domingo, 10 de mayo de 2015

El buen ánimo...









El buen ánimo es ese estado emocional excelentede una persona que le brinda una gran fuerza moral y una energía gozosa que le impulsan a la acción. Es el ánimo esa intención o voluntad que nos llena el espíritu de entusiásmo por los actos cotidianos de nuestra vida.
El ánimo es aliento, vitalidad, alma y energía, y por ello es esencial en la vida de toda persona. Cuando una persona está animada se halla con la energía viva y, al contrarío, cuando está desanimada se encuentra sin alma o energía. Entonces está desvitalizado, se siente mal, experimenta pereza, indolencia, desmayo y desaliento, le falta motivación y nada despierta su interés. Uno de los síntomas más evidentes de la depresión es la falta de energía, y por contra, es signo de madurez psíquica una consistente vitalidad y un ánimo más equilibrado y estable.

Hay que cuidar la vitalidad como un don muy precioso. Cuando se perturba el tono vital en exceso sobrevienen trastornos psíquicos y afectivos, como la depresión o, incluso, físicos. Se pierde mucha energía mediante los apegos y los aborrecimientos, las expectativas irrealizables, las preocupaciones y los enfados, las fricciones y las inútiles autoexigencias. La paciencia y la ecuanimidad, así como el contento, la benevolencia y la compasión, permiten ciudar nuestra vitalidad.

La acción consciente y la atención en la vida cotidiana proporcionan ánimo, porque la consciencia es energía, intensidad y vitalidad. Es necesario saber alimentarse vitalmente de los acontecimientos ordinarios y las pequeñas pero hermosas cosas de la vida cotidiana. Buscar lo feo y lo malo nos debilita, y superar los daños nos fortalece,así que por eso jamás debemos perder el entusiásmo de vivir...



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