jueves, 27 de agosto de 2015

Simbad y el Gigante....









Sobre el asunto de la migración, que hoy nos venden los medios imperialistas como un fenómeno natural, podemos saber que comenzó con un secuestro perpetrado por los caciques de antaño cuando decretaron: ustedes ya no deben crear para ustedes. Deben trabajar para mí. Los quiero aquí, acasillados. Esta primera dislocación, artificial, estableció una desigual relación entre el campo y eso que sería la ciudad. Se exigió que la gente, en vez de dedicarse a sí misma y sus necesidades comunitarias, trabajara (por la fuerza o con remuneración) para los señores regionales. Secuestrados a los castillos, las personas que además de sembrar eran herreros, carpinteros, hábiles con las cuentas o en la doma de caballos, comenzaron el viaje al servicio de otros, escindidos de lo comunitario. Las relaciones se enajenaron. Tal desmantelamiento comenzó a mover personas de una región a otra e instauró al castillo-ciudad como centro devastador de territorios, recursos, productos y gente reducida a mano de obra.
El crecimiento del castillo y el diseño de sus escaleras, aposentos, drenajes, chimeneas y fogones, letrinas, espacios para dormir y áreas de aire libre, prefiguran con gran precisión las megaurbes de hoy: no es sólo la aglomeración de personas que trabajan para los de mayor poder, es la matriz misma de los enormes edificios de apartamentos y la textura de los barrios.
Los habitantes de los territorios fuera de los límites de la muralla comenzaron a ser vistos como exóticos, ajenos, ignorantes, diferentes e incapaces. El término pagano que alguna vez denotó únicamente al campesino, hoy es sinónimo de otredad e intolerancia y objeto de desprecio.
En suma, lo que comenzó como un trabajo forzado para los señores devino con los siglos en la remachona idea de que la gente no puede subsanar sus propias necesidades sin trabajar para otros en la economía del dinero que la ciudad expande, cual verdadero límite. Que la gente aceptara más fácilmente la idea de que vender trabajo en el ámbito urbano representaba progreso, confort, abundancia y sabiduría, y que aceptara el orden divino, monárquico, militar o civil de una "superioridad", comenzó a ser posible al instituir la escuela como única manera de ascender en la escala social (aparte del robo y la corrupción).
Como lo entendemos ahora, todo poder es la apropiación, brutal, desmedida, de las relaciones existentes, trastocadas de inmediato en servidumbre, dislocación y secuestro de voluntades y saberes. Esto implica un suicidio planetario.

La ciudad es un virus que fagocita los campos aledaños y en su guerra de conquista devasta los antiguos y "ajenos" territorios haciendo que enormes cantidades de campesinos la inunden, precarizados, lo que de nuevo expande la ciudad en un círculo vicioso que no habrá de parar con ningún modelo mientras no minemos los cimientos de la lógica del progreso, en su acumulación-devastación.
Al campo lo vacían. Se insiste en que los campesinos dejen de estorbar, dicen, la expansión de la ciudad, industrializada, al ámbito rural. Las agro empresas, extensión de lo urbano, intentan sustituir la labor campesina de producción de alimentos, aunque 1 400 millones de personas en el mundo sigan reivindicando que la autonomía más primera es producir su propia comida, en mayor o menor medida con una lógica comunitaria, y produzcan alimentos para las ciudades.


Como ahora la tecnología, los políticos y militares, el mercado y la fusión corporativa intentan desmantelar todo el legado de saberes y relaciones de la humanidad, mientras no le demos peso a la historia remota de lo urbano como corazón del capitalismo no podremos entender cómo realizar un trabajo de resistencia que nos incluya a urbanos y rurales desde una perspectiva de hermanamiento, y no meramente de solidaridad con "los excluidos".
La ciudad no podrá desarmarse así nomás. Tal vez deba corroerse desde dentro cambiando su lógica, de una de consumo enajenado de alimentos, alojamiento y servicios, a partir de vender trabajo, a la producción de alimentos propios y la recuperación de los bienes comunes de la humanidad que la ciudad-capitalismo fragmenta y desperdicia.






No podremos revertir la tendencia mundial si no asumimos un horizonte de larguísmo plazo para atrás y hacia adelante, como bien señala John Berger, agregando que, sin embargo, "son estos quinientos años de cultura los que nos permiten ver el panorama completo".
Se hace necesario detallar y armar (con piezas que aparentemente no embonan) una figura, hoy incompleta, de la devastación capitalista. Mientras asumamos una historia deslavada y lineal, estamos condenados a creer que un cambio de gobierno o una revolución que lo postponga todo hasta tomar el poder por cualquier medio, son la medicina que "cura" un problema para el que no hemos pensado soluciones realmente radicales.



Y eso lo ilustra este cuento de Simbad el marino,de "Las mis y una noches".





