martes, 15 de septiembre de 2015

Los independientes...





Las personas independientes  tienen gran autonomía en la toma de decisiones. Y tienen la capacidad de tener un control total sobre las decisiones de su vida en general.
Los independientes  toman las riendas de su vida,y son conscientes de que la dicha y la paz espiritual son  valores que se vive en primera persona. No delegan su realización personal en manos de un tercero,y por supuesto que  no responsabilizan a los otros sobre sus propios errores y frustraciones. Y es que los independientes tienen un elevado nivel de autoestima y se sienten seguros de sí mismos,pues al manejar su propia vida,se fortalecen emocionalmente.
Pues esa actitud de independencia es una actitud ante la vida, una habilidad muy valiosa para las personas que valoran la libertad.
Los independientes también disfrutan mucho,y hacen disfrutar a los suyos de las relaciones familiares, con sus amigos y en su relación de pareja,pues no demandan, ni presionan,ni manipulan,sino que respetan el espacio de los demás. Y es que los independientes necesitan también tener mucho espacio para sí mismas. Los independientes viven en un contínuo proceso de aprendizaje de los demás y de autoconocimiento. Es decir, el amor y la amistad son dos sentimientos que se basan en la reciprocidad de dar y recibir,pero nunca en la dependencia neurótica,o la codependencia sufriente.
El ser independiente se aprende desde  la infancia cuando los padres evitan la actitud de sobreprotección que mutila la libertad y la seguridad en sí mismos de los niños.


Y claro que también es importante la salud,que es un pilar fundamental de la independencia puesto que existen enfermedades en las que el enfermo se convierte en dependiente, por ejemplo, el alzheimer; puesto que en esos casos en los que una persona necesita de los cuidados y atenciones por parte de los familiares más cercanos,la independencia sería absurda. Pero es más absurdo que una persona sana y en plenitud de vida,sea dependiente, y se someta a las desiciones de otros,sólo por debilidad de carácter o por cobardía.
Así que  la independencia es esa autonomía en nuestros actos,es la capacidad de controlar nuestra vida: saber hacia donde ir, no esperar que los demás nos den permoso,o digan qué hacer... También la independencia tiene que ver con tus capacidades para solucionar nuestros problemas, y con lograr nuestras aspiraciones y objetivos, asi como también la independencia es saber usar nuestras habilidades para hacer nuestras tareas por nosotros mismos sin precisar la ayuda de los demás,de modo autogestivo.





Para ser  independiente y no depender de nada ni nadie, necesitamos cuidar más de nosotros mismos,  tanto en lo físico como en lo mental y en lo emocional. Si no te respetas a ti mismo, es imposible que disfrutes de una vida plena. Por lo tanto, si tu mente y tu cuerpo no se encuentran en un buen estado será más probable que te enfermes, estés de mal humor y sobre todo, dependas de quiénes te rodean.
Tambiés es muy importante tener disciplina. Esto es realmente importante porque el orden en nuestras mentes y en nuestros actos nos ayuda a hacernos cargo de las situaciones de la vida sin dejarnos llevar por  el caos.
Es básico,también,tener una fuerza de voluntad tal que nos permita salir airosos de cualquier situación negativa.
Para ello es primordial tener confianza en uno mismo. Este es un paso fundamental para ser independiente. Si crees en tus habilidades, capacidades y virtudes, será más sencillo que continúes caminando por el camino hacia la concreción de tus ideales y metas.
Recordemos que los sujetos que dependen de otros para ser felices no conocen las bondades de vivir. Las decisiones que toman siempre tienen que ver con los demás, no con ellos mismos. Si bien ser independiente no quiere decir ser egoísta, quizás es necesario prestar más atención a los sentimientos propios y a encontrar la belleza  y la satisfacción de la Libertad en cada acto que realicemos.





Quizá por ello,los independientes son optimistas,que ven en los pequeños detalles diarios,el triunfo de su autonomía.
En definitiva, la suma de millones de granos de arena es la que construye una playa. Lo mismo nos ocurre a nosotros con lo que nos pasa y lo que tenemos.Si logramos ser más independientes como individuos,será más fácil ser independientes como sociedad.
Para conseguir la independencia que tanto deseamos es preciso que confiar en nosotros mismos, y  hacernos dueños de nuestro destino.




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