miércoles, 1 de julio de 2015

Un mar de sangre...




Gracias a varios documentales,entre otros éste que les dejo aqui, llamado The Cove,  ha salido la luz el horror que hay detrás de la simpatía que publicitan los capitalistas hacia  las orcas y los delfines, dentro de los espectáculos  de zoos o parques temáticos, pero también hay museos, hoteles, casinos o centros comerciales que ofrecen esta imagen. Para surtir a todos estos lugares, regularmente se producen cacerías y matanzas en el océano. Destacan las que tienen lugar anualmente en la localidad de Taiji, en Japón. Allí se aprovecha el paso migratorio de los delfines para desviar a grandes grupos mediante ultrasonidos. Una vez desorientados, los acorralan en una cala y atrapan los más pequeños y atractivos para venderlos a los acuarios. El resto son asesinados cruelmente por su carne. Capturar 4 ó 5 delfines para los espectáculos, suele conllevar la muerte de 4.000 ó 5.000.
El calvario de los delfines apresados no termina ahí. Aún pueden pasar semanas, meses e incluso años aislados, drogados y trasladados de un sitio a otro, sorteando los trámites burocráticos hasta llegar a su destino. Una vez allí, se les someterá a un duro entrenamiento basado en la privación de alimento. Lo que para ellos es un castigo y fuente de sufrimiento, se mostrará al público como un sistema de recompensa. Unos 1.000 delfines y 54 orcas viven actualmente en esta situación.
Respecto a los peces y otros seres acuáticos, normalmente se exhiben como mero ornamento, pero no por ello dejan de ser animales que sufren. Al igual que los que se mantienen en las peceras de las casas, la mayoría han sido capturados de su hábitat natural, frecuentemente en países asiáticos y con medios altamente destructivos para el ecosistema (como el uso de cianuro). También han padecido privaciones y traumáticos traslados en bolsas y cajas durante varios días. Muchos no llegan con vida....
Les invito a ver el documental:






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