sábado, 26 de noviembre de 2016

Anarquía y Libertad...


El anarquismo es el más audaz de los movimientos sociales revolucionarios que han emergido desde la lucha contra el capitalismo, y apunta a un mundo libre de toda forma de dominación y explotación. Pero en el fondo es una propuesta simple y convincente: la gente sabe cómo vivir sus propias vidas y organizarse mejor de lo que cualquier experto podría. Otros afirman cínicamente que la gente no sabe lo que es mejor para ellos, necesitan un gobierno que los proteja, que la ascensión de algún partido político podría de alguna manera garantizar los intereses de todos los miembros de la sociedad. Los anarquistas creen que la toma de decisiones no debe estar centralizada en las manos de ningún gobierno, sino que el poder debe estar descentralizado, es decir, cada persona debe ser el centro de la sociedad, y todos deben ser libres de construir las redes y asociaciones que requieran para satisfacer sus necesidades en común con los demás.
La educación que recibimos en las escuelas públicas, nos enseña a dudar de nuestra capacidad de organizarnos. Esto lleva a muchos a la conclusión de que la anarquía es impracticable y utópica: nunca funcionaría. Por el contrario la práctica anarquista, ya tiene un largo historial, y con frecuencia ha funcionado bastante bien. Los libros oficiales de historia cuentan una historia selectiva, pasando por alto el hecho de que todos los componentes de una sociedad anarquista han existido en varias ocasiones, y un sinnúmero de sociedades sin Estado han prosperado durante milenios. ¿Cómo sería una sociedad anarquista en comparación con las sociedades estatistas y capitalistas? Es evidente que las sociedades jerárquicas  tienden a ser extremadamente eficaces en conquistar a sus vecinos y lograr grandes fortunas para sus gobernantes. Por otro lado, a medida que el cambio climático, la escasez de agua y alimentos, la inestabilidad del mercado, y otras crisis globales se intensifican, los modelos jerárquicos no están resultando ser especialmente sustentables. Las historias en este libro muestran que una sociedad anarquista puede hacerlo mucho mejor en cuanto a permitir que todos sus miembros se reúnan y conozcan sus necesidades y deseos.

Las múltiples historias, pasadas y presentes, que demuestran cómo la anarquía funciona se han suprimido y distorsionado debido de las conclusiones revolucionarias que podríamos extraer de ellas. Podemos vivir en una sociedad sin jefes, maestros, políticos o burócratas, una sociedad sin jueces, ni policías, ni delincuentes, ni ricos, ni pobres; una sociedad libre de sexismo, homofobia, transfobia; una sociedad a la que finalmente, las heridas de siglos de esclavitud, colonialismo y genocidio, les sean permitidas sanar. Lo único que nos detiene son las prisiones, la programación, y los cheques de pago de los poderosos, así como nuestra falta de fe en nosotros mismos.

Por supuesto, los anarquistas no tienen que ser prácticos por defecto. Si ganamos la libertad para ejecutar nuestras propias vidas, probablemente llegaremos a tipos de organización totalmente nuevos que mejoren estas formas comprobadas y reales. Así pues, que estas historias sean un punto de partida, y un desafío.

 Hay innumerables caminos para el anarquismo, así como innumerables inicios: los trabajadores de Europa del siglo XIX luchando contra el capitalismo y creyendo en sí mismos en lugar de creer en las ideologías de los partidos políticos autoritarios; los pueblos indígenas que luchan contra la colonización y por la recuperación de su cultura tradicional y horizontal; los estudiantes de secundaria tomando conciencia de la profundidad de la alienación y la infelicidad; místicos de China hace mil años o de Europa hace 500 años, Taoístas o Anabaptistas, luchando contra el gobierno y la religión organizada, la mujer rebelándose contra el autoritarismo y el sexismo de la izquierda. No existe una doctrina estándar. La anarquía significa cosas diferentes para diferentes personas. Sin embargo, he aquí algunos principios básicos con los que la mayoría de los anarquistas están de acuerdo:
Autonomía y Horizontalidad: Todas las personas merecen la libertad de definirse y organizarse por sí mismos en sus propios términos. Las estructuras de toma de decisiones deben ser más horizontales que verticales, para que nadie pueda dominar a cualquier otro; deben fomentar el poder de actuar libremente en lugar del poder sobre otros. El anarquismo se opone a todas las jerarquías coercitivas, incluido el capitalismo, el Estado, la supremacía blanca, y el patriarcado.

