miércoles, 22 de abril de 2015

La rosa negra de la Anarquía...

“Prefiero tener rosas en mi mesa que diamantes en mi cuello...”









...Esa frase fue dicha por Emma Goldman, aunque como cuentan los que la conocieron, lo que en verdad tenía en su mesa eran azucenas, símbolo de pureza,o flores sencillas del campo, flores proletarias,tersas y coloridas, ya que gustaba de atribuir connotaciones ideológicas a determinadas especies, más cercanas a la belleza más natural, efímera y popular del siglo XIX,esas mismas flores que con frecuencia sirvieron para ponerles nombres a las niñas, o para adquirir un seudónimo floral para escribir en la prensa obrera.
Y es que es innegable el significado político de algunas flores...Esas sencillas, felices y brillantes en el pequeño jardincillo del pobre,como aquéllas en las opulentos jardines del castillo,o las que rodean la cabaña del bosque con la belleza sublime de la tierra; porque la tierra, hasta ahora, no ha producido nada más hermoso que las flores...Quizá por esa belleza,el ser humano no sólo las idnetifica con el amor,o el arte,a las estirpes o a las religiones,sino que también  las aplica a la política...Quizá ese simbolismo polítiico de las flores fué en un principio una especie de moda en toda Europa,pero principalmente en Francia,con algunos de los grandes ilustrados,como Juan Jacobo Rousseau, interesado por el estudio de las flores, y en concreto devoto de la Vinca, flor silvestre venerada por los poetas franceses; o incluso al revolucionario Camilo Desmoulins, a quien los republicanos franceses de 1789 imitaron adoptando las hojas del castaño y la flor de lis, antes de guillotinarlo,por gustar de la flor de la monarquía...O como Robespiere,que gozaba de la rosa,de la que decía:
“La bella flor de la libertad florecerá en gran cantidad hasta en el terreno más áspero y árido de nuestros tiempos, pero la queremos ver abierta y extendida, y no hay más que la sangre de los justos,para abonarle el terreno..” Sin saber que su propia cabeza también rodaría.
Y es que en esos duros tiempos pasó que algo que parecía nimio, como exhibir una sencilla flor prendida en el ojal, podía resultar toda una provocación cuando la tensión social aumentaba...y terminar en la guillotina por ello...

Y  pasó que con  tanta sangre del pueblo derramada, desde la toma de la bastilla hasta los tiempos de la comuna,fue lógico que fueran las flores rojas las que se usaran como alegorías de esas batallas,siendo desde la època de la comuna emblemas del socialismo,y así,las rosas rojas,las amapolas y los claveles se identificaron por igual con comunistas autoritarios, libertarios, o socialistas  republicanos.
No obstante las diferencias ideológicas,  a la hora de elegir una flor determinada, eligieron la rosa, cuya patria original era Arabia,pero después de muchos injertos y cuidados,se desarrolló la bella rosa de Castilla,o la perfumada francesa, pero sobre todo la roja llamarada catalana,llamada Rosa de Fuego...
Así que la rosa fue muy aceptada por sus propiedades botánicas,y por ser la primera en florecer, la más delicada y hermosa en tiestos, con lo cual no tardó en pasar de los lujosos invernaderos,a los jardines públicos y a las ventanas de las casas de obreros.



Así pues no tardaron en hacerse ramos para las bodas civiles,o los cumpleaños de las mujeres, o coronas de pésame para los entierros socialistas.Como ejemplo, en el entierro de Pablo Iglesias en 1925, la dictadura de Primo de Rivera permitió que se celebrara el sepelio, y las rosas encarnadas cubrieron la tumba del abuelo del socialismo español.
Sin embargo,con los anarquistas siempre fue diferente: Por ejemplo, cuando el inmenso italiano Enrique Malatesta muriò,las autoridades fascistas  prohibieron cualquier deferencia luctuosa,es decir,no hubo velas,ni discurso,ni flores... y los asistentes al entierro fueron cercados,obligándoles a seguir un corto itinerario fijado previamente por la policía. Hubo un momento en el que los guardias fascistas arrebataron un ramo de rosas que la ahijada de Errico quería depositar sobre la tumba. Las flores enviadas por los vecinos fueron retiradas también y pisoteadas. El cadáver quedó en la fosa común. Se puso una cruz sobre la sepultura, para humillar más aún al muerto ateo...Pero resultó que tres días después del entierro, la cruz fue retirada por una mano anónima,que a cambio dejó una única rosa negra sobre la tumba de Enrico...
Y a partir de esos momentos de duelo y rabia, creció con fuerza la vieja controversia entre anarquistas y socialistas,que puede explicarse como una especie de batalla floral en el que los socialistas usaban la expresión "floristas" para los anarquistas- refiriendose a que sembraban semillas para la utopía libertaria-, y los anarquistas llamaban a los socialistas "opiologos", pues atribuían a los efectos secundarios del consumo de adormidera -opio-, causados por la ingesta de sedantes, a las ideas dogmáticas del partido comunista.



