jueves, 26 de marzo de 2015

martes, 24 de marzo de 2015

La hipocresía de la semana santa...













Lo que tiene la muerte de Jesús que nos han contado, más allá de su existencia, es que te acaba recordando cada año que aquellos que tienen buenas intenciones y levantan su voz contra el poder establecido, suelen vivir un calvario y acabar crucificados, y todo ello con el aplauso y la complacencia de aquel mismo pueblo al que pretendían librar de la tiranía con su ejemplo, para llevarlo a una vida y una sociedad mejor.

Los evangelios de Jesús lo describen como revolucionario y socialista, a su manera. Luchó contra el poder civil y religioso establecido en su época, y soñaba con una sociedad más justa, llena de hombres y mujeres fraternos, donde los seres humanos se repartiesen el pan como hermanos, y donde todos los hombres y mujeres fuesen iguales ante la ley, ante el mundo, y ante los ojos de su dios.

Se rebeló contra el poder, contra la corrupción del alma, y contra todo deseo de riqueza, y se mostró radicalmente en contra de las desigualdades sociales, y de la existencia de unas élites que se repartían entre unos pocos lo que robaban al resto del pueblo. Hay diferentes citas bíblicas que así lo atestiguan. No era comunista, pero era, según lo anterior, un hombre justo. Uno de los nuestros.

Muchos y muchas siguen soñando aún con ese mundo más justo y humano, se siguen rebelando contra el poder establecido, y siguen siendo, en consecuencia, crucificados con el aplauso cómplice de la mayoría. En eso, nada ha cambiado.

Curiosamente, la inmensa mayoría de los que hoy se dicen cristianos dejaron de soñar con ese mundo hace mucho tiempo, y suelen estar ahora precisamente entre los que aplauden y son cómplices de quienes crucifican a aquellos que apuestan y sueñan por una vida mejor y una sociedad más justa. Los que se dicen cristianos, en su mayoría, adoptan ahora el mismo papel que en su momento adoptaron quienes prefirieron salvar a Barrabás que a Jesús. Salvar a los ladrones, y condenar a los justos y decentes. Sigue siendo la norma.
Bien harían esos mismos cristianos en recordar cada semana santa el ejemplo de Jesús y aplicarse el cuento, en lugar de salir a las calles a ver como se pasean unas esculturas de aquel hombre, al que crucificaron por rebelarse contra la injusticia, y al que ahora han convertido en un becerro de oro al que adorar, pero de cuyo ejemplo nada han aprendido.

Como se suele decir, si volviera, y viera para lo que ha quedado su imagen, los sacaría otra vez a todos a latigazos. Empezando por la jerarquía católica y acabando por el último cristiano que haya hecho de sus creencias una forma de vida en base a la cual legitimar las injusticias, la represión, la intolerancia, y, cómo no, la protección de los ladrones, explotadores y otras hierbas que desde hace mucho dominan el mundo.
Eso sí, esos mismos que ahora lo adoran desde sus altares, o lo nombran en la santificación de sus banquetes, esos mismos que lo invocan para salvar la moral de occidente, o para guardar las esencias de la familia y la sexualidad humana, esos mismos que lo aluden cuando recorren cientos de kilómetros en peregrinaje a alguno de sus templos, volverían otra vez a querer crucificarlo, por insurrecto.

No duraba un mes antes de estar en un campo de concentración, una cárcel de máxima seguridad o un Guantánamo de turno. Y por supuesto con la prensa "libre" habiéndolo convertido en el mismísimo Diablo. ¿Alguien lo duda? Ejemplos tenemos a cientos. De verdaderos cristianos, verdaderos continuadores de la vida y obra de Jesús, incluso siendo ateos. De hombres justos que se rebelaron contra el poder y creyeron en un mundo más justo, por lo cual acabaron siendo crucificados con el aplauso y el respaldo cómplice de la mayoría.  Esa es la hipocresía de Semana Santa.
Una historia que seguimos viviendo cual eterno retorno de lo mismo, que diría precisamente aquel que proclamó, y se equivocó, que Dios había muerto,porque no conocía el consumismo...

Aporte del Sensei

domingo, 22 de marzo de 2015

33 monedas...










¿Qué pasa con todos esos millones de seres que se proclaman seguidores de ese individuo conocido como Cristo?. Si alguien llegara del espacio exterior y describiera la vida de este planeta durante el último siglo o un poco más, bien podría decir lo siguiente:


