jueves, 23 de febrero de 2017

También podríamos...


Los terneros, cuando van al matadero, 
intentan desesperadamente mamar los dedos de las manos 
que les conducen a la muerte...












...Dorar las alas de un ave en la sartén

...masticar el miedo de un conejo rebozado en harina de sepulcro

...extender sobre el pan la agonía de una oca mientras escuchas música

...ahogar en especias el relincho de un caballo

...amortajar la emoción de un ternero con cuchillos de doble filo

...triturar el futuro en limpias cadenas de producción.

Enterrar a Pitágoras y a Plutarco en cada cena de navidad.
Llamar alimentación a esos pequeños cementerios
bautizados con el nombre de menú.
Y después sonreír como si nuestros estómagos
no fueran un desván lleno de cicatrices,
como si el mundo fuera impoluto,
libre de esclavos...

Pero también podríamos
abrir la puerta a la compasión,
emborracharnos de empatía,
de justicia hacia los animales.
Derribar los muros de los mataderos.
Oxigenar los días con alimentos sin sangre.
Respetar a todos los seres que nos acompañan
en la aventura de vivir, sin distinción.

Meter a Leon Tolstoi en los bolsillos,
en el corazón
y empezar a vivir en paz,
como si amáramos el planeta que nos cobija....

go vegan!

miércoles, 22 de febrero de 2017

Enfermos y autoayuda...











Se ha puesto de moda hacer sentir a los enfermos como unos luchadores, que cual heroícos gladiadores luchan a tres caidas contra su enfermedad. Se les quiere hacer pensar que son una especie de atletas olímpicos,para luego exigirles que luchen para curarse. Esta moda, que es una ideología neoliberal frívola e ignorante, es llevada al mundo de la salud, trasladada de  la filosofía de baratillo de Paulo Coelho y otros "filósofos" de la autoayuda, a la enfermedad de verdad. Se ve que el mundo emprendedor ya no da para más con esta cháchara motivacional , que reduce el misterioso e inconmensurable acto de vivir a  dividir a la sociedad entre ganadores y perdedores...Pero un enfermo terminal no es un luchador porque es un paciente desvalido, una víctima arbitraria de algo tan injusto como sufrir sida o cáncer por ejemplo.
Y al convertirlo en luchador se está depositando en él toda la responsabilidad para curarse, ocultando que para curarse de cualquier enfermedad,además del tratamiento efectivo, nada hay más eficaz que la inversión pública que se haga en investigación médica y en la calidad del sistema público de salud. Si no fuera suficiente la perversión, cuando la persona fallece porque no se ha curado, que en el lenguaje neocapitalista " ha muerto porque es que no ha luchado lo suficiente",y asi resulta,según esta óptica, que el responsable de perder la batalla es el propio enfermo. Esto es de una perversidad monstruosa.Una enfermedad terminal siempre es arbitraria, nadie la ha elegido, es desgraciadamente azarosa. Por tanto, nadie elige tener que luchar contra la enfermedad.

Los enfermos son pacientes, víctimas que sufren y el éxito de su curación depende de un diagnóstico a tiempo, de un buen tratamiento, de que se gaste dinero público en investigación y de que sean atendidos por un buen equipo médico.Igual que este sistema, obsesionado con convertirlo todo en fracasos o éxitos individuales,(que busca hacer lo mismo con los enfermos que en lo que ha convertido a esos jóvenes desempleados,como si fueran una especie de héroes que luchan por salir del desempleo en soledad sin decir que lo más importante para que un joven tenga "éxito" en ese mundo capitalista, es el dinero de partida que le preste su familia para empezar), pues ese sistema se lanza ahora a aislar también al enfermo y a convencernos de que luchar es suficiente para curarse.



Y aunque no de igual vivir en Senegal que en Suecia, o que se habite en una chabola o en un chalet del Pirineo, o que se tenga acceso a un sistema de salud público y de calidad o que te pidan la tarjeta de crédito al entrar en el hospital,la enfermedad siempre es despiadada.
Y es absolutamente real que nadie sale a flote de ninguna cuestión importante de la vida luchando en soledad ni aplicando un libro de citas célebres de Paulo Coelho. Nadie sale airoso de un cáncer luchando como si fuera un atleta olímpico. Nadie se convierte en un millonario de "éxito" sólo teniendo una buena actitud. Nadie consigue sus objetivos sólo soñándolos. Nadie abandona la exclusión social sólo riéndole a la vida. Nadie encuentra el amor repitiendo mantras motivacionales frente al espejo. Nada, absolutamente nada, se soluciona con una frase empalagosa y cursi.Ya está bien de convertir cualquier faceta de nuestra vida en un hecho individual del que sólo dependemos de nosotros mismos. Nadie se hace a sí mismo, que es la frase preferida de la insolidaridad, el individualismo y la falta de empatía. Nos hacemos unos a otros, en la salud y en la enfermedad. En lugar de exigirle a las personas enfermas que luchen, sería más útil que lucháramos nosotros por ellos y por nosotros, por todos, o que, por lo menos, dejáramos de votar opciones políticas que recortan de manera homicida en investigación científica y en el sistema público de salud.