Ayuda Mutua: Las personas debiesen ayudarse unos a otros de manera voluntaria; los lazos de solidaridad y generosidad forman un pegamento social más fuerte que el miedo que inspiran las leyes, las fronteras, las cárceles y los ejércitos. La ayuda mutua no es ni una forma de caridad ni un intercambio que suma cero, tanto el donante como el receptor son iguales e intercambiables. Ya que ninguna tiene poder sobre el otra, aumentan su poder colectivo mediante la creación de oportunidades para trabajar juntos.

Asociación Voluntaria: Las personas debiesen tener libertad para cooperar con quienes quieran, sin embargo, si lo consideran necesario, del mismo modo deben tener la libertad de rechazar cualquier relación o acuerdo si no es de su interés. Todo el mundo debería ser capaz de moverse libremente, tanto física como socialmente. Los anarquistas se oponen a las fronteras de todo tipo y a las clasificaciones involuntarias por ciudadanía, género o raza.
Acción Directa: Es más empoderante y eficaz llevar a cabo los objetivos directamente que confiar en las autoridades o representantes. La gente libre no ha de solicitar los cambios que quieren ver en el mundo, sino que ha de realizar esos cambios.
Revolución: Los arraigados sistemas represivos de hoy no pueden ser reformados. Quienes detentan el poder en un sistema jerárquico son los primeros en instituir reformas, y por lo general lo hacen de manera de preservar o incluso aumentar su poder. Sistemas como el capitalismo y la supremacía blanca son formas de guerra llevada a cabo por las élites, la revolución anarquista significa luchar para derrocar a estas élites con el fin de crear una sociedad libre.

Auto-liberación: La liberación de los trabajadores es el deber de los propios trabajadores. Esto se aplica a otros grupos de la siguiente manera: la gente debe estar a la vanguardia de su propia liberación. La libertad no se entrega, sino que debe ser tomada.

En fin,que pluralismo y libertad no son compatibles con las ideologías ortodoxas. La mayoría de las sociedades y organizaciones que han vivido exitosamente libres de un gobierno no se han llamado a sí mismas "anarquistas", ese término se originó en Europa en el Siglo XIX, y el anarquismo como un movimiento social consciente de sí mismo  es tan universal como lo es el deseo de libertad.

Podemos utilizar una amplia gama de términos para describir ejemplos de anarquía en la práctica. La Anarquía es una situación social libre de gobierno y jerarquías coercitivas, que se mantiene unida por relaciones de auto-organización horizontal; los "anarquistas" son personas que se identifican con el movimiento social o la filosofía del anarquismo. Los antiautoritarios son personas que expresamente quieren vivir en una sociedad sin jerarquías coercitivas, pero por lo que sabemos, no se identifican como anarquistas (Ya sea porque el término no estaba disponible para ellos, o porque no ven el movimiento anarquista en particular como pertinente a sus mundos). Después de todo, el movimiento anarquista como tal surgió en Europa y heredó una visión de mundo concordante a ese contexto, y por su parte hay muchas otras luchas contra la autoridad que brotan de diferentes visiones del mundo y no tienen necesidad de llamarse a sí mismas anarquistas. Una sociedad que existe sin un Estado, pero no se identifica como anarquista, es "sin Estado", si esta sociedad no se encuentra desprovista de Estado por casualidad, sino que deliberadamente trabaja para prevenir la aparición de jerarquías, y se identifica con sus características igualitarias, se podría describir como anarquista.

Aporte de Gonzo