Los cristianos son los humanos más ricos y poderosos del Tercer Planeta. Al parecer, son también los humanoides más violentos que hay, pues luego de provocar dos guerras mundiales, decenas de miles de asesinatos y millones de violaciones, asaltos y linchamientos, son el único grupo que ha arrojado una bomba atómica contra otro pueblo, no cristiano. Han sido los únicos en colonizar y esclavizar razas enteras de otros seres humanos (los africanos, de hecho el bulto mayor del mundo no cristiano) y en cometer genocidios a escalas no superadas aún (contra los indios americanos o los judíos europeos, por mencionar dos ejemplos). Una de sus naciones, en la que se han establecido el mayor número de cristianos, llamada Estados Unidos, apresa y encarcela la mayor cantidad per cápita de individuos, comparada con cualquier otro Estado-Nación del mundo. Sus habitantes destruyen, sin restaurarlas, inmensas extensiones de tierra, con el único fin de asegurarse grandes cantidades de un papel que llaman "dinero".
Esta perspectiva extraterrestre pareciera burlona, por supuesto, pero nos permite hacer preguntas que desafían a esa fracción del género humano que reclama para sí la herencia espiritual del carpintero  de Nazaret. ¿No es extraño que la mayoría de los pobladores de esas naciones cristianas,, se jacten de orar y adorar a un ser que fue prisionero del poder del estado,asesinado por rebelarse contra el imperio? ¿Que aquel a quien consideran la personificación del creador del universo fuera torturado, humillado, azotado y crucificado? ¿Que esa mayoría de pobladores, autodenominados seguidores del dios crucificado, apoyen estrepitosamente la ejecución extrajudicial del Estado de millares de sus ciudadanos ?
¿Que la abrumadora mayoría de sus jueces, fiscales y abogados, policías o soldados, esos que persiguen, entregan y condenan a los más desvalidos del pueblo, se proclamen seguidores del dios desnudo, escupido y encadenado? Hipócritas,que rezan en un oscuro templo donde imponen el miedo en un altar a su ambición política mientras  la gente apendejada le reza a un póster electoral....
Después de dos milenios, ¿cómo vislumbrar un futuro donde la vida fuese segura, donde los mares, el aire, el mismo sol, no estuvieran amenazados de extinción? Qué lejos el ideal de la realidad. ¿Cuántos de los que tienen a Jesús por su dios verdadero han vendido todo lo valioso de esta Tierra admirable por 33 pinches monedas?


Aporte de Mozz


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sábado, 21 de marzo de 2015

Si Pedro cogiera un cúter......






Esta por llegar la semana santa. El viernes en que fue ejecutado dios, tras su agitada detención en el huerto. Veamos algunos puntos oscuros del asunto. El primero, que la doctrina cristiana está deslegitimada, porque Pedro fue un violento, que cuando detenían al predicador, cogió la espada y le cortó la oreja a Malco, un colaborador de la policía. (Nuevo Testamento. Juan 18:10. Arresto de Jesús. "Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió al servidor del Sumo Sacerdote, cortándole la oreja derecha. El servidor se llamaba Malco". )

Exacto. Si por escupir, empujar o por increpar a un diputado de la Generalitat, los periodistas de chichinabo juran que "la protesta ha perdido toda su legitimidad", qué dirían sus excelencias, si  Pedro cogiera un cúter y le rebanase la pilila al comisario de los mossos, durante una de sus emisiones radiofónicas? … La que se liaría sería floja. Porque, vamos, en Catalunya, hoy día, aunque el carpintero de Nazaret le grapase tres mingas de rata al conseller de Interior, la antiterrorista se la aplicaban de  seguro. Doctrina Parot, atentado a la autoridad, resistencia a la detención, intento de homicidio contra un poderoso en el ejercicio de su cargo,  lesiones irreversibles, daño sicológico grave, empleo de armas de guerra, treinta años de prisión.
En fin, la locura crece y parece que no tendrá fin. La Semana Santa, el Jueves Santo  y el Fantasma Santo, hay que recordar una vez más, de dónde vienen. Aquí, sabedlo, hay mucha veneración a esos ídolos, gracias al fascismo.


En España, tras el golpe de Estado, se reprimió a la población y se prohibieron sus organizaciones. Cárcel, torturas, fusilamiento, exilio, niños adoctrinados en la escuela, y el cura  dando informes de todo el mundo: este es ateo, aquél desafecto, el de más allá es chusma republicana. Mátenlos a todos.
(  Sobre la Iglesia y la Falange quedó la dura tarea de controlar la retaguardia, y de velar por la moral pública y colectiva. El cura, afiliado o no a la Falange, siempre fue uno de los mejores informantes para los consejos de guerra que instruían las autoridades militares, y esos informes, presentes en los archivos con los del alcalde, el médico y otros personajes solventes, eran empleados para enviar al paredón y a la cárcel a miles de trabajadores.  Las menciones de ser "de derechas de toda la vida", "persona decente", "apolítico", "nunca se metió en nada", "indiferente", "va a misa"… Se convirtieron en posibilidades de seguir viviendo. Para buscar trabajo fuera del pueblo, que un hijo estudiase, opositar, poder embarcar…, era necesario el certificado de buena conducta emitido por el Alcalde o el Jefe local de Falange, que a su vez se informaban de la opinión del cura. Indicar "falta de moralidad" por el mero hecho de no ir a misa o no participar con entusiasmo en los eventos religiosos o patrióticos,  era motivo de exclusión. )



