miércoles, 9 de septiembre de 2015

Companys: un crimen de estado...

                                            La proclamación del Estado catalán








" ... CATALANES: Las fuerzas monarquizantes y fascistas que de un tiempo a esta parte pretenden traicionar a la República han logrado su objetivo y han asaltado el poder.
Los partidos y los hombres que han hecho públicas manifestaciones contra las menguadas libertades de nuestra tierra, los núcleos políticos que predican constantemente el odio y la guerra a Cataluña, constituyen hoy el soporte de las actuales instituciones.
Todas las fuerzas auténticamente republicanas, y los sectores sociales más avanzados, sin distinción ni excepción, se han alzado en armas contra la audaz tentativa fascista.
En esta hora solemne, en nombre del pueblo y del Parlamento, el Gobierno que presido asume todas las facultades del Poder en Catalunya, proclama el estado catalán de la República Federal española, y al establecer y fortalecer la relación con los dirigentes de la protesta general contra el fascismo, les invita a establecer en Catalunya el gobierno provisional de la República, que hallará en nuestro pueblo catalán el más generoso impulso de fraternidad en el común anhelo de edificar una República Federal libre y magnífica.
CATALANES: La hora es grave y gloriosa. El espíritu del presidente Macià, restaurador de la Generalidad, nos acompaña. Cada uno en su lugar y Catalunya y la República en el corazón de todos. ¡Viva Catalunya! ¡Viva la República! ¡Viva la libertad!..."
— Bando de la Generalidad de Cataluña
Lluís Companys, Presidente de la Generalidad -
Barcelona, 6 de octubre de 1934







Lluís Companys i Jovernota 1 (Tarrós, 21 de junio de 1882-Barcelona, 15 de octubre de 1940) fue un político y abogado español, de ideología catalanista y republicana, líder de Esquerra Republicana de Catalunya, ministro de Marina de España durante 1933 y presidente de la Generalidad de Cataluña desde 1934 hasta 1940.  La responsabilidad de elegir al nuevo presidente de la Generalidad estaba en manos del Parlamento, el cual, reunido en sesión extraordinaria el 31 de diciembre,69 eligió a Companys presidente con 56 votos favorables y 6 abstenciones, entre ellas la suya Y aunque su vinculación con el anarcosindicalismo suscitaba recelos en  los sectores más conservadores de Catalunya, Lluís Companys i Jover se había convertido en enero de 1934 y de forma democrática en President de la Generalitat de  Catalunya. El segundo de la historia. .

Y resultó que el 6 de octubre de 1934 Companys, tras acusar al nuevo gobierno español de monarquizante y fascista, proclamó el Estado Catalán dentro de la República Federal Española, invitando a los republicanos de izquierda de toda España a establecer un gobierno provisional de la República en Barcelona. Companys contaba con el apoyo de las fuerzas catalanistas de izquierda y con los partidos y organizaciones obreras, agrupados en la Alianza Obrera.
De este modo se dirigió a las fuerzas anarquistas de Durruti y los solidarios en esos momentos:


"...Hoy sois los dueños de la ciudad y de Catalunya porque sólo vosotros habéis vencido a los militares fascistas, y espero que no os sabrá mal que en este momento os recuerde que no os ha faltado la ayuda de los pocos o muchos hombres leales de mi partido y de los guardias y mozos de escuadra [..] Habéis vencido y todo está en vuestro poder; si no me necesitáis o no me queréis como presidente de Cataluña, decídmelo ahora, que yo pasaré a ser un soldado más en la lucha contra el fascismo. Si, por el contrario, creéis que en este puesto, que sólo muerto hubiese dejado ante el fascismo triunfante, puedo, con los hombres de mi partido, mi nombre y mi prestigio, ser útil en esta lucha, que si bien termina hoy en la ciudad, no sabemos cuándo y cómo terminará en el resto de España, podéis contar conmigo y con mi lealtad de hombre y de político..."
—Lluís Companys a la delegación anarquista llegada al Palacio de la Generalidad el 20 de julio de 1936, citado por Juan García Oliver.