Aporte del Sensei

viernes, 17 de febrero de 2017

El sujeto más peligroso del mundo...







...Al igual que un edificio que arde en llamas a la medianoche nos aterra,pero también ejerce sobre los que lo vemos un efecto hipnotizante, la llegada a la presidencia de Trump ha sido un espectáculo abrumador cuya estridencia ha  oscurecido graves cuestiones que habrían dañado a cualquier otro sujeto aspirante a gobernar el imperio.
Tiempos extraños estos en los que  la esencia del poder –esa capacidad de hacer que otros hagan o dejen de hacer algo– no ha cambiado, las maneras de obtenerlo, usarlo y perderlo han sufrido severos cambios.
Y aunque es claro que la personalidad de los poderosos es tan heterogénea como la humanidad misma, estamos siendo testigos de un caso muy singular. Porque de todo hay entre los poderosos:
Los hay solitarios y gregarios, valientes y cobardes, geniales y mediocres. Pero todos tienen dos rasgos en común: son carismáticos y vanidosos.
Del carisma, esa capacidad de algunas personas para atraer o fascinar a los demás sabemos que hay algunos sujetos carismáticos que al  lograr aplausos y loas,se inflan de vanidad. Y de ese punto,sólo hace falta un suspiro,para que la vanidad extrema se convierta en un narcisismo que puede ser patológico. En sus formas más moderadas, este narcisismo es irrelevante. Pero cuando se vuelve más intenso y domina las actuaciones de quienes tienen poder, puede ser muy peligroso. Algunos de los tiranos más sanguinarios de la historia mostraron formas agudas de narcisismo y grandes empresas humanas han fracasado debido a los delirios narcisistas de sus líderes.
En 1984, el psiquiatra Otto Kernberg describió esa enfermedad mental y la llamó  Malignant Narcissism (narcisismo maligno). A diferencia del narcisismo convencional, Kernberg concideró a esta tipología como una patología severa y peligrosa,pues la caracterizó por total falta de empatía, ausencia de conciencia, grandiosidad,paranoia, una  búsqueda de poder patológico y un placer sádico por la crueldad.

Y aunque la psiquiatría convencional ha desarrollado criterios para diagnosticar el narcisismo patológico,al que llama desorden de personalidad narcisista (DPN), no ha encontrado la cura para tal daño a la personalidad, aunque ha extendido la tipología con nuevas investigaciones, que afirman que las personas que lo padecen se caracterizan por su persistente megalomanía, la excesiva necesidad de ser admiradas, y su eficacia para manipular. También evidencian gran arrogancia, sentimientos de superioridad y conductas,aunque sean delictivas, orientadas a la obtención del poder. Pero estos sujetos aunque impostan una fortaleza de carácter y una pose dominante, paradójicamente,sufren de egos muy frágiles, no toleran las críticas y tienden a despreciar a los demás para así reafirmarse. Para sintetizar,quienes sufren de DPN tienen todos o la mayoría de estos síntomas:

-Sentimientos megalómanos y expectativas de que se reconozca su superioridad.
-Fijación en fantasías de poder, éxito, inteligencia y atractivo físico.
-Percepción de ser único, superior y formar parte de grupos de alto estatus.
-Constante necesidad de admiración por parte de los demás.
-Convicción de tener el derecho de ser tratado de manera especial y con obediencia.
-Propensión a explotar a otros y aprovecharse de ellos para beneficio personal.
-Incapacidad  de empatizar con los sentimientos, deseos y necesidades de los demás.
-extrema autopromoción, arrogancia y jactancia, y constante búsqueda de la atención.
-Intensa envidia de los demás y convicción de que los demás son igualmente envidiosos de él.
-Propensión a actuar de manera  pomposa y arrogante.
-Paranoia galopante.
-Rencor y sentimientos severos de venganza.
-Reaccines impulsivas de rabia.
Y ahora, dénle a un sujeto así el gobierno del imperio...




Un individuo que distorsiona la realidad para adaptarla a su estado psicológico, descalificando lo que no le sirve para inflar su ego, o reaccinando con furia a todo lo que desmiente el  mito de su propia grandeza. Así que la grave inestabilidad emocional evidenciada por los discursos y las acciones del Trump lo definen como un sujeto muy peligroso en general, pero aún más en su posición de presidente.