Así que, una vez eliminados los disidentes, los aterrorizados habitantes solo tenían dos vías de escape para expresar su sociabilidad: el asociacionismo deportivo, y el religioso. El asociacionismo religioso tenía —además— la ventaja de ser un dato recomendable para las autoridades del Régimen, a la hora del curro, o de recibir el principesco racionamiento (Las cartillas de racionamiento de la Comisaría de Abastecimientos entregaban semanalmente a finales de 1941, 200 gramos de bacalao salado, 200 gramos de garbanzos remojados y 50 gramos de carne de membrillo. En estas condiciones, la desmoralización de la clase trabajadora estaba en auge, y la entrega de familias enteras al fascismo por la miseria que padecían, servida.).
Claro, antes del fascismo, la religiosidad popular era débil, los curas desacreditados, las iglesias vacías. Entonces las imágenes eran sacadas por estibadores a sueldo, y las gentes laboriosas celebraban bodas sin sacerdote y sin juez. Pero después del triunfo de los fachas, para estar bien visto, o para poder estar asociado a algo importante, cuando llegaba el Viernes Santo, a ponerse un capirote ( de ahi lo de "tonto de capirote") y hala, a hacer el gil llevando el paso y la estación de penitencia.
Y una cosa lleva a la otra, y ahora, los nietos de los/las que fueron ejecutados, martirizados, humillados, torturados por los fachas, se apresuran para venerar los tótems de los caciques que masacraron física y mentalmente a sus abuelos. Tiene guasa la cosa.
Trompetas, tambores y siniestros capirotes. El paso, que lo lleven los soldados...

Texto de Acratosaurio rex 


viernes, 20 de marzo de 2015

martes, 17 de marzo de 2015

Los creyentes...









Desde un punto de vista psicológico no hay seguridad de que haya uno o muchos dioses todopoderosos y originadores de todo lo existente. Suponiendo que si los haya, lógicamente no serían como los conocidos o pregonados hasta ahora, es decir, dioses muy humanos o súper-humanos. De hecho no tenemos ninguna prueba racional convincente de su existencia.  Sin embargo, es común que la gente crea que existen esos dioses por una necesidad existencial aunada a la tradición imperante de la sociedad en la que se ha desarrollado.
Pasa que la mayoría de las personas quieren que sus dificultades y problemas cotidianos,o los graves y extraordinarios -como el peligro de morir por alguna enfermedad seria‑ sean solucionados o que tengan buen término. Y muchas veces tales circunstancias pueden ser afrontadas más facilmente de manera religiosa, es decir, invocando ayuda de lo alto, rezando a dios, pidiéndole ayuda,delegando en el abstracto divino su angustiosa libertad exitencial. Y es que todos quisieramos retornar a esa etapa infantil cuando nuestros padres nos protegías de todo y solucionaban todas nuestras necesidades como por arte de magia.... Y es esa magia lo que los más fervientes extrañan,y por eso serenan sus miedos adultos arropándose como niños en su fervor religioso.






Empero no todos solicitan socorro divino en las mismas circunstan­cias. Eso depende de su grado de autonomía, autoafirmación, autoconfianza y autosuficiencia. Imaginemos, por ejemplo, a un niño pedir a dios que le ayude a aprobar un examen. De hecho habrán otros que no necesitarán hacer eso pues han estudiado lo suficiente. En cambio muchos adultos rogarán que la divinidad les conceda el milagro de sanar a un pariente o a ellos mismos. En ambos casos se apela a fuerzas trascen­dentes y divinas, no humanas ni naturales. Simplemente se reza o repite una serie de frases, se habla a dios (O a una pintura, escultura o icono religioso que lo represente o a seres inrermediarios como ángeles o santos).
Algo muy parecido sucede con las personas que llevan una crucifijo o un rosario, una moneda de la suerte, una determinada piedra ‑como el cuarzo‑, una pulsera metálica, cierto color de ropa, una sábila detrás de la puerta de la casa, o que hacen ciertos gestos, ademanes y acciones como persignarse al pasar por un templo o al reti­rarse de sus casas e ir al trabajo y viceversa, el cruzar los dedos índice y medio, el tocar madera, el no pasar debajo de las escaleras, el evitar a toda costa no romper espejos ni cru­zarse con un gato negro, el dar alguna limosna, etc.