Cuenta Sherezada en el tercer viaje de Simbad,que tras una tormenta devastadora, el marino se vio arrastrado en una balsa, solo, hasta que naufragó en una costa remota.

 Desfallecido  todavía Simbad fue despertado por la fuerza aplastante de un gigante que ya estaba apostado sobre sus hombros y una atronadora voz que le decía: levántate, camina, miserable, trabajarás para mí ,serás mi esclavo y me llevarás a donde yo quiera.
Así lo hizo Simbad tras luchar un rato con el gigante, que desde su posición, le restaba movilidad y fuerza.
Pasaron los días. A veces Simbad se esforzaba por tirar al gigante, sin lograrlo. En otras ocasiones lloraba y se lamentaba de su suerte, recibiendo en respuesta las risotadas de su torturador.

Simbad trabajó y transportó a su dueño y éste, ni por un instante fugaz, se bajaba de sus hombros. Con el tiempo trabaron relación (qué otra, pensaba Simbad). Ante los sollozos, la ira, o ante el reconocimiento de que se le menguaban las fuerzas, el gigante se conmovía por momentos, incluso por días. Y comenzó a preguntarle: qué necesitas, Simbad, dime y te lo daré con tal de que me sirvas. Y Simbad le alegaba y cansado le pedía más comida, agua, reposo, diálogo. Pero el gigante, ni por un instante fugaz, se bajaba de los hombros de Simbad. Vamos, ni para dormir. Eso sí, cada vez parecía entender más a Simbad, y lo consentía con aguas deliciosas, con frutas fortificantes, con guisos exquisitos. Comenzó a preguntarle por sus preocupaciones y hasta comenzó a consultarlo en muchas cuestiones que el gigante no sabía. Simbad, paciente, y a veces esperanzado, supuso que el gigante se ablandaba y hasta llegó a agradecerle que hablara con él y que hubiera una relación más humana entre ambos. Llegaron a reír juntos, sí, pero ni por un instante fugaz se bajó de los hombros de Simbad.

Pasaron los años, algunos dicen que siglos. Llegaron a conocerse muy bien, y el gigante comenzó a prever los intentos de fuga de Simbad. A veces lo fustigaba salvajemente y otras le hablaba dulcemente. Le proveyó de placeres, mujeres y vino, le prometió riquezas, pero ni por un instante se bajó de sus hombros.


Una noche, con la luz de las estrellas alumbrando el firmamento, mientras caminaban hacia un risco, Simbad sacó de entre sus ropas una cimitarra que había ocultado por semanas bajo sus ropas y de un certero tajo le cortó ambas piernas al gigante que, sorprendido, cayó al abismo.

Simbad respiró aliviado y lloró y lloró, sin saber bien por qué.

Tal vez tendremos que entender que ya no basta un arreglo parlamentario, una conferencia de politicos, una revuelta local o regional, una revolución nacional o un cambio de gobierno, sea pacífico o armado, para quitarnos de las espaldas ese gigante planetario que produce aceleradamente miseria y desperdicio, devastación y muerte. Requerimos un cambio radical que habrá de venir, no de las ideologías sino del paciente y urgente trabajo de acción directa para el derrumbamiento del sistema que apoya su peso muerto sobre los hombros del mundo.

Esto requiere ver directo a los ojos al gigante,con las herramientas lsitas para cortarle los pies...



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sábado, 22 de agosto de 2015

jueves, 20 de agosto de 2015

Un poquito de humanidad...











Frente a las costas de Libia,  navegan tres barcos que asumen una responsabilidad incumplida por los Gobiernos europeos.
Treinta grados al sol. Ni una sombra en el horizonte de un mar Mediterráneo que entierra a sus víctimas bajo un color azul intenso. Los barcos son de Médicos Sin Fronteras (MSF), una organización que ha fletado tres navíos que navegan frente a las costas de Libia porque no lo hacen los Estados, y que ha abierto clínicas móviles en Grecia, Macedonia, Serbia y Hungría para asistir a los protagonistas de una de las migraciones humanas más sobrecogedoras de la historia moderna en el continente. Para este abogado que hace 19 años decidió cambiar la toga por el trabajo humanitario en los lugares más sangrantes de la Tierra la crisis humanitaria que tanto alarma a Europa no ha hecho más que empezar. Y siente punzadas de vergüenza. Sobre todo al escuchar las narraciones atroces de los supervivientes de guerras no tan lejanas ni ajenas y compararlas con los mensajes lanzados por algún político europeo desmemoriado y sin cabeza.
La crisis de refugiados no viene de ayer porque ya ha producido más de 25.000 muertos en el Mediterráneo. Lo que sí ha cambiado en estos dos últimos años es la causa del refugio. El 80% de las personas que ahora llegan a Europa no han podido elegir otra opción porque han sido expulsados, desplazados forzadamente o, simplemente, han salido huyendo de los conflictos bélicos que desde hace varios años asuelan sus países de origen.