Y peor es si pensamos que la salud mental del presidente es la salud política de todo un país. Trump lleva poco tiempo en la Casa Blanca y su conducta ya causa bastante alarma. Y es que los problemas y frustraciones presidenciales se van a agudizar logicamente . Y eso no es bueno para la salud mental de nadie.
Aunque si Trump se sometiera a una terapia psicológica para determinar su narcisismo patológico, no sería cosa nueva. Es sabido que al menos 18 presidentes de Estados Unidos han tenido algún tipo de desorden siquiátrico según investigadores de la Universidad de Duke que analizaron cientos de biografías, como la de John Adams, el segundo presidente estadounidense, que sufría de trastorno bipolar tipo II, o Roosevelt , quien sufrió bipolaridad I, con condicatas mucho más extremas. O por ejemplo Woodrow Wilson  y Abraham Lincoln, entre otros,que sufrieron importantes episodios de depresión. Del último, además, se sabe que tuvo algunos intentos suicidas.
Las enfermedades mentales de los presidentes siempre han sido tabú,pero son claras. Por ejemplo,elque George McGovern recibiera terapia de electroshock para paliar sus depresiones acabó con sus aspiraciones a ser vicepresidente en 1972 y John McCain, en su primer intento por ser presidente (2000) renunció porque sufría un trastorno postraumático severo.

Sería justo que a todos los que se postularan para cargos públicos se les hicieran pruebas de salud mental por el bien de todos, y entonces ante el vacío de "sanos" quizá llegaríamos a la Anarquía por fin.  Y es que tener salud mental en épocas de crisis puede ser una utopía...
Volviendo al caso de Trump, no es en absoluto ranquilizante su estado mental en esta època  de gran caos mundial,pues la impulsividad de Trump y su urgencia de mostrar al mundo como él si es capaz de sacudir las cosas, y su abrumadora necesidad de ser foco de atención causará miedo,angustia y crisis en muchas personas desamparadas e inocentes,esas  con las que el narcisita maligno gusta de encarnizarse...



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miércoles, 15 de febrero de 2017

Los narcicistas...





Narciso, según la mitología griega,era un joven muy bello a quien todos admiraban. Pero él, lleno de vanidad y orgullo despreciaba y rechazaba a todos los que le amaban.
Entre los heridos por su desamor estaba la ninfa Eco,que se desvaneció de tristeza en las montañas en las que sólo quedó su voz, o Ameinias,un joven del que Narciso se burla cruelmente,dándole una espada para que se suicide,cosa que Ameinias hace, mientras reza a la diosa Némesis pidiéndole que Narciso un día conozca el dolor del amor no correspondido.
Y Némesis cumple:  Un día, al ver su imagen reflejada en el agua de un estanque, Narciso se enamora de su propio reflejo...
En una contemplación absorta, incapaz de apartarse de su imagen,por querer abrazarse y besarse a si mismo,cae a las aguas,ahogándose de sí mismo...
En el sitio donde murió, creció una hermosa flor, que hizo honor al nombre de  Narciso.

Y ese mito fue el que usó la psicología para nombrar a esos sujetos egocéntricos y manipuladores que medran en las relaciones humanas: Los Narcisistas.

Pero aclaremos: Quererse a sí mismo y tener una autoestima elevada está muy bien y es muy saludable. Aunque los excesos son siempre negativos, especialmente cuando  la vanidad y el egocentrismo se adueñan de la personalidad de alguien para hacerlo sentir el centro del universo.

Cuando alguien se quiere demasiado o se elogia a sí mismo todo el tiempo y reclama continuamente la atención y admiración de los demás, puede estar mostrando señales de este desorden de la personalidad .
Básicamente, las personas con este trastorno se creen superiores a los demás, muestran una gran falta de empatía,  son hipersensibles a las críticas de los demás, entre otras características.
Lo más caracteristico de estos sujetos es su incapacidad de amar y que son unos maestros de la manipulación. De tal modo que pueden convertirse en una amenaza psicológica real, e incluso física, para su presa.
Algunos narcisistas son tan carentes de autoconciencia que no tiene ni idea de lo narcisistan que se muestran. Se jactan de ser humildes,pero siempre,en el fondo subyace es penamiento de que son personas sumamente especiales, y ese es el sello distintivo del narcisismo.
Pero no todos los narcisistas son iguales, aunque su comportamiento sea similar. En términos sencillos, se podría decir que hay tres tipos de narcisistas:

Narcisistas privilegiados: son personas sumamente ricas o famosas, hermosas o con talento, y lo saben. Se les ha dicho esto durante toda su vida. Han sido tratados como especiales. Este tipo de narcisismo se ve en jovenes herederos, atletas profesionales y artistas y personajes increíblemente guapos. Estos pequeños príncipes y princesas se apartan de los demás y, por lo tanto, creen que merecen el trato especial que reciben.