Y es que todos queremos que nos vaya bien y es muy fácil recurrir al pensamiento mágico de nuestra niñez para evitar el mal con la ayuda de ciertos objetos, y realizando ciertas acciones,y en ese infantilismo algunos sumponen que obtendrán alguna protección de naturaleza misteriosa.
El creyente religioso, sea o no católico, se puede ofender por las comparacio­nes. Podría decir: "Son símbolos sagrados de mi religión y no superstición". Pero resulta que esos objetos religiosos tienen los mismos fines,ya que al llevarlos encima, intervienen de una forma misterio­sa como protección y ayuda, y así cumplen las mismas funciones que los objetos nominalmente catalogados como superstición.
Entonces vemos que la religión en el sentido mencionado está muy íntimamente ligada a lo mágico en cuanto a que se apelan a fuerzas misteriosas solucionadoras de nuestros problemas humanos y terrenos.
Pero también la religión puede ser vista y sentida como un medio para evadir la responsabilidad de  nuestra cotidiana existencia, esto es, como un delegar nuestra libertad para seguir la guía moral que nos imponga el lider religioso o el código conductual del rito. Esto es, el creyente se olvida paradójica y temporalmente que es un ser mortal, con sus propios egoísmos, pasiones y deseos,y que está solo ante sus actos y su historia...



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lunes, 16 de marzo de 2015

Los ateos...




Con motivo de la semana santa, esos dias de religiosidad cansina, impuestos por la fundamentalista iglesia católica al mundo, desde la emancipación anarquista,podemos revisar la historia de aquellos que no comparten su religión: los ateos.
Ateísmo y ateo son palabras procedentes del término griego Theos (dios), con una a (alfa) privativa. Ateo es el ser humano sin Dios, y ateísmo la postura moral correspondiente partiendo de una referencia científica.
En la historia el ateísmo aparece  al principio se presenta como una actitud personal y apenas colectiva. Antes del siglo XVIII el ateísmo no pasa de ser un fenómeno singular en medio de un mundo inmerso en un profundo sentido divino del cosmos. La revolución filosófica y cultural de ese siglo, partiendo del materialismo de la Ilustración,  racionaliza esas creencias en lo divino, con una serie de sistemas filosóficos —sensualismo, positivismo, pragmatismo, evolucionismo y marxismo, entre otros— , cuya estructura ideológica excluye la existencia de dios, bien porque lo niegue o, simplemente, porque declare su incognoscibilidad.

Así, anclando la creencia en dios en el mero subjetivismo psicológico, el ateísmo alcanzó un rasgo histórico de notables proporciones. Naturalismo, subjetivismo y ateísmo fueron facetas del resultado de una operación reductiva de la antropología que, al prescindir del conocimiento metafísico, originó las tres formas modernas del humanismo ateo:

1. El humanismo científico, basado en las ciencias de la naturaleza, suprime el hecho religioso y, por consiguiente, cualquier tipo de fe. No existe la trascendencia, como realidad que escapa a la observación y experimento sensibles, ni tiene sentido la creación para  los enciclopedistas franceses de finales del siglo XVIII. De esta línea arrancan el positivismo de Comte, el evolucionismo de Haeckel y Darwin, y la filosofía de Nietzsche, Hartmann, Husserl o Bertrand Russell, entre otros. De ahí surge también la llamada "psicología profunda" y el psicoanálisis freudiano con su psique sirte psique (o un hombre sin alma).





2. El humanismo político que culmina en el ateísmo marxista. La dialéctica —método de las contradicciones— con la que el idealismo de Hegel trata de explicar el devenir, es aplicada por Marx a las concretas realidades socioeconómicas de su tiempo. Entre Feuerbach y Bakunin, el método va a convertirse en un análisis de la historia donde sólo tiene valor teórico lo práctico en su entidad física. La dialéctica del idealismo se convierte así en materialismo dialéctico. La crítica marxista de lo esencial de la persona humana se concreta en un proceso de alienación consistente en proyectar fuera de sí, considerándolos como estructuras ajenas (alienantes), eso mismo que de manera radical constituye al hombre.





3. El humanismo moral de la filosofía existencialista,para la la vida humana es el resultado de la elección del propio destino sin ninguna referencia fuera del ámbito de lo íntimamente experimental. Sartre, Simone de Beauvoir, Merleau-Ponty, Camus, afirmaron que el hombre está condenado a una libertad inútil puesto que es incapaz de librarse de la muerte. La historia es el resultado de algo inmanente al hombre, y la moral la norma de su respuesta frente a la presión de las circunstancias sociales y su misma e irreductible conciencia. No hay otra norma y, en consecuencia, no hay dios ni orden objetivo.
El común denominador psicológico de cualquier forma de ateísmo y en cualquier época es el pensamiento racional, siempre latente en el ser humano, de ser objetivo ante una realidad  y una experiencia íntima (vivencia), cualquiera que sea (angustia, plenitud, tristeza, alegría, etc.), como una modalidad referencial que surge del hecho de la relación sujeto-objeto y nada más.
 Hoy en día, tras 2.500 años de lucha por la razón y contra la superstición, declararse ateo sigue siendo algo comprometido (o incluso un suicidio) en países donde la religión tiene un especial poder. Posturas, como la religión, que no pueden sostenerse en la razón y que deberían ser meras opciones personales, son defendidas a menudo mediante la violencia y pretenden imponerse mediante muy variados medios.