La UE  ha reaccionado al flujo de refugiados fortaleciendo sus fronteras terrestres con un resultado catastrófico. En 2013 empezó en Bulgaria para evitar la entrada de refugiados sirios procedentes de Turquía. Luego construyó muros entre ese país y Grecia, más tarde reforzó la frontera en Ceuta y Melilla… En fin. Lo único que ha conseguido esta política es canalizar el flujo migratorio hacia un escenario mucho más peligroso para los refugiados como es el Mar Mediterráneo donde el número de víctimas es vergonzoso e inadmisible.
No ha existido previsión europea y se ha mirado hacia otro lado ante lo que sucedía en Siria, en Libia, en Sudán. Por ello existe una responsabilidad política. El ejemplo es que durante los primeros cuatro meses de 2014, bajo el operativo Mare Nostrum, murieron ahogadas 250 personas mientras que en el mismo periodo de 2015, ya con ese operativo de búsqueda, rescate y salvamento suspendido, han muerto cerca de 1.000 personas. Europa conoce desde hace mucho tiempo que los conflictos en Siria y Libia iban a producir cientos de desplazados forzosos y miles de refugiados.


Los países árabes del entorno, en concreto, las ricas monarquías petroleras como Arabia Saudí, no sólo no ayudan sino que producen refugiados con su política exterior en medio del silencio internacional.
Valorar la geopolítica en la región no es tarea de nuestra organización. Lo único que puedo asegurar es que el esfuerzo de algunos países del entorno como Líbano, Jordania o Turquía con los miles de refugiados que llegan es gigantesco. El 95% de los cuatro millones de sirios que ya ha cruzado la frontera vive hoy en estos Estados. Y voy a aportar un dato estremecedor: sólo el conflicto sirio ha producido ya más de 8 millones de desplazados internos, que son candidatos inmediatos a convertirse en refugiados. Por eso destaco el esfuerzo de los países del entorno y porque siguen encarando esta crisis humanitaria pese a recibir menos ayudas de la comunidad internacional para hacer frente a estas emergencias.

Y es que el punto crítico de esta crisis humanitaria aún no ha llegado.
Vivimos una suma de múltiples factores y circunstancias cuyo telón de fondo es ese sinfín de conflictos denominados de baja intensidad pero que siguen produciendo miles de refugiados a los que ahora se suman conflictos nuevos mientras continúan otros de larga duración como el de Afganistán, el de República Democrática del Congo o el de Somalia. Me refiero a esas guerras silenciosas que provocan desplazamientos de población como ocurre en Malí, en Sudán del Sur o ahora en Yemen, cuya carga de violencia es brutal, y que la comunidad internacional no soluciona por falta de interés o de capacidad. Repartirse a 140.000 refugiados, que es lo que ahora discuten los países europeos, no soluciona nada porque hay muchos  miles más que llegarán. El problema europeo es que no hay una política común en nada.
Yes claro que Europa tiene capacidad  para absorber a tantos refugiados.
La presencia de 350.000 refugiados de guerra en Europa que tanta alarma ha provocado sólo representa menos del 0,1% del volumen de población total de la UE. Para que entendamos lo corta que se queda la respuesta europea, basta decir que en Líbano, donde las cosas están mucho peor que en Europa, uno de cada cuatro residentes es un refugiado sirio en estos momentos.
Y mientras los Estados se ponen de acuerdo en la manera de aplicar las medidas y los tratados, el Mediterráneo continúa haciendo su papel. Es un gran cementerio.


