viernes, 9 de enero de 2015

Virtud cotidiana...














Fides (que traducido directamente del latín significa fé, confianza, lealtad) era, en la mitología romana, la diosa de la confianza. Es hija de Saturno y Virtus. Su templo en la Colina Capitolina estaba ubicado en el lugar en que el Senado romano conservaba los tratados estatales con países extranjeros, donde Fides los protegía.
 Fides era representada por una mujer joven, coronada con una rama de olivo, con una copa o una tortuga en la mano.

Los romanos habían puesto a Fidelidad en un lugar privilegiado,dentro de sus divinidades,y le erigieron templos y altares. Se le ofrecían flores, vino e incienso: sin embargo, estaba prohibido sacrificar víctimas. Sus sacerdotes cubiertos de un velo blanco, símbolo del candor, eran conducidos en pompa al lugar del sacrificio en un carro a manera de arco, con la cabeza y las manos envueltas en un manto,y acompañados de los perros más hermosos de la ciudad. La estatuas de la diosa Fides a veces tenían una lámparilla,o una  llave en la mano derecha,y siempre iban  acompañadas por un perro a sus pies. Se representaba también como una bellísima mujer con un canastillo de frutos en una mano y en la otra espigas de trigo.
En muchas medallas se ven por emblema de la fidelidad dos manos unidas.
Su equivalente e n la mitología griega era «Pistis», el Espíritu de la Confianza, y la personificación de la buena fe, la honestidad y la fiabilidad...

Pero en estos tiempos tal parece que aquellas hermosas diosas han muerto,pues es común en estos días ver que la moral es total hipocresía o una frívola tendencia tuitera en la que la sociedad padece un triste olvido de aquellos valores del ethos humano que lograron la armonía y la unión real  entre las personas.
Y es que el genius y el animus de un grupo humano no son el superficial resultado de una ingeniería legal u organizativa. Ya que fueron las virtudes humanas como la Inteligencia, la Pietas, la Virtus y la Fides, lo que ha logrado que la humanidad sea justamente eso:humana. En Roma todas esas virtudes eran veneradas,y  aquellos indivduos de buena fe que las poseían,sabían que de algun modo, los dioses se hospedaban en sus espíritus.
Pero qué eran la Pietas, la Virtus y la Fides?
Pietas es la lealtad,el respeto y el sentimiento de deber,el afán de cuidado por otros seres vivos en este mundo del que formamos parte. Ideal que sería inalcanzable sin la Fides, el respeto por la palabra dada, la vocación de cumplir compromisos que implica no tomarlos sin dotarse de los medios o disponer de la voluntad para cumplirlos. Si la pietas es lealtad, la fides es fidelidad.

Pero para alcanzar esa Pietas,y esa Fides,nos hace falta la Virtus. La Virtus es coraje,valentía… Es ese heroismo cotidiano que entiende la propia acción no como una restriccion, sino como un atrevimiento. Tiene Virtus aquel que se atreve a hacer cosas que generan significado ético sin importarle el coste personal.

Es así que Fides, Pietas,y  Virtus  son en realidad las virtudes heroicas de lo cotidiano,sobre las que se construye el cursus honorum de cada cual, es decir el honor y la dignidad de cada persona...


.