El ateísmo es una posición intelectual, o una doctrina filosófica que no necesita ser demostrada o justificada con argumentos refinados y obtusos. Y desde luego, el ateísmo es una postura moral. Sin embargo, si uno escucha los mensajes de ciertos  católicos y algunos musulmanes, tal pareciera que el mundo está realmente amenazado por esta doctrina endiablada que defienden los ateos y laicistas.El mismo Papa identifica el ateísmo con la ignorancia y la maldad...



Prejuicios de fanáticos,porque la verdad es que los ateos,en general, son personas bastante cultas, que respetan que haya otras personas a las que les guste adoptar creencias irracionales que ellos no comparten. En realidad, los ateos no tienen que esforzarse mucho en defender su posición intelectual; lo que sí les resulta complicado es entender que un creyente asuma sin mayores problemas, cosas mucho más increíbles que las que los niños atribuyen a Papá Noel.
 (Ya va siendo hora de reivindicar un derecho elemental: el derecho a no tener que justificar el no tener ninguna creencia religiosa, el derecho a que esta visión intelectual y moral sea reconocida y respetada de la misma manera y con el mismo rango, al menos, que las creencias religiosas que el ateo no acepta por considerarlas irracionales, falsas o perniciosas).
Es verdad que los ateos prefieren el laicismo en la vida pública, es decir, que las leyes no sean confesionales y los poderes públicos no asignen privilegios a los miembros de ninguna confesión religiosa. Pero nadie debe extrañarse por ello: la experiencia histórica demuestra que la mezcla de creencias religiosas y poder político sólo ha servido para provocar guerras y matanzas, como lo hemos visto en la cristiana Europa y en la musulmana África.




Muchos creyentes religiosos creen que si dios no existe todo está permitido, y por eso son incapaces de entender el valor moral del ateísmo. Pero la experiencia histórica confirma lo contrario:Los ateos tienen una responsabilidad ética muy exigente, porque no disponen de ninguna coartada para justificar o ver perdonado un eventual comportamiento inmoral.Y es en nombre de dios como se han cometido los mayores atropellos a la humanidad...



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jueves, 12 de marzo de 2015

Dios y el Estado...

Dios y el estado es la obra mejor conocida  del escritor anarquista ruso Mijail Bakunin. En ella hace una crítica abierta a la iglesia, a la autoridad de dios y acusa a la religión de estar al servicio de unos pocos. En este escrito se demuestra claramente que el deber de todo revolucionario es destruir la religión y acabar con la tiranía eclesiástica.
Bakunin era extremadamente crítico con la religión y abogaba por el ateísmo. De su obra se deduce un ateísmo muy intenso e incluso considera  la figura de Lucifer, la metáfora de un revolucionario en el cielo contra el poder autócrata de Dios.


Para Bakunin, el católico era la persona egoísta por antonomasia, ya que realizaba el Bien por amor a sí mismo, para tener acceso al Cielo, y no por amor a los demás. Bakunin situaba al cura católico a la altura de los brujos, y no distinguía entre el cristianismo y cualquier forma de magia o religión primitiva.
También considera la religión perniciosa porque nos lleva a aceptar que en el mundo haya jefes y jerarquías.
Para Bakunin, el Jehová bíblico, es entre todos los buenos dioses que han sido adorados, el más envidioso, el más vanidoso, el más feroz, el más injusto, el más sanguinario, el más déspota y el más enemigo de la dignidad y de la libertad humanas, que creó a Adán y a Eva  capricho (sin duda para engañar su hastío, que debía de ser terrible).
Y el cristianismo es, según Bakunin, la religión por excelencia, porque expone y manifiesta, en su plenitud, la esencia de todo sistema religioso, que es el empobrecimiento, el sometimiento, el aniquilamiento de la humanidad en beneficio de la divinidad. Esclavos de dios, los hombres deben serlo también de la iglesia y del Estado, en tanto que este último es consagrado por la iglesia.




El escrito no esta completo, característica particular de todo libro de Bakunin, ya que el consideraba que al ser su vida un fragmento, no debía dejar completas sus obras, quizás el buscaba con esto el que el lector reflexionara mas y sacara sus propias conclusiones.

Este libro es muy recomendable para aquellas personas que se estan acercando al anarquismo, ya que ayuda a entender mejor el concepto de libertad.

Para leerlo online:
http://metalmadrid.cnt.es/cultura/libros/mijail-bakunin-dios-y-el-estado.pdf

Si deseas otros libros de Bakunin los encuentras en:
Archivo Miguel Bakunin
Recopilación de documentos de Bakunin en español.
https://miguelbakunin.wordpress.com/





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Mijail, el ateo...