Por ejemplo,esta el caso,entre miles de casos similares, de Mohamed,que es de Palestina y su hija de un año, después de que se hundiera el barco en el que cruzaban el Mediterráneo el 5 de agosto,y donde falleció su mujer y dos hijos pequeños. Mohamed y su hija fueron rescatados por el barco Dignity I de MSF.
 Porque los tres barcos de MSF están en permanente movimiento para auxiliar a refugiados que tratan de alcanzar la otra orilla del mar. Y aunque no haya cámaras que registran lo que sucede, como ocurre en tierra, estos tres barcos realizan un trabajo que deberían realizar los Estados. Asume MSF  una responsabilidad incumplida por los Gobiernos y cubren el vacío humanitario del que no se ocupan los estados europeos,porque nuestra función es salvar vidas aunque para ello hayamos tenido que formarnos en labores marítimas que eran nuevas. También quiero recordar que la tragedia en la que murieron ahogadas 900 personas de golpe provocó una cumbre extraordinaria en la UE que consistió en guardar un minuto de silencio pero no se adoptó ninguna decisión al respecto. Por eso lo que hoy ocurre en el Mediterráneo es terrible.
Desde que en mayo empezamos este operativo hemos atendido a más de 15.000 personas en el mar, es decir, a 15.000 candidatos a ahogarse sin que nadie se entere. Los tres barcos navegan lo más cerca posible de la costa libia.
Ahora el foco de la noticia está en tierra firme.
Pues lo que sucede en el mar es mucho peor. Es una ruleta rusa. Un refugiado sirio que ha atravesado toda Europa nos comentaba el otro día que el momento de mayor miedo no fue sortear las fronteras terrestres sino llegar de Turquía a Grecia por el Peloponeso. Y eso que son unas pocas millas. Hay que imaginar la desesperación de una persona que decide pagar el doble de lo que cuesta un crucero de lujo por el Mediterráneo para meterse en un bote de 12 metros de eslora junto a 150 personas y jugarse la vida en las 300 millas que le separan de Lampedusa. Es la realidad.
Se ha hablado de operaciones militares para destruir los barcos que fletan las mafias.
Es inútil. La gente se subirá a barcos más pequeños y más rotos para realizar la travesía y aumentarán las víctimas.
Los Estados de la UE han delegado su responsabilidades en MSF que no tiene la capacidad ni los recursos que tiene la UE para resolver el problema. Nuestra función es paliar el daño pero al mismo tiempo denunciamos que Europa no cumple con su trabajo.
Países como Hungría están actuando con extrema dureza con los refugiados, Pero aunque levanten vallas suficientemente altas y concertinas suficientemente afiladas no pueden frenar a los refugiados. Cuando alguien ha logrado sacar a su hijo de una ciudad como Alepo, en Siria.por ejemplo, se convierte en una persona imparable. Les mueve el impulso vital por la supervivencia. Lo único que logran esas vallas y alambradas que ponen en su camino es desplazar el flujo migratorio a otro lugar que generalmente es más peligroso. Y esos discursos excluyentes que comienzan a escucharse en Europa sólo agudizan la vergüenza.
La imagen impactante del niño Aylan ha metido el drama de los refugiados en cada casa,para tomar conciencia de la tragedia que viven esas personas y cuestionarnos que podemos hacer para evitarla... Habría que preguntárselo a los políticos que hoy lideran esta comunidad europea. La duda es si se quiere una Europa de valores que no cotizan en Bolsa o al revés. Por ello es esperanzadora la reacción de la gente que se ha movilizado en Barcelona,por ejemplo, como los que han salido a la calle en Austria y Alemania, porque demuestra que la sociedad civil europea tiene una capacidad de respuesta muy superior a la de sus gobernantes.

Eso mantiene la esperanza de que algún día se produzca una reflexión colectiva sobre situaciones como la que hoy se vive en el Mediterráneo pero dejando de lado los intereses económicos particulares...aunque habría que borrar la realidad. Desde mi experiencia en zonas de emergencia humanitaria puedo decir que hoy estamos peor que nunca. Se bombardean lugares que antes se respetaban, la población civil es el objetivo militar de los combatientes, que utilizan sistemáticamente la violación y el asesinato de civiles indefensos como arma de guerra ...Ahí están las cifras de los refugiados que sobreviven al Mediterráneo para corroborar el momento actual.con el mayor número de desplazados forzosos desde la II Guerra Mundial...


.Aporte del Sensei

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domingo, 16 de agosto de 2015

Comida,no bombas...




Food Not Bombs (Comida, no bombas) es una red de colectivos independientes, que sirven gratuitamente comida vegana y vegetariana a otras personas y que están ubicados en varias partes alrededor del mundo, principalmente en occidente. La ideología de Food Not Bombs proclama que gran número de las prioridades de las corporaciones y del gobierno están enfocadas de tal modo que permiten la persistencia del hambre en medio de la abundancia. Para demostrar esto (y reducir gastos), una gran cantidad del alimento servido por el grupo es el sobrante industrial o comercial que de otra manera iría a la basura.
Food Not Bombs se esfuerza para alimentar todo aquél que tenga hambre. Cada grupo recoge de supermercados, panaderías y mercados el alimento sobrante que de otra manera iría a la basura, luego lo prepara en comedores comunitarios y son servidos gratis a aquellos que tienen hambre. Las ideas centrales del grupo son:
Si los gobiernos y corporaciones del mundo entero gastaran tanto tiempo y energía en la alimentación de la gente como lo hacen en la guerra, nadie pasaría hambre.
Hay bastante alimento en el mundo para alimentar a todos, pero mucho de ello va a la basura innecesariamente, como un resultado directo de capitalismo y militarismo.
La comida vegana es tan sana como no violenta.
Food Not Bombs también trata de llamar la atención sobre la pobreza y las personas sin hogar compartiendo el alimento en sitios públicos y facilitar las reuniones de personas pobres, sin hogar y otras personas marginadas. Hay cuatro principios en la filosofía de Food Not Bombs:

Reciclaje de alimento, freeganismo.
Toma de decisiones por consenso.
No violencia.
Vegetarianismo.


