martes, 31 de enero de 2017

Gansos salvajes...






No tienes que ser bueno.
No tienes que ir de rodillas
cien millas por el desierto,
 arrepentiéndote.
Sólo tienes que dejar
que el animal suave de tu cuerpo
ame lo que ama.
Háblame de tu desesperación,
 y yo te diré la mía.
Mientras tanto, el mundo continúa.
Mientras tanto el sol
 y los guijarros claros de la lluvia
se están moviendo a través de los paisajes,
sobre las praderas y los árboles profundos,
en las montañas y los ríos.
Mientras tanto los gansos salvajes,
altos en el aire azul limpio,
se dirigen a casa, de nuevo.
Quienquiera que seas,
no importa lo solitario que estés,
el mundo se ofrece a tu imaginación,
Y te llama como los gansos salvajes,
 áspero y emocionante,
una y otra vez, anunciando tu lugar
en la familia de las cosas...

Mary Oliver





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