Mijaíl Aleksándrovich Bakunin fue el más conocido de la primera generación de filósofos anarquistas y es considerado uno de los padres de el pensamiento ácrata,junto con Proudhon y con Kropotkin es uno de sus teóricos más importantes, y prácticamente es el primer gran impulsor del anarquismo colectivista y del ateísmo.
Bakunin nació en Torzhok, Rusia, 30 de mayo de 1814  y murió en Berna, Suiza, 1 de julio de 1876. Su abuelo había sido consejero de Estado y vicepresidente de la Cámara de la zarina Catalina II.
Y su padre Alexandriev, se doctoró en Filosofía en la Universidad de Padua (Italia) y estuvo destinado en el servicio diplomático, y con Varvara Muraviev tuvo once hijos. Esta gran familia Mijaíl Bakunin estuvo  en contacto cotidiano con el pensamiento humanista de raíces rusonianas y enciclopedistas que fueron calando en el pensamiento de Mijail,aunado eso a muchas lecturas filosóficas y teológicas.
Las lecturas, y sobre todo,los pensamientos de Mijaíl,él, lograron que desde muy joven,fuera creando un microcosmos de libertad y solidaridad con sus hermanos y hermanas,como una pequeña sociedad donde se favorecía el perfeccionamiento individual y donde afloraba un deseo de compartirlo con los demás, una voluntad que creció hasta  hacer partícipe a la humanidad entera.

EL 25 de noviembre de 1828 fue enviado a San Petersburgo para ingresar en su escuela de artillería y
cuando retornó en agosto de 1833 con su familia en Tver, tuvo un enfrentamiento con su padre al salir defensor de su hermana mayor que se negaba a casarse con un hombre que no amaba y sin embargo así lo habían acordado sus padres. Este lo alejó drásticamente de la familia patriarcal.
Y como la carrera militar era para él algo totalitario e injusto,también tuvo problemas con sus superiores. Esto le supuso castigos en lugares lejanos y difíciles,donde absolutamente aislado y frustrado,pues el soñaba con estudiar ciencias.
Y por fin,dos años después,logró abandonar el ejercito.  Rechazó un puesto de funcionario civil en Tver, obtenido por recomendación de su padre, ya que su propósito entonces declarado era instruirse para desarrollar una actividad científica, conseguir una cátedra y difundir el conocimiento obtenido con sus estudios,ya que sentía un gran interés hacia la filosofía de Kant y Schelling y sentía una naturaleza intensamente social que deseaba compartir en las cátedras.
Por eso, Mijaíl se marchó a Moscú y se puso a estudiar para conseguir la tan anhelada cátedra de Filosofía. Para obtener dinero se dedicó a dar clases de matemáticas como profesor particular a la vez que acudía como oyente a la universidad. Estudió a Fichte, Schiller, Jean Paul, Hoffmann y Goethe. A pesar de todo, las dificultades económicas habrían de ser constantes en su vida,sin embargo se dió tiempo para convertir a sus hermanas y hermanos al Idealismo de Fichte, haciendo que poco a poco abandonasen la religiosidad formal que practicaban. Llegó a concebir la idea de formar un pequeño círculo, ligado por la unidad de ideas y fines; sería en cierto modo la primera de sus futuras sociedades secretas.

Tenía ya 26 años cuando pudo dejar Rusia. Las circunstancias y fecha de su viaje se contienen con detalle en su conocida carta a Herzen (Tver, 20 abril 1840) quien le prestó dinero para su viaje a Berlín.
Luego,Bakunin decidió trasladarse a Dresde en la primavera de 1842, después de tres semestres en la Universidad de Berlín. Aquí entró en contacto con el socialismo tal como venía desarrollándose en Francia y que se conoció en Alemania por el libro de Lorem Stein, que trazaba una perspectiva de las diversas tendencias socialistas y de sus respectivos argumentos.
El Gobierno ruso vigilaba a sus emigrantes y pronto se fijaron en Bakunin, lo que condujo a su marcha a Suiza acompañado por el poeta alemán George Herwegh. Se establecieron en Zúrich, por entonces un punto central de la propaganda literaria, política y revolucionaria. Allí llegó a conocer la vida política del cantón y le defraudó de tal forma que le hizo perder sus ilusiones republicanas.
Durante su estancia coincidió con el comunista alemán Wilhem Weittling, conoció la doctrina comunista pero no pudo darle su aprobación, aunque siempre mantuvo buenas relaciones con algunos militantes. Bakunin sentía instintivamente la falta de libertad del comunismo.
Viajó a Ginebra, Lausana, Berna, todo le servía para ir conociendo a muchas personas.
La policía suiza hizo público un informe sobre Weittling y el nombre de Bakunin salió a relucir. Esto alertó a la Embajada rusa, que le remitió la orden de regresar inmediatamente a Rusia. Pero Bakunin prefirió marcharse a Bruselas. Aquí tomó contacto con nacionalistas polacos y conoció sus aspiraciones de una Polonia libre e integrada por los territorios históricos de Polonia, Lituania y por partes de Rusia. Estos postulados ya no casaban con su mentalidad, ya en este momento internacionalista y federativo. Concurrían además factores religiosos y aspectos referidos a la propiedad de la tierra que separaba aún más sus posturas. Por su parte, los polacos lo consideraban como alguien poco fiable. De todos modos, ambas partes se tenían como factores útiles para la revolución. Las divergencias nunca se declararon con franqueza, pero todos los ensayos de acción común estaban condenados al fracaso.
En julio de 1847 persuadió a su amigo Reichel, a quien conocía desde Dresde, para establecerse en París. Allí se acercó en primer lugar a los círculos radicales alemanes cercanos al semanario Vorwaerts, donde conoció a Marx y Engels. Surgieron conflictos entre Marx, Ruge y Herwegh y como consecuencia el periódico desapareció. A Bakunin no le interesaron estas polémicas y tampoco se involucró en el movimiento, lo que sí hizo fue relacionarse con gusto con algunos comunistas alemanes, sobre todo con Herwegh y Karl Voge.