Si alguien quiere cocinar puede cocinar, y si alguien quiere comer puede comer. Food Not Bombs se esfuerza en incluir a todos.
La historia de Food Not Bombs comenzó a principios de los años ochenta en Cambridge (Massachusetts, EE.UU.), una ciudad adyacente a Boston, cuando un grupo de activistas antinucleares, que protestaban por la central nuclear de Seabrook, comenzó a pintar con spray el lema "Dinero para el alimento, no para bombas" por toda la ciudad. El lema fue acortado a "Alimento, No Bombas", y esto se acabó convirtiendo en el nombre de su grupo. Poco después, decidieron poner su lema en práctica. En una reunión de ricos ejecutivos bancarios que financiaban proyectos nucleares, el grupo comenzó a repartir alimento gratis en el exterior a una muchedumbre de personas sin hogar. La acción tuvo tanto éxito que el grupo comenzó a hacerlo regularmente, recogiendo el alimento sobrante de supermercados y preparándolo en comidas.

A principios de los 90, un segundo grupo de Food Not Bombs se formó en San Francisco. Este grupo entró pronto en tensión con la policía y tuvo problemas con los alcaldes de la ciudad, Art Agnos y Frank Jordan. Agnos inició la primera confrontación usando la policía antidisturbios para cerrar un reparto de alimento de Food Not Bombs. El grupo era persistente, y a pesar de ser detenidos cientos de veces, logró seguir sirviendo el alimento en la calle. Su uso de la cobertura de los medios de comunicación en los altercados les sirvió para ganar el apoyo de comunidad. El alcalde conservador Jordan ganó a Agnos y la tensión continuó entre Food Not Bombs y la Oficina del Alcalde. Los miembros del grupo eran rutinariamente golpeados y detenidos por la policía. Al mismo tiempo, sin embargo, el grupo se había ampliado. Con cientos de personas en cada reparto de alimento, la acción de policía era difícil. Los miembros de Food Not Bombs comenzaron a grabar en vídeo las acciones de policía y usar el sistema judicial para intentar parar el abuso policial.
Durante los años 90 el grupo de Boston de Food Not Bombs también afrontó alguna oposición de la policía local. Sin embargo, después de manifestaciones y muestras de solidaridad de iglesias locales, la potencial mala publicidad hizo esta oposición poco práctica.
En la elección de San Francisco de 1995, el candidato Willie Brown prometió parar los ataques sobre el Food Not Bombs. Willie Brown ganó la elección.

Así, en parte debido a la atención que los medios de comunicación prestaron al Food Not Bombs durante sus luchas en San Francisco, comenzaron a aparecer grupos en todo el mundo. Los Food Not Bombs siguieron creciendo a lo largo de los años noventa, y sostuvieron cuatro reuniones internacionales: en San Francisco en 1992 y 1995, en Atlanta en 1996, y en Filadelfia en 2005. Los grupos de Food Not Bombs estuvieron implicados en el surgimiento del movimiento antiglobalización a finales de los años noventa, conduciendo la resistencia a la APEC en Vancouver en 1997; el 18 de junio de 1999 en el "Carnaval Internacional Contra Capitalismo" y la Batalla de Seattle a finales de ese mismo año, durante las reuniones de la Organización Mundial del Comercio.
Food Not Bombs también ha estado fuertemente implicado en el movimiento pacifista que surgió en 2002-2003 para oponerse la invasión de Irak en 2003.
Durante una presentación en la Universidad de Texas en Austin en 2006, un funcionario de contraterrorismo del FBI etiquetó a Food not Bombs y a Indymedia como organizaciones con "posibles conexiones con terroristas"...


Hoy, hay cerca de 200 grupos de Food Not Bombs en todo el mundo, la mayoría de ellos concentrados en América y Europa. Food Not Bombs tiene una estructura muy laxa; todos los grupos de Food Not Bombs abrazan unos principios básicos, y llevan a cabo el mismo tipo de la acción, pero cada grupo es libre de tomar sus propias decisiones, basadas en las necesidades de su comunidad. De la misma manera, cada grupo de Food Not Bombs funciona por consenso; todo el mundo trabaja a partes iguales y tiene igual importancia en la toma de decisiones. Además de la recogida y la distribución de alimento gratis, la mayor parte de grupos de Food Not Bombs están implicadas también en comunidades antipobreza y organizaciones pacifistas y a favor de inmigrante, así como muchas otras causas políticas.
Como la mayor parte de los grupos de Food Not Bombs comparten los mismos valores y funcionan en una manera generalmente anarquista, el Food Not Bombs es conocido por algunos como "una organización de franquicia anarquista" y por otros como "unos terroristas culinarios"...


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sábado, 15 de agosto de 2015

Somos libres,somos salvajes...