Pero cuando los asesinos franquistas invadieron Barcelona, al final de la Guerra Civil, el President apenas tuvo tiempo de salir al exilio.
Una alocución en defensa de la República fueron las últimas palabras de Companys antes de partir a su exilio a Francia en febrero de 1939. El president mártir ya no volvió de manera voluntaria…



"...Venimos para servir a nuestros ideales. Traemos el alma pletórica de sentimiento; nada de venganzas, pero sí de un nuevo espíritu de justicia y reparación. Recogemos las lecciones de la experiencia, volveremos a sufrir, volveremos a luchar y volveremos a ganar.
Difícil es la labor que nos aguarda; pero os digo que estamos seguros de nuestras fuerzas, que nos llevará hacia adelante por Catalunya  y por la República..."
—Discurso de Lluís Companys desde el balcón del palacio de la Generalidad en la plaza de la República (actual plaza de Sant Jaume) el 1 de marzo de 1936.

Tras pasar por Perpiñán se trasladó a París, donde ya se encontraba su esposa, Carme Ballester,97 instalándose en el Boulevard de la Seine cerca de la modesta representación que la Generalidad había establecido en la Rue Pepinière.
Una de sus primeras decisiones en el exilio fue formar la Fundación Ramón Llull para proteger la lengua y la cultura catalana en marzo de 1939. Fue dirigida por prestigiosos exiliados como Pompeu Fabra, Jordi Ferrer,o Pablo Picasso como presidente de honor de la sección de artes plásticas.




Pero aunque las autoridades francesas lo querían fuera de la capital por su radicalismo y por agitar a las masas de refugiados, y a pesar de los ruegos de su hija María -que con su marido, Hèctor Gally, habían partido hacia México-de que se fuera con ella,el President. no abandonó la oficina parisina de la Generalitat, así que cuando ocurrió la derrota francesa ante la Alemania nazi y la firma de la capitulación, Companys quedó en el Paris ocupado  por los alemanes.
El 13 de agosto agentes alemanes de la Gestapo detuvieron a Companys y lo entregaron a las autoridades franquistas en la frontera de Irún.Y luego trasladado a Madrid.Desde su detención pasaron cinco semanas en las que el President fue sometido a todo tipo de vejaciones, y torturas,hasta que por fin fue enviado al castillo de Montjuic,en Barcelona, que era usado como prisión por los franquistas. Allí, el President fue sentenciado al fusilamiento en consejo de guerra el 14 de octubre tras un juicio de una hora,por órden directa del golpista Franco.

Detenido, deportado y fusilado sin derecho a defensa. Lluís Companys fue ejecutado la madrugada del 15 de octubre de 1940 en el foso de Santa Eulàlia de Montjuïc. Había sido condenado bajo el régimen franquista por un delito de rebelión militar.
La larga noche previa a su ejecución intentó despedirse de los suyos a través de varias cartas. Una de ellas, dirigida a su hija Maria, fue publicada en marzo de 1989 después que la familia entregara el legado personal de Companys al Centre d’Història Contemporània de Catalunya. Esos documentos fueron una especie de testamento político del President.
El fusilamiento tuvo lugar al alba de aquel frío otoño. Companys no quiso que se le pusiera una venda en los ojos y  sus últimas palabras fueron:  “Per Catalunya” (Por Catalunya).
Durante la larga dictadura no se permitieron inscripciones en su lápida. Más tarde sus restos fueron trasaladados al Fossar de la Pedrera, un mausoleo donde descansan ciudadanos que murieron en prisión o perseguidos y que es símbolo de la unión de los catalanes.


En la década de los noventa, el alemán Helmut Kohl y el francés François Mitterrand pidieron perdón en nombre de sus respectivos países por haber colaborado en la detención y deportación de Lluís Companys.
Siete décadas después de su asesinato aún no se ha conseguido anular el juicio que lo condenó a muerte. En 2012, el Gobierno catalán  legisló al respecto para conseguir la anulación del juicio y la Fiscalía ha asegurado que, acogiéndose a la ley de Memoria Histórica, ya se puede considerar anulado el proceso.
 En junio de 2013 Esquerra Republicana de Catalunya se querelló en Argentina contra el Estado español, con motivo de los crímenes de guerra cometidos por los franquistas contra cargos republicanos y anarcosindicales.
Un informe policial español, desclasificado en 1997 sobre el caso Companys avala la tesis del crimen de Estado. la acusación: ser el presidente de la Generalitat.


Per la seva lluita i el seu corratge...Visca Catalunya lliure!




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