viernes, 12 de junio de 2015

Zológicos humanos...









...“Es educativo”, “Nos ayuda a conocerles mejor”, “Es por el avance de la ciencia”  ...Estas eran las justificaciones que se daban en el siglo XIX para exhibir humanos en los zoos, las mismas que hoy en día se nos dan para perpetuar el encierro de otros animales. En aquella época, las llamadas “exposiciones etnográficas” o “aldeas de negros” eran muy populares. Se sustentaban en el menosprecio de las personas clasificadas en otras razas y culturas, escudándose en la curiosidad científica. Al mismo tiempo, las ideas sesgadas y artificiales que sacaban de la observación en el encierro, servían a algunos antropólogos para consolidar teorías racistas sobre la evolución, establecer jerarquías arbitrarias y devaluar las capacidades de las personas exhibidas.
Moctezuma, en México, ue, según los historiadores, el primero en tener la brillante idea de coleccionar animales (humanos y no humanos). Fue uno de los primeros antecedentes documentados de los zoológicos humanos,el cual no solo consistía en un auténtico zoológico, lleno de diversos animales importados de toda Mesoamérica y Aridoamérica, sino que también exhibía a personas poco comunes como enanos, albinos y jorobados.
Sin embargo, antes,la noción de superioridad sobre otros humanos tiene una historia tan larga como el colonialismo. Por ejemplo, Cristóbal Colón lleva indígenas de sus viajes al Nuevo Mundo a la corte castellana en 1493.

En el Renacimiento, los Médici, crearon una importante colección de animales en el Vaticano, donde el cardenal Hipólito de Médicis tenía una colección de gente de diferentes razas. Él mismo dijo que entre sus "bárbaros" se escuchaban hasta 20 idiomas, ya que tenía entre su "colección", moros, tártaros, indios, turcos y africanos.
Uno de las primeras exhibiciones públicas de humanos fue la exhibición de P.T. Barnum, en 1831,de la mítica supercentenaria de 161 años, Joice Heth  y de los siameses Chang y Eng Bunker.  Otro famoso ejemplo fue Sara Baartman de la nación nama, con frecuencia referenciada como la Venus hotentote, que fue lisa y llanamente exhibida en Londres hasta su deceso en 1815. Y en 1850, Máximo y Bartola, dos niños microcefálicos de México, se exhibieron en Estados Unidos y en Europa bajo los nombres de "niños aztecas" y "liliputienses aztecas". Sin embargo, los zoos humanos se volvieron comunes solo en los años 1870, o sea a mediados del periodo del Nuevo Imperialismo.



Ese Zoo de Madrid sigue el modelo ideado por Karl Hagenbeck, con fosos abiertos en vez de jaulas, para ofrecer al público la ilusión de que los animales están libres. Hagenbeck también fue el primero en introducir humanos en los zoos modernos.
A finales del siglo XIX, Karl Hagenbeck era el más importante cazador y comerciante de animales. Proveía a varios circos y zoos, hasta que decidió fundar el suyo en Hamburgo. En 1874, tras una crisis en la que muchos de los animales murieron de frío, el bueno de Karl tuvo la idea de comenzar a secuestrar familias laponas, samoanas, nubias, etc., para exhibirlas recreando vagamente sus aldeas, trajes y costumbres. Fue un éxito entre el público, se organizaron giras, y otros zoos europeos siguieron el ejemplo, incluidos los de Barcelona y Madrid. Al igual que sucede ahora con los animales no humanos, muchos de los exhibidos en aquellas exposiciones murieron durante los viajes, por falta de cuidados o por la imposibilidad de adaptarse al clima y la situación.
En esas Casas de Fieras, los visitantes podían ver esquimales pagando una peseta. Y,por ejemplo, el estanque frente al Palacio de Cristal,en Madrid, se creó en 1887 para exponer en canoas a 45 personas de origen filipino. Los restos de los que no sobrevivieron están ahora en el Museo Nacional de Antropología español.Las exposiciones coloniales fueron la ocasión de presentar al público de la metrópoli una muestra de los diferentes pueblos colonizados, puestos en escena, en situación forzada en un ambiente reconstruido. Eufemísticamente también se las rotulaba como "exposiciones etnológicas" o "ciudades de negros", enfatizando las diferencias culturales entre las naciones occidentales y las no europeas. Estos zoos etnográficos fueron alevosamente degradantes de la condición humana, y racistas.