...Dicen de los anarquistas que son terroristas, que ponen bombas, que queman el mobiliario de las plazas públicas, que atentan contra los bancos, las multinacionales y los organismos responsables de la deforestación, el calentamiento global y los abusos gubernamentales, en cambio, nosotros jamás hemos conocido a un solo anarquista violento, jamás hemos conocido a un anarquista que no esté dispuesto a luchar por los derechos de los refugiados, que abandone a un amigo en apuros, que no se esfuerce al máximo para cambiar los hábitos perjudiciales para la naturaleza y para los animales que la habitan, inclusive los humanos. Jamás hemos conocido a un anarquista que no cuestione su propia vida y su forma de actuar ante las injusticias para poder exigir en un futuro, alejado de la hipocresía, cambios reales y sustanciales. El potencial del anarquismo radica, entre otras cosas, en la subversión del orden establecido, el anarquismo es capaz de combatir la desidia de la sociedad, colapsando y entorpeciendo el libre transcurso de la rutina asfixiante e inerte que teletranspsorta a los transeúntes a un mundo apático e insustancial. Los medios de comunicación los acusan de odiar la democracia y el Estado, mienten a medias, los anarquistas aman la democracia y odian al Estado. Los anarquistas no delegan en nadie más que ellos mismos para tomar decisiones vitales que inevitablemente condicionarán su futuro. El empoderamiento personal y la lucha por la libertad es un pilar elemental para cualquier anarquista. Por ese motivo son constantes las discusiones internas, los debates, las asambleas, las fragmentaciones, las alianzas y las disputas. El anarquismo no tiene estructuras políticas jerarquizadas ni dependientes de ningún organismo que represente la autoridad moral o política impuesta a base de doctrinas del shock, leyes restrictivas o operaciones represivas contra centros donde se imparten clases magistrales sobre valores tan básicos como la solidaridad, la cooperación y la ayuda mutua.


El anarquismo derriba muros para construir puentes. El anarquismo no cree en las fronteras, en el capitalismo ni en el especismo. El anarquismo es muy autocritico, en ocasiones, demasiado. A veces incluso nos peleamos con nosotros mismos por no actuar escrupulosamente en pro de nuestras creencias, tenemos eternos debates públicos y personales para encontrar el camino hacia la libertad. Somos extremadamente libres, tan libres como queramos ser. Somos radicales, ya que radic significa “raíz”, llegamos a la raíz de nuestros problemas.

El anarquismo enseña autogestión, auto-organización, defiende la libertad y el respeto a la comunidad, difunde valores importantes como la educación libertaria, promueve estudios para cuidar el planeta, dispone de bibliotecas, realiza estudios y publicaciones que abren los ojos y el corazón de muchas personas, no se vende, no se hipoteca, lo da todo y no pide nada a cambio, con el anarquismo no sirven los sobornos… y a los poderes establecidos no le gustan estos ejemplos, porque no pueden doblegarlos.
Si permitimos que las multinacionales, las instituciones capitalistas y los Estados sigan destruyendo el mundo natural, seremos cómplices de la destrucción de nuestras propias vidas, ya que si destruimos nuestro hábitat, nos destruimos nosotros mismos. La organización subversiva, el sabotaje y la acción directa son elementos necesarios para subvertir el orden establecido. Un orden perverso, sádico y cruel, dominado por la oligarquía, la mafia ultraneoliberal y los “Marks zugerbergs”. La economía capitalista alentada por grupos ansiosos por el enriquecimiento neoliberal, repentino y extremo, busca establecer el sentimiento generalizado de que la economía debería estar basada en la lógica de crecer o morir. Si seguimos creciendo de esta forma depravada y genocida acabaremos por intoxicar todos los ríos con productos creados exclusivamente por humanos, pronto el calentamiento global será una realidad irreversible. Los anarquistas no son hipócritas ni cínicos, los anarquistas primero cambian ellos mismos, para después poder cambiar su entorno, a través de valores tan elementales como la solidaridad, la cooperación y la ayuda mutua.




Somos libres, somos salvajes, y proclamamos abiertamente que todos los pueblos tienen la obligación de recuperar la rabia de quién toma el poder de la acción justa, y luchar por la libertad, la justicia y la paz, con todos los medios a su alcance. No tenemos tiempo, los refugiados se ahogan en oscuros océanos, los ríos se secan, nuestros bosques desaparecen, los mares se tambalean entre tsunamis y polución.

 La solidaridad anarquista es más que una palabra escrita.


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Corazón rebelde...

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viernes, 14 de agosto de 2015

Ser gobernados...