Pero en esos tiempos,ya los socialistas autoritarios, maestros en el arte de dorar la píldora, con las flores retóricas del radicalismo más adelantado, no se conformaron con la rosa, sino que tambièn adoptaron el ardoroso clavel rojo, y por las siempre vivas que eran muy usadas en Europa, por su forma de astro con un botón en el centro, simbología asociada al orden social; aunque también por los girasoles rusos, e incluso por amapolas y trinitarias. Y se usaban,también las ramas de acacia en las sociedades masónicas y las coronas de laurel ofrecidas a los poetas socialistas ,y las palmas con lazos blancos de los espiritistas o los ramilletes de siempre vivas, pensamientos de las asociaciones republicanas...
Pero entonces,pasó que la mística rosa,la solitaria que antes había crecido en ambientes aristocráticos, y que luego se extendió libertaria por los jardines de Europa, esa mística rosa que simbolizaba lo más sublime del alma humana, fue entonces un signo para la memoria de la rosa más roja del socialismo, Rosa Luxemburgo.
Y los anarquistas, acostumbrados de siempre a ser despreciados y perseguidos, comparados con la mala hierba que hay que exterminar, acostumbrados  a sobrevivir entre cardos y espinas, claro  estimaron a todas las flores, y las cultivaron allí donde se generasen las mínimas condiciones para la insurrección y la resonancia de la utopía entre el pueblo...
Pero, para los libertarios, nada tan inspirador como el aroma rojo y negro de Emma Goldman,la flor del anarco-feminismo.
Y por supuesto, si hay una rosa en un lugar, la cual gustan los anarquistas de visitar y admirar, esa es la Rosa de Fuego que crece junto al mar.,..en donde el pueblo luchó con denuedo, llegando a imponerse por medio del terror, fue en Barcelona, en La Rosa de Foc, la Barcelona insurrecta, cuna del anarquismo peninsular.
La imagen del rosal de fuego, convertido ya en lugar común de la memoria colectiva barcelonesa y asociado a la épica proletaria, se generalizó hasta el punto que podemos encontrar otras historias con la rosa ácrata como protagonista.
Así sucedió con el rosal del anarquista de Casas Viejas, Seisdedos, el que tenía justo en el muro de su casa encalada, aquella en la que resistieron hasta el final el acoso de sus verdugos a sueldo del estado; y donde, unos días después, un Blas Infante impresionado por la masacre recogería un esqueje de las ramas del rosal arrancado por los lacayos en la refriega; rosal que enraizaría con vigor en su jardín, hasta que también le dieran muerte...


Y ese rosal,entonces, perdió su lozanía, dejó caer, como lágrimas, las hojas mustias de sus rosas; se despojó de su ropaje verde y se vistió con otro gris, de luto; y por último, la savia dejó de correr por sus venas. Y en una oscura noche sin luna y sin estrellas, exhaló su último suspiro aquél rosal de las tragedias...
Así la rosa fue la flor de la resistencia obrera, flor de la libertad que fue oscureciéndose,al ser velada muchas veces, dejando solo rescoldos humeantes de odio...Y es que si existe una flor de fuego, literalmente, o mejor dicho un ramo de fuego que aun resplandece en el horizonte proletario,fue aquel lanzado al paso de la carroza de los Borbones en mayo de 1906, el día de su boda.
Y es que sólo un ramo de rosas supo unir ese día el arte,la naturaleza,y la revolución con un sólo gesto.
Mateo Morral depositó entre lozanas y suaves rosas,la bomba. Nadie se imaginó que entre el ramo de esas flores delicadas iba la muerte,y que de sus pétalos de seda,nada quedaría,sólo despojos de pólvora.
Rosas en llamas que si no mataron al Borbón, si condenaron a Mateo Morral,a Ferrer i Guardia,a Soledad Villafranca y a muchos otros anarquistas al paredón de fusilamiento...
El caso es que al día siguiente de su llegada a la posada de la calle mayor de Madrid donde se hospedaba, Morral pidió a los dueños que le trajeran un ramo de rosas todos los días, con lo cual conseguía enmascarar el olor de los productos químicos  con los que fabricó el explosivo. Cuando terminó, acomodó la bomba con cuidado dentro de un gran ramo de rosas,puestas en un recipiente adornado con papeles de colores.
Cuando pasó la carroza real, Morral arrojó el ramo desde el balcón de su cuarto, con el mal fario de que la bomba con todo y rosas rebotó en un techado de lona de los bajos del mesón y fue a estallar el ramillete de rosas en las ruedas de la carroza real...Un guardia civil llamado  Crispín Rodríguez, dijo que vio caer del balcón de la casa 88 de la calle Mayor,un ramo de rosas ardiendo... rosas que al momento se volvieron negras como el dolor,como el encono, como la parte de negación que tiene la vida...

Y así fue como el más misterioso de los ramos de fuego, el de Mateo Morral,le dió el color negro a la rosa anarquista.
Y a partir de aquellos hechos,el recurso floral fué usado por la cultura obrera y proletaria, con el uso de los exquisitos Ex-Libris,de rosas negras,para los libros anarquistas.
Y así fue que la rosa negra se convirtió en un símbolo anarquista. Por ejemplo, Black Rose Books es el nombre de una importante librería anarquista en Montreal y  es el nombre de un pequeño sello editorial de prensa encabezada por el filósofo anarquista Dimitrios Roussopoulos. Black Rose también
fue el título de la respetada revista sobre las ideas anarquistas publicada en el Área de Boston durante el decenio de 1970, así como el nombre de una serie de conferencias anarquistas dirigidas por destacados anarquistas como Murray Bookchin y Noam Chomsky durante 1990,
Muchos grupos anarquistas usan el nombre de Rosa Negra. Porque
la oscuridad en la rosa simboliza la fertilidad de la negra tierra representando la vida, y su belleza misteriosa significa la pureza del ideal ácrata ya que el negro  es impoluto.
Además una rosa roja es el símbolo de la pasión y el romanticismo, y una blanca representa paz y rendición, por lo tanto una rosa negra tiene un significado opuesto: es reflexión y análisis, pero también es rebelión, resistencia o insumisión.
Y  por todo eso, aquella rosa roja de los primeros libertarios se
  fue mutando en negra para dejarla en las tumbas de aquéllos oscuros anónimos que remontaron la cumbre, igualándose en lo definitivo: sus huesos abonarán la tierra,y perfumaran los negros pétalos de la Rosa anarquista...




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