Como se mostró en Paris, en septiembre de 1881, cuando once fueguinos yaganes fueron exhibidos en el Jardín de Aclimatación. Habían sido raptados en las costas del estrecho de Magallanes por Johann Wilhelm Wahlen, marino alemán. En los primeros días, la hija menor de uno de ellos murió. Luego de París fueron exhibidos durante tres semanas en Berlín, donde los alojaron en el recinto de las avestruces. La gira siguió rumbo a Leipzig, Múnich, Stuttgart y Núremberg. Para entonces ya se encontraban bastante enfermos y camino a Zúrich murió una de las mujeres,y la salud del resto del grupo estaba tan frágil que debieron cancelarse todas las presentaciones en Suiza. Fue cuando ya no fue negocio por el mal estado de los fueguinos,que el empresario Carl Hagenbeck envió de regreso a Punta Arenas a los cinco sobrevivientes de la gira, ya que el responsable de llevarlos había dado un depósito de garantía por los indios. En el viaje murió el último, apodado Andrés. Así es cómo regresaron tan solo cuatro de los once.
Las fotografía tomadas y los grabados e ilustraciones realizados a partir de aquellas exposiciones fueron  justificadas por su "carácter científico con enfoque antropológico"...
En junio de1883.otra vez en Paris,dos familias de Mapuche fueron exhibidas en el Jardín de Aclimatación: un grupo de seis hombres, cuatro mujeres y cuatro niños. Fueron llevados hasta el lugar por el alemán Richard Fritz. Los obligaban a jugar palin y a tocar la trutruka. Después de París, la gira continuo rumbo al zoológico de Berlín y a una feria navideña en Hamburgo y  la Sociedad de antropología belga, reprochó en numerosas ocasiones lo reacios que eran estos sujetos para ser medidos y fotografiados para fines científicos...


También en París,en 1889, se celebró una Exposición Universal. En el marco de la celebración del centenario de la revolución de la igualdad,la fraternidad y la libertad, se exhibieron once indígenas selknam. Maurice Maître raptó en la bahía San Felipe a toda una familia, a quienes llevó atados con cadenas. De los once, dos murieron en el viaje.
Fueron presentados tras rejas como caníbales, todas las tardes les arrojaban carne cruda de caballo y los mantuvieron sucios y sin posibilidades de higiene, para que tuvieran la apariencia de salvajes, todo para obtener beneficios comerciales. Ante las inhumanas condiciones de la exposición la S.A. Missionary Society comenzó a exigir la liberación y el retorno de esta familia a Tierra del Fuego. Fue tal la presión que obligó a Maître a cancelar la gira por Inglaterra y se fueron a Bélgica.
De los once selknam solo siete llegaron con vida a Petit-Carmes en Bélgica. Una vez en Bruselas fueron exhibidos en el Musée du Nord, el cual ofrecía una amplia variedad de atracciones, desde inventos eléctricos hasta obras de teatro con actores enanos. Fue en este contexto que el grupo de siete selknam fueron encarcelados por la policía belga en la sección de extranjeros. Tras este episodio, Maître y el grupo de selknam, volvieron a Inglaterra desde donde se embarcaron de regreso a Tierra del Fuego. De los once regresaron seis...
También es de recordar el campamento Tuareg en la exposición de 1907 en Paris,donde en un descuido de los guardias,los Tuareg huyeron. Y después de eso,tal parecía que el concepto de zoológico humano había desaparecido desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948. Sin embargo, una  ciudad congolesa se inauguró en la Exposición General de primera categoría de Bruselas en 1958, y en la Expo de Berlín,una aldea africana fue inaugurada en el Zoo de Augsburgo, Alemania en julio de 2005...





Y en agosto de 2005, el London Zoo exhibió,también, a participantes africanos "voluntarios por unas pocas libras" desnudos.
En 2007, el Zoo de Adelaida organizó la Exhibición de Zoo Humano, consistente en un grupo de aborigenes que, como parte de un ejercicio de "estudio", simulaban el encierro de un primate durante el día, y retornaban a sus hogares de noche. Los habitantes tomaban parte en varios ejercicios, para divertir a los que miraban, que eran invitados a donar dinero para nuevos encierros.
Aunque fuera "científico y educativo", aunque no hubiera otra forma de divertirse, seguiría siendo injusto y provocando sufrimiento a los individuos encerrados, sólo para el beneficio de unos cuantos; pero además, a través de la historia de los zoos,ya fuera de humanos o de otros animales,  y analizando los principales aspectos de lo que son hoy en día, queda claro que no cumplen estos propósitos. Sencillamente, son negocios y siempre lo han sido. Negocios basados en una "educación" de unos valores destructivos, de supremacía racial y dominación. De la raza blanca sobre las demás, de la cultura occidental sobre el resto, de lo “normal” sobre lo “diferente”, de la humanidad sobre las demás especies. Del dinero sobre todas las cosas...
Aquí un documental:

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