...Porque permitimos ser legislados, regulados, inscritos, adoctrinados, sermoneados, controlados, medidos, sopesados, censurados y domesticados, somos gobernados por sujetos que no tienen ni el derecho,ni los conocimientos ni la virtud necesarios para hacerlo.
Ser gobernado significa que, con motivo de cada operación, transacción o movimiento, se sea anotado, registrado, controlado, gravado, sellado, medido, evaluado, sopesado, patentado, autorizado, licenciado, aprobado, devaluado,engañado, obstaculizado, reformado,despojado, reprendido y detenido.
 Es con el pretexto del interés general,que somos abrumados, disciplinados, manipulados, regañados, excluidos, explotados, monopolizados, extorsionados, oprimidos, falseados y desvalijados, para ser luego, al menor movimiento de resistencia, a la menor palabra de protesta, reprimidos, multados, objetos de abusos, hostigados, perseguidos, intimidados a gritos, golpeados, desarmados, estrangulados, encarcelados, fusilados, juzgados, condenados, deportados, flagelados, vendidos y por último, sometidos a escarnio, ridiculizados, insultados, deshonrados y humillados...

Eso son los gobiernos, su justicia y su moralidad...


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viernes, 7 de agosto de 2015

Los Otros...

"L’enfer, c’est les Autres"
Jean-Paul Sartre.

La idea del Otro constitutivo,o alteridad, como término filosófico, constituye un concepto opuesto a la identidad y  se intenta referir a aquello que es considerado algo diferente,distinto al yo, es ese otro individuo que existe frente a uno mismo.
Esa definición del Otro es parte de lo que explica al sí-mismo y es referencia para el autoconcepto, y de algunos fenómenos sociales y unidades culturales. Por ejemplo,la psicología social utiliza el concepto para comprender el proceso por el cual las sociedades y grupos excluyen a "otros" ajenos a su sociedad o que ocupan un lugar marginal en ella.
Y pasa que esa noción de otredad forma parte integral de la comprensión de una persona, ya que es el individuo mismo el que asume un rol en relación con “otros” como parte de un proceso de reacción y que no tiene por qué estar relacionado con la estigmatización o la condena.
Pero la noción de Otredad está muy ligada a las identidades nacionales, porque las prácticas de admisión y segregación pueden formar o mantener las fronteras y el carácter territorial. La Otredad marca frontera entre lo propio y lo ajeno, lo cercano y  lo lejano, entre lo seguro de lo conocido y el temor a lo desconocido. Y eso lleva,lamentablemente, a  la satanización y deshumanización de un grupo de extraños, con lo que se intenta justificar el rechazo,la violencia y  la explotación de ese Otro.
El filósofo alemán Hegel, escribió: "Cada conciencia persigue la muerte del otro", queriendo decir que cuando se perciben diferencias entre tú y el Otro, se crea un sentimiento de alienación, que se intenta resolver mediante la síntesis.
La solución se encuentra reflejada en la famosa parábola de Hegel de la dialéctica del amo y el esclavo.Y Husserl utilizó esta idea como base para su idea de la intersubjetividad. Pero el más certero fue Sartre que recurrió a esa dialéctica en su libro El ser y la Nada, en el que describe cómo el mundo se ve alterado por la aparición de otra persona y parece girar en torno a ella. No obstante, Sartre, no buscaba una solución a este problema por considerar que se trataba de un fenómeno humano y no de una amenaza radical.
Para Sartre, el "prójimo" es alienante en tanto que es un objeto que a su vez objeta y objetiviza al ego; esto se resume en la frase sartreana "El infierno son los otros" -En la obra Huis clos -A puerta cerrada-, de Jean-Paul Sartre,  su personaje Garcin, afirma que "L’enfer, c’est les Autres"-, y aún con eso,Sartre afirma que el Otro es el fundamento para la existencia del sujeto. Inicialmente para Sartre todo otro -todo prójimo- en tanto tiene la capacidad de observar  y objetar al ego, es una suerte de oponente, máxime en cuanto a que el ego a su vez percibe como objeto al otro. Sin embargo esta postura sartreana es revisada por el mismo Sartre- en su Crítica a la razón dialéctica-, donde observa una evolución desde una relación alienante primera entre los sujetos hasta -con el devenir- una relación positiva y proactiva entre los mismos, en tal caso ya el otro deja de ser un competidor o un objetador,para volverse un referente o un catalizador.
 Simone de Beauvoir utilizó al Otro, de manera similar a Sartre, en El Segundo Sexo; de hecho, utiliza la dialéctica del amo y el esclavo de Hegel como analogía, en muchos aspectos, de la relación entre hombres y mujeres.

Así,Simone de Beauvoir alteró la noción hegeliana del Otro para utilizarla en su propia descripción de la dominación masculina en la cultura. En su opinión, en las relaciones entre hombres y mujeres, éstas últimas se sitúan en la posición del Otro. Por lo tanto, el concepto del Otro tiene gran importancia en los estudios sobre el sistema basado en las diferencias de género. El moderno sistema basado en el sexo y el género no podría funcionar si no tendiéramos a interpretar la diferencia entre géneros como una diferencia entre el Yo y el Otro...



