lunes, 12 de octubre de 2015

Resistencia y Dignidad...

"Descubres que eres extranjero hasta en tu propia tierra.
 Y que la famosa cultura occidental cristiana y capitalista.
 Te la metieron a cristazos y a himnazos en el cacumen
 tal como se mete un vómito en un basurero..."

A.Turpana
poeta kuna.




La situación de los pueblos indigenas en México es terrible, pues no basta con que los pueblos demanden autonomía y que el Estado solo les ofrezca una supuesta interculturalidad racista, discriminatoria, asimétrica,mientras los indigenas sobreviven en la miseria. Y es que las leyes en materia indígena son subordinadas al racismo,a la corrupción y anuladas en los hechos, de la profundización de la política neoliberal, que propician concesiones inconsultas para megaproyectos trasnacionales de diverso tipo, que arrancan las tierras a los pueblos,contaminan sus recursos,secan sus ríos,o enferman a los indigenas con el consumo de productos chatarra. Y es el Estado criollo el que  garantiza la aplicación de esas leyes protectoras de las trasnacionales a costa de todo, y por supuesto también a costa de los territorios indígenas.
Por ello no es casual que los líderes de la resistencia frente a esta política sean criminalizados. Contra el Acueducto Independencia, en Sonora, el yaqui Mario Luna; contra la presa La Parota, en Guerrero, Marco Antonio Suástegui; por las policías comunitarias en Guerrero y Michoacán, Nestora Salgado y Cemeí Verdía Zepeda. A todos les han fabricado acusaciones para convertirlos en ladrones o secuestradores.


Y anotamos sólo unos ejemplos, porque hay por lo menos dos centenares de conflictos en curso de este rango y están promoviendo recursos jurídicos para su defensa, con la paradoja de que al obtener eventualmente fallos en su favor, como el caso de la tribu yaqui, éstos no se cumplen. También las agendas y discursos de la ONU sufren readecuaciones. La ONU ha reconocido que con demasiada frecuencia las injusticias históricas han resultado en exclusión y pobreza. Las estructuras de poder han creado y siguen creando obstáculos al derecho de los pueblos indígenas a la libre determinación. Por ejemplo: el tema del día este año se centra en la cuestión del acceso a los servicios de la salud. Los pueblos indígenas se enfrentan a numerosos problemas que afectan a su salud y su bienestar, la mayoría de los cuales son claramente evitables, como los servicios de saneamiento deficientes y las viviendas inadecuadas, la falta de atención prenatal, la violencia generalizada contra la mujer, las altas tasas de diabetes, el abuso de  refrescos embotellados, drogas inhalantes y alcohol, el suicidio de jóvenes y la mortalidad infantil.
Problemas agudos, sin duda, que se comparten con amplios sectores de la población no indígena y queel Estado usa para legitimar su  asistencialismo paternalista y para desarrollar gustosamente su corrupción, y ofrece apoyos para autoempleo, salud y alimentación que sirven para las campañas políticas,pero que de ningun modo  abaten la pobreza, o da becas condicionadas para unos cuantos corruptos más, mientras que los pueblos indigenas se hunden cada día más en la ignorancia y la miseria,y aún así realizan esfuerzos serios y marginales para recuperar sus lenguas indígenas y formar traductores.


Con la caída del Muro de Berlín, las ideologías que impulsaban movimientos de cambio se debilitaron al punto de que hoy ya no podrían ser motores de revoluciones. En este horizonte queda el ideario indígena. Son ellos los que desde hace más de 500 años siguen resistiendo, como hoy lo hacen contra el capitalismo y sus abusos. Son ellos los únicos que proponen un cambio civilizatorio. Como ha sucedido antes, son ellos los que ponen el cuerpo mientras los políticos pretenden cambiar las cosas a través de elecciones.
Alfonso Caso escribió: “Es indio todo individuo que se siente pertenecer a una comunidad indígena; que se concibe así mismo como indígena, porque esta conciencia de grupo no puede existir sino cuando se acepta totalmente la cultura del grupo; cuando se tienen los mismos ideales éticos, estéticos, sociales y políticos del grupo; cuando se participa de las simpatías y antipatías colectivas y se es de buen grado colaborador en sus acciones y reacciones. Es decir, es indio el que se siente pertenecer a una comunidad indígena” (“Definición del indio y de lo indio, la Comunidad indígena” SEP-Diana, 1980).






El 90 por ciento de la población mexicana tiene raíces biológicas y culturales indígenas; habría que preguntarse cómo se asume cada quien.
Por eso es tan vergonzosa la dimensión de la discriminación, la impunidad y la falta de justicia para los indigenas mexicanos,pero aún así,estos pueblos  han efectuado  numerosas  y heróicas luchas por sus derechos, porque  lo que salva a estos pueblos es su proverbial resistencia y dignidad.


Aporte de Gonxo.