miércoles, 16 de septiembre de 2015

Los intransigentes...







Los intransigentes son aquellos sujetos que tienen un esquema rígido para  valorar el mundo y por ello muestran una enorme intolerancia ante  acontecimientos sorpresivos , conductas diferentes de otros, sucesos inesperados, e ideas distintas a los prejuicios que en ellos efervecen contínuamente… Estos sujetos creen que hay cosas que deben ser de una determinada manera, y punto. Son sujetos con ideas pobres,fijas y nada creativas, que suponen tener las cosas muy claras y ser dueños de la única verdad. Por eso son sordos a cualquier argumento que no les de la razón.
Es sorprendente la seguridad con la que defienden sus ideas, pero esa misma tozudes es la que les genera muchos conflictos.





Y es que los intransigentes,cuando no están de acuerdo, y lo manifiestan, no suelen hacerlo de una manera relajada. Curiosamente,estos sujetos siempre defienden su punto con  rabia e indignación. Y jamás se detienen en la fanática defensa de su verdad en el desgaste emocional que padecen,y en el malestar en el que viven,pues su "verdad" generalmente no se acopla con la realidad.


Cansinos,los intransigentes no sienten empatía,ni piedad, ni siquiera humildad para reconocer las necesidades o las razones de los otros.
Los intransigentes solo saben mostrar su  disconformidad, ante los  argumentos que desarman "su verdad", y que los llevan a  estallar con facilidad cuando un osado expresa estar en desacuerdo con ellos.
Los intransigentes nunca pueden mantener una conversación en la que se expresen diferentes opiniones a las suyas, pues jamás cede  absolutamente en nada a las exigencias ni argumentos de los demás, por certeros que estos sean.

El intransigente es un ser mezquino debido al temor que siente de perder su autoridad si cede en lo más mínimo ante otra persona,por ello no da su brazo a torcer aunque nadie le haya pedido que lo haga. Estos sujetos se dan mucha importancia a sí mismos,piensan que sus puntos de vista son impresindibles,sin saber que el mundo sigue girando con su opinión,o sin ella.
Y es que los intransigentes son de miras cortas y rígidas, y no quieren ver  los cambios que va dando la vida, se muestran inflexibles y no le pasan ni una a nadie, e intenta,infructuosamente, imponer su visión de la vida a los demás, sin darse por enterados de que eso es imposible,y que resulta patético su esfuerzo dictatorial con el trancurso del tiempo,pues no todo el mundo está dispuesto a obedecer a estos sujetos.




Hay que hacer una distinción clara,ya que por supuesto, cuando se trata de principios éticos, como el no matar,o no traicionar, no tenemos porqué transigir, pero tampoco tenemos porque imponer nuestros valores a los demás, sin escucharlos siquiera, pues oir otros puntos de vista nos enriquece,pero el comportamiento intransigente del que estamos hablando se refleja en cualquier tema por muy nimio que sea, no en pilares de la vida, ni asuntos filosóficos, sino en el vivir cotidiano,pues generalmente los intransigentes son seres superficiales,que atemorizados por la realidad,necesitan ejercer un control férreo sobre los imprevistos de cada día,aferrándose a su pensamiento único.
Y es que el intransigente tiende a valorar lo cotidiano en negro y blanco,o en bueno y malo, sin ver que hay muchos matices,y es que es mas sencillo,y requiere menos esfuerzo mental  afianzarse a unas creencias elementales, y dar rápidamente por hecho que los demás debieran ver las cosas del mismo modo y que acabarán entendiendo qué es lo correcto si el intransigente insiste y grita lo suficiente. El problema es que la percepción de la verdad es, muchas veces, totalmente subjetiva. Depende mucho de la educación, habilidades, miedos, inseguridades… de cada uno. Así pues, el intransigente da por hecho que los demás acabarán entendiendo,sin pensar que los demás son seres libres.
Por ello es que el intransigente vive desesperado,irritable,pues a pesar de sus esfuerzos para imponer sus verdades,los demás actúan justo al contrario de como a él le parecía adecuado.  Y es que los intransigentes  van construyendo sus "realidades" alrededor de lugares comunes como " las mujeres esto", "dios lo otro", "los anarquistas aquello", "los pobres tal cosa", "los homesexuales etc.etc."... Frases que reflejan unos prejuicios anacrónicos y que llevan al intransigente a vivir enfadado,distancido,o a buscar resarsimientos y venganzas absurdas,afianzado a el pensamiento único de "esto es la verdad y punto". Este pensamiento lleva al sujeto al fanatismo más reaccionario,y genera una inconformidad íntima y consuetudinaria en el intransigente,que desenvoca frecuentemente en la agresividad y la violencia.

Sin necesidad de dejar de ser como cada uno es, se puede aceptar que por muy lógico que a uno le parezca, los demás no están obligados a ver las cosas igual que nosotros,y que sus verdades merecen ser escuchadas y comprendidas con respeto, y eso aportará bastante calma para reflexionar sobre sus argumentos, y permitirá hacer esfuerzos más realistas para ampliar nuestra visión del mundo.
Y recordemos que  las grandes mentes discuten ideas; las mentes promedio discuten acontecimientos; y las mentes pequeñas discuten con la gente...



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