Convertir al sexo opuesto en un objeto sexual se considera algo normal y una de las formas paradigmáticas de interesarse por el Otro o, de forma más general, por los otros
Por lo tanto, según Simone, el psicoanálisis freudiano y lacaniano parte de la idea heterosexista de que si uno se siente atraído por personas de su mismo sexo es incapaz de distinguir entre el Yo y el Otro, entre la identificación y el deseo; tiene una función regresiva o inhibida. Considera asimismo que la heteronormatividad cubre sus propias necesidades narcisistas proyectando o desplazándolas hacia la homosexualidad.
De Beauvoir cree que el Otro es una minoría,la menos favorecida y a menudo mujer, a la que se compara con un hombre "que representa tanto lo positivo como lo neutro, tal y como indica la utilización de la palabra hombre para designar al ser humano en general. La mujer, en cambio, sólo representa lo negativo definido con ayuda de criterios restrictivos y con una total ausencia de reciprocidad".
Basaba esta idea en sua entrevistas a mujeres y en que la gran mayoría de ellas se identificaban con su papel en la esfera privada, sin buscar logros personales. Automáticamente se identificaban con el Otro sin saberlo. Simone aseguraba,tambi-en, que si bien las construcciones sociales tienden a determinar lo que debe considerarse el Otro, lo cierto es que esa misma sociedad puede modificar su creación. Y haciendo un esfuerzo por acabar con esta noción del Otro, propuso deconstruir el concepto de "mujer" vinculado a la subordinación y reconstruirlo probando que la dominación masculina no es en absoluto necesaria para cubrir cierta carencia de razón en las mujeres minimizando las connotaciones jerárquicas del patriarcado.
La  idea base de Simone de Beauvoir es que las mujeres sólo podrán liberarse "pensando, actuando, trabajando y creando exactamente igual que los hombres. En vez de menospreciarlos  considerarlos su igual".
Ya que su situación se otredad no siempre se debe a las exigencias activas y subjetivas de los hombres. Son los "Otros" los que aceptan, sin saberlo, la subyugación como parte de su subjetividad ...
Jung habla del Otro en el sentido de todo aquellos que no es YO, así por ejemplo menciona el "afuera" que es todo aquello que no es la persona en sí misma, es decir lo otro, incluso da a la madre el papel del primer Otro, pues es ésta quien da al niño las primeras nociones de que él existe pues funge como la primera fuente de placer, le da un nombre al cual responder y en general lo moldea. Es entonces la madre el primer otro. Para él, éticamente, la mera presencia del Otro suscita preguntas, tanto si se le ayuda como si se le ignora.
Los otros,según Jung,me incumben desde el primero hasta el último. Aquí, la fraternidad precede a la comunidad de una especie. Así, la relación de mi yo con el Otro como prójimo da sentido a mis relaciones con todos los otros...


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domingo, 2 de agosto de 2015

sábado, 1 de agosto de 2015

Inconsciencia...






No irnos así,
hablando la lengua de los ricos,
con un décimo de lotería en los bolsillos,
saludando a los corredores de bolsa y a los curas,
acumulando chatarra,
llenos de todo,
pidiendo orden
y que se respete, en huelga,
 nuestro derecho al trabajo.
Despreciables, indignos,
brutos con la fecha de caducidad
inscrita en el entrecejo.

No se trata de mentirnos sino de desobedecer,
poder decir que hemos vivido para algo
más allá de para tener contentos a los patrones.


Contra el parabrisas
calles adornadas con nombres de asesinos,
mendigos,
incómodos manifestantes de Samsung
que los miran por el rabillo del ojo
y siguen su marcha
no como obreros despedidos
sino como niños que se han perdido de sus padres.

Una empresa de trabajo temporal,
 y al lado otra, y otra, y otra,
todas muy juntas, todas
 habitando el centro de la ciudad,
levantadas del suelo a los primeros pisos
por recomendación gubernamental.

Ministros, consejeros, delegados, directores,
maestros, aprendices, escolares,
por encima del conocimiento: obediencia,
por encima de la justicia: compadreo.

Pisos, bloques, polígonos, zonas industriales.
Autopistas, carreteras, caminos, sendas.
Granjas, aldeas, pueblos, ciudades.

Por encima de los kilómetros, muros.
Por encima de los lugares, soledad.

Extremadura, España, Eslovaquia, Europa.
Una, dos, tres, cuatro, cinco,
seis velocidades para dejar atrás
 la pobreza y los incendios,
el sur, el deshielo, el relente,
la tierra devastada, la amnesia, la culpa
y solo al final, muy al final,

algo de viento, algo de lluvia
contra el parabrisas.


Y en la hoguera del mundo
nos lavamos las manos con gasolina,
después, para que se nos calienten,
las acercamos al fuego...

Antonio Orihuela 

Aporte de Mozz