lo bajó al pueblo, y una vez allí lo llevó a un pajar donde lo puso a mamar de una oveja.
El hambre era tan grande que el lobezno empezó a mamar de aquella oveja como si de su verdadera madre se tratara.




El tiempo pasó y el cachorro creció entre el rebaño como si fuese su familia adoptiva, iba al monte,abrevaba, e incluso cuando el rebaño estaba en peligro, también él buscaba refugio como los demás corderos, mientras los perros les defendían, además, su color contribuía a creer que aquel lobezno era un cordero más. Creció en poco tiempo, y aunque su piel seguía siendo blanca,el lobo era enorme y tenía unos ojos que daban miedo, por eso, en el pueblo los perros que no le respetaban cuando era cachorro,ahora lo atacaban, y tenía frecuentes peleas que manchaban de sangre su blanca piel,y de las que siempre terminaba huyendo atemorizado. Porque este lobo jamás atacó a rebaño alguno, era un huérfano errante en los montes...
Y es que por esos ataques,se volvió algo huraño y poco a poco se fue alejando del rebaño, ya no lo acompañaba ni bajaba al pueblo por la noche. Por si fuera poco, el hecho de haber pasado parte de su vida en el pueblo, hacía que su aullido,cuando en la sierra aullaban los lobos, el de él
fuera conocido por todos los vecinos y nadie le tenía miedo alguno. Pero el pastor le quería tanto que todos los días  llevaba alimento,le acariciaba,jugaba con él,y hasta le contaba sus cuitas como lo haría con un entrañable amigo.


Pasaron los años y fueron una pareja -lobo y pastor- inseparable hasta que un día estando el pastor solo con su rebaño en la Sierra le asaltaron unos bandidos y como el pastor ofreció resistencia, después de matar a los perros,los malnacidos se pusieron a darle una brutal paliza al pobre hombre.
En esto los caballos de los bandidos empezaron a relinchar nerviosos, como si adivinaran un peligro que se acercaba,  los bandidos detuvieronsu inhumana paliza y se alertaron: entonces fué que apareció entre las genistas el lobo blanco que en un súbito y elástico movimiento, se lanzo al cuello del jefe.
La sangre manaba a borbotones de la herida, sin que los demás tuvieran tiempo de reaccionar, el lobo saltó al cuello otro bandido. Los demás intentaban huir despavoridos,pero el lobo corría tras ellos, tan veloz como el diablo...
El pastor contó esta historia poco antes de morir como consecuencia de las heridas y los golpes recibidos, dijo que al menos habían sido diez los bandidos que le asaltaron. Cuando sus vecinos fueron a la Sierra, encontraron los cuerpos de siete desconocidos, todos con la marca del lobo en sus gargantas...
 Nadie volvió a ver al lobo blanco, pero durante muchos años lo siguieron oyendo aullar allá, en lo alto de los montes que acunan al Minho...




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