A la vez fue conociendo a socialistas franceses y a gente de la literatura y la política. Sintió un profundo afecto por Proudhon, cuyas ideas y personalidad le atrajeron grandemente. Se vio también con exiliados y visitantes rusos, italianos y de otros países, todos con sus ilusiones e ideas de una próxima revolución.

A pesar de la vida agitada e interesante de los años 1845, 1846 y 1847, Bakunin no podía sentirse satisfecho, no encontraba un campo de actividad práctica, las tendencias socialistas eran hostiles unas con otras y se limitaban a una vida artificial de publicaciones de libros, periódicos y reuniones. Es imposible presentar a Bakunin como miembro de una determinada tendencia, de quien más cercano se encontraba era de Proudhon, con sus planteamientos y su defensa del valor absoluto de la libertad, su empeño en abolir el Estado y su oposición a no reconstruirlo en nuevas formas le parecían los planteamientos adecuados.
 En diciembre de 1844 el zar Nicolás, a propuesta del senado, promulgó un decreto por el cual Bakunin perdía todos los derechos civiles y nobiliarios, se confiscaban sus posesiones y se ordenaba su arresto y destierro a Siberia en caso de ser detenido en Rusia.

Esta amenaza no le frenó y volvió a aproximarse a los círculos conspirativos polacos cuya aspiración era la consecución de una república federativa de todos los países eslavos. Esto molestó a la Embajada rusa, y a solicitud del embajador el Gobierno francés lo expulsó de su territorio.

El 19 de diciembre se dirigió a Bruselas. Allí volvió a acercarse a los círculos alemanes que gravitaban alrededor de Marx, quien ya por entonces le era profundamente antipático.
El embajador ruso al tiempo que solicitaba su expulsión propagó el rumor de que Bakunin era un agente provocador al servicio del Gobierno ruso.
Bakunin estaba dispuesto a todo para que la mecha revolucionaria prendiera también en su tierra. Consiguió un préstamo de 2.000 francos de varias fuentes, uno de los que contribuyeron fue el revolucionario francés Louis Blanc, y se dirigió a Alemania. Su viaje le llevó de Baden a Fráncfort y Colonia, después a Berlín, a Leipzig y a Breslau. Después acudió al Congreso de los eslavos en Praga. Y vivió de ciudad a ciudad, unas veces por su propia voluntad y otras, expulsado por las autoridades.





Cuando la insurrección euroepa se volvió a intensificar  se unió a ella en Leipzig, de allí a Praga y cuando estalló la insurrección en Dresde, Bakunin puso toda su energía en ella hasta que fue sofocada y entonces huyó a Chemnitz (Sajonia), donde fue arrestado con otros compañeros por agitador y anarquista.
(Se puede decir que la actividad de Bakunin en la Revolución de 1848 expuso sus planteamientos libertarios y sus fines objetivamente revolucionarios,con claridad. Sus ideas por aquel tiempo hay que estudiarlas en sus documentos, escritos y cartas).
Fue condenado a muerte y después le conmutaron la pena por cadena perpetua. Más adelante fue extraditado a Austria, donde tuvo un nuevo juicio por su actividad revolucionaria en el Imperio y de nuevo fue condenado a muerte, conmutada la pena y a continuación extraditado a Rusia.