Narcisistas heridos: son personas que, a través de experiencias tempranas de maltrato o negligencia, se sienten pequeñas, inadecuadas e inferiores. Así que para compensar tal daño, se construyen una falsa sensación de sí mismos que es lo contrario a lo que les hicieron sentir,es decir se piensan  más grandes, altamente competentes, superiores. Se jactan y se jactan y buscan admiración. Debido a que están tan dañados, también son notoriamente sensibles a la crítica y son fácilmente ofendidos. Por ello reaccionan de inmediato atacando a quien dude de su "superioridad" pues toda su vida gira en torno a tratar de compensar excesivamente las heridas profundas del pasado.
Narcisistas  heridos y privilegiados -  Esta es generalmente la forma más maligna de narcisismo. Si,es cuando se unen las dos circuntancias, generando sujetos que son hermosos o ricos o famosos, o talentosos o extraordinarios, pero también han sido maltratados a causa de abusos tempranos, dureza o negligencia. Ellos creen que son superiores a los demás ,aunado a que su maltrato les ha dejado completamente desprovistos de empatía y la capacidad de tomar perspectiva. Pueden ser extraordinariamente cálidos y carismáticos cuando quieren estar, luego increíblemente fríos y cortantes cuando se sienten menospreciados.


Casi todos los narcisistas comienzan a formar estos rasgos desde niños o en la adolescencia.
 La intensidad del narcisismo y su falta de autoconciencia y reflexión  sugieren que el sujeto narcista sufrió un gran desamparo emocional de niño y por otro lado,una infatuación morbosa de su ego.
 El narcisista está intensamente centrado en sí mismos,hasta el punto de auto-adoración,menospreciando a los demás. Pasa una cantidad excesiva de tiempo enlistando sus logros (como prueba de su grandeza).
Es imposible tener una conversación equilibrada con un narcisita, ya que no te oye,ni presta ninguna atención a lo que se le dice. En las raras ocasiones en que realmente escucha, es porque está planeando una estrategia para redirigir las conversaciones de nuevo hacia el tema de  él mismo.




Muchos trastornos psicológicos como la depresión, la ansiedad y la esquizofrenia tienen un fuerte componente biológico o genético. Pero  los trastornos de la personalidad estan conformados  por rasgos que se han aprendido. En otras palabras, los trastornos de la personalidad se desarrollan como resultado de experiencias de vida, no debido a la vulnerabilidad genética. Es decir, sabemos que la naturaleza de la relación que tenemos con personas importantes en nuestras vidas cambia dramáticamente nuestra percepción del mundo y de nosotros mismos. Si hemos sentido un profundo dolor ,pérdidas, o desesperación en la niñez, eso genera una amarga decepción en los subsiguientes y  diversos resultados de la vida, y el desarrollo de la personalidad se verá afectado significativamente. Esa herida narcisista es por causa de sufrir tales dolores y desarrollar, como resultado, una personalidad que va en torno a las dificultades en lugar de enfrentarse a ellos. En otras palabras, algunas personalidades están estructuradas y organizadas para evitar recordar - a toda costa - sentimientos amargos y dolor emocional. Si una persona utiliza esta estrategia consistentemente y en general, están utilizando una estrategia de mecanismo de defensa. esa poderosa capacidad de la mente para protegerse evitando sentimientos de incomodidad y ansiedad y percepciones negativas de sí mismo. Por ejemplo tenemos la represión,que se utiliza para desterrar de la memoria consciente algo demasiado doloroso para recordar.
Sigmund Freud identificó muchos mecanismos de defensa, incluyendo la represión, que él consideró la más fundamental. Pero también describió la regresión (regresar a una etapa infantil o joven en la vida para sentirse más seguro) o la proyección (culpar a otros por nuestros propios defectos). Pero hay un mecanismo de defensa que delata al narcisita de inmediato: la formación reactiva.

La formación de reacciones es la expresión de sentimientos hacia un acontecimiento, una situación o algo sobre nosotros mismos que es lo opuesto de lo que realmente sentimos. Es la persona que condena una tragedia cuando en realidad  se divierten en secreto, es la persona que piensa que los drogadictos deben enfrentar el castigo más duro cuando son adictos a sí mismos, es la persona que defiende con vehemencia valores heterosexuales porque son temerosos de su propia homosexualidad.  Es decir,los narcicistas patológicos no son sinceros al defender una posición,sino que lo hacen llevados por la ansiedad que los impulsa a expresar una opinión opuesta a lo que de verdad sienten, con una característica de la formación de la reacción tìpica: la excesiva necesidad de probar su punto y la inflexibilidