martes, 14 de abril de 2015

Que se vaya tranquilo...

La llegada

El hijo de Pilar y Daniel Weinberg fue bautizado en la costanera. Y en el bautismo le enseñaron lo sagrado. 
Recibió una caracola: 
-Para que aprendas a amar el agua 
Abrieron la jaula de un pájaro preso: 
-Para que aprendas a amar el aire 
Le dieron una flor al malvón. 
-Para que aprendas a amar la tierra. 
Y también le dieron una botellita cerrada: 
-No la abras, nunca. Para que aprendas a amar el misterio...

Eduardo Galeano.




...Todo escrito conlleva una postura de lenguaje y un determinado gesto en el mundo, y los de Galeano lo veían con las letras del cariño y de la ira, las de la protesta y el compromiso, las de la denuncia y la resistencia. Las páginas de Galeano caminan enfrentándose a una realidad hiriente, pero sin doblar las rodillas y sin ninguna resignación ante la injusticia ni ante la muerte de la esperanza. Y es que Galeano en sus textos nos muestra con claridad  los signos de nuestro tiempo.
Galeano será entrañable en toda Revolución con sus amigos los pobres y los revolucionarios, fiel crónico a esa noción de utopía marca Guevara, fidelidad que es innata en esos grandes soñadores a sus sueños de mundos nuevos. Pasó su vida, pero quedan sus textos y su risa entre nosotros, y la imágen de su cabeza perfilada sin el engaño del pelo, sus gestos, su voz con tono de tenor, la picardía constante de su mirada, la libretita infaltable en su bolsillo donde anotaba cuanto le llamaba la atención, los cerditos que dibujaba en sus dedicatorias,y la vitalidad de su empeño por no sólo  imaginar un mundo justo, sino que demandarlo, se quedará para siempre con nosotros. Difícil imaginarlo enfermo. El mismo se encargó de que pocos lo vieran sufrir.  Difícil imaginar que ya no está. Su voz queda y es de las imprescindibles... Tenía el raro mérito de hablar como se escribe...Su sintaxis oral era perfecta, sin una sola muletilla, sin un solo cliché, y eso es un símbolo de convicciones muy profundas, además del placer inconmensurable que daba el charlar con alguien que habla así. Llevaba esos papelitos donde anotaba todo cuanto le era de interés. Los tenía en los bolsillos del pantalón, arrugados. Papelitos de servilleta de bar, de libretas, de cualquier cosa.  En esos papelitos, no me cabe la menor duda, estaba el secreto obvio de una obra monumental. No tenía una técnica específica para escribir esas palabras que, como cuchillos, tienen la propiedad de atravesar al lector, y esas sus pausas interminables que contenían más ironía, o más ternura,que sus palabras. Escritor de  imágenes y  sonidos, sus textos se ven y se oyen como pocos o ninguno.
Galeano, tan enormemente honesto y sencillo como lo que escribía nos hereda su coherencia entre cómo se piensa, cómo se dice y cómo se vive.
Que se vaya Galeano tranquilo porque su huella no se borrará jamás...

Hasta siempre maestro. 


Eduardo Germán María Hughes Galeano conocido como Eduardo Galeano, nació el 3 de septiembre de 1940.en Montevideo, Uruguay  y falleció este 13 de abril-2015. periodista y escritor, es considerado como uno de los más destacados autores de la literatura latinoamericana.
Comenzó a trabajar en los medios gráficos a fines de los años 50 siendo un adolescente.
Paradójicamente se inició como dibujante bajo el seudónimo de Gius, un remedo de la pronunciación de su primer apellido de origen británico. A los 14, vendió su primera caricatura al semanario socialista El Sol.  A los 20 años ya era secretario de redacción de Marcha.
Pese a que formó parte de una familia de clase alta y católica de ascendencia italiana, española, galesa y alemana, siempre fue un militante de izquierda independiente.

Comenzó a escribir libros a principios de los 60. La lista muestra su prolífico estilo: Los días siguientes (1962), China, crónica de un desafío (1964), Los fantasmas de día de León (1967), Guatemala, país ocupado (1967), Nosotros decimos no (1989), El libro de los abrazos (1989), Las palabras andantes (1993), El fútbol a sol y sombra (1995), Las aventuras de los jóvenes dioses (1998), Patas arriba. La escuela del mundo al revés (1999), Bocas del tiempo (2004) y Espejos. Una historia casi universal (2008).Durante la dictadura fue encarcelado y obligado a dejar Uruguay. En Argentina tampoco fue bien recibido. Los escuadrones de la muerte lo tuvieron entre la lista de objetivos.

Vivió un largo tiempo en España. En 1984, cuando dejaba Barcelona para volver a Uruguay tuvo un infarto. Sus deseos de volver al país le jugaron una mala pasada

En 1987, integró la "Comisión Nacional Pro Referéndum en Uruguay", constituida para derogar la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado,( promulgada en diciembre de 1986 para impedir el que se juzgaran los crímenes cometidos durante la dictadura militar en su país y proteger a los criminales).
Sus libros más conocidos, Las venas abiertas de América Latina (1971) y Memoria del fuego (1986), han sido traducidos a veinte idiomas. Sus trabajos trascienden géneros ortodoxos y combinan documental, ficción, periodismo, análisis político e historia.
Descanse en paz, Eduardo Galeano.


.
.