En San Petersburgo fue recluido en la Fortaleza de Pedro y Pablo. Al cabo de dos meses, en agosto de 1851, el zar envió al conde Orlov para pedir a Bakunin que escribiera una confesión de su vida y actividad. Así lo hizo, pero fue para peor, ya que Alejandro II no observó ningún arrepentimiento en la carta con la que le respondió Bakunin.
La cárcel supuso para Bakunin un tormento moralmente insufrible. Por mediación de su familia le fue conmutada la prisión por el destierro en Siberia, una pena más liviana ya que podría disfrutar de una libertad mayor dentro de los límites de su lugar de destino.
El lugar de destierro era la ciudad de Tomsk, en Siberia Occidental. Allí conoció y trató a otros desterrados que estaban condenados en la misma zona.
 Bakunin esperaba que las condiciones de su destierro mejoraran, incluso que consiguiese la amnistía. También creía que aunque todo fracasara, allí habría probabilidades de fugarse.
Y eso hizo. Un soleado día de junio de 1861 Bakunin huyó por el rio Amur y consiguió abordar un barco americano y allí escondido pudo salir de Rusia. Viajó por Japón, San Francisco, Panamá, Nueva York y llegó a Londres el 27 de diciembre. Se hospedó en la casa de Herzen y Ogarev e inmediatamente retomó su actividad revolucionaria. Su interés principal era conseguir que se produjera un movimiento revolucionario en Rusia, pero en ese momento no estaba tan solo como en 1848 y contaba con algunos aliados.
Existían importantes movimientos sociales con el mismo objetivo:sobre todo el movimiento “Zemlya i Volia” (tierra y libertad): Entre 1862 y 1863 Bakunin, continuó viajando por Francia, Alemania, Dinamarca y Suecia. Y vió que en todos los países por donde pasaba las condiciones revolucionarias no eran las apropiadas. En su optimismo aún creía ver un lugar donde todavía era posible. Ese país era Italia y en la primera mitad de 1864 se estableció en Florencia.
En agosto de 1864 volvió a viajar a Londres, donde lo visitó Marx, y a Suecia. Estuvo en Bruselas y en París, donde se entrevistó con Proudhon.
Desde París volvió a Florencia, donde vivió hasta el verano de 1865, desde allí se dirigió a Sorrento y Nápoles donde se estableció hasta agosto de 1867.
Con sus experiencias se convenció de que los movimientos nacionalistas estaban ligados con los planes propios de los Estados y por ello,abandonó sus simpatías hacia los nacionalistas eslavos y se decidió a formar  un movimiento revolucionario, antiestatal y libre de cualquier sentimiento religioso o de raza para realizar acciones directas y simultáneas en muchos lugares.


Y así consiguió formar un círculo de personas, una especie de sociedad secreta y que se conoció como Fraternidad Internacional,formada por un grupo de personas unidas con un fin libertario común con ideas nitidamente antirreligiosas, antiestatales y  claramente anarquistas.
En 1968 se presentaron para su ingreso en la Internacional, pretendieron mantener su fraternidad anarquista, como grupo secreto dentro de ella. Con esta estrategia entró Bakunin en el movimiento obrero.
La Asociación Internacional de Trabajadores ganó con Bakunin en su espíritu revolucionario,unos planteamientos teóricos  que sostuvieron  las huelgas,los sindicatos y el Congreso de Bruselas, y así se declararon muchas secciones de la Internacional: el Jura suizo, Francia, España, Italia, etc.

Bakunin era incansable y la Internacional recibió de él su verdadera vida y dimensión. Hay numerosos documentos sobre estos años, los principales asuntos en que tomó parte fueron la redacción del periódico L’Egalité, su implicación en los sucesos de la Comuna de 1871, también estuvo activo en relación a la guerra Franco-Prusiana, propaganda en Italia y España y por supuesto la publicación del libro Estatismo y anarquía.

Su defensa de la Comuna ante los ataques de Mazzini con un anuncio aparecido en Milán tuvo como consecuencia que gran número de jóvenes italianos se relacionaran con su grupo y se constituyeran como Alianza Revolucionaria Socialista, que llegó a ser el alma de la Internacional italiana. Un núcleo idéntico se formó en España siguiendo el impulso del compañero Fanelli, quien se desplazó hasta aquí llevando la idea antiautoritaria.
Se sabe suficientemente que toda su actividad tenía por objeto la difusión y realización de las ideas del anarquismo colectivista. Esta pretensión era odiada por Marx y sus compañeros ya que su pretensión era la creación de partidos obreros socialistas demócratas que presentándose a las elecciones en los diferentes países, llegado el caso, podrían formar Gobiernos ya con tintes autoritarios. Por esto, Bakunin y toda su actividad revolucionaria y libertaria, eran un gran obstáculo para  Marx.
El punto culminante lo constituyó el Congreso de la Internacional de La Haya, del 2 al 7 de septiembre de 1872, donde Marx consiguió la expulsión de la facción bakuninista. Este hecho tuvo como consecuencia la agrupación de las federaciones antiautoritarias que inmediatamente convocaron un Congreso en la ciudad suiza de Saint-Imier donde se consiguió la unión de todos los elementos revolucionarios libertarios, aparte de sentar las bases del anarquismo.

En agosto de 1874 se preparó en Italia un movimiento insurreccional en varias ciudades. Bakunin participó en el de Bolonia. Al fracasar tuvo que huir a Suiza. Este sería su último viaje revolucionario.
Su salud, ya muy deteriorada por su azarosa vida y sus años en prisión, le enfermar seriamente Berna para ser cuidado por su amigo el doctor Vogt.

Bakunin murió en esa ciudad el 1 de julio de 1876.

Aporte de Gonzo




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martes, 10 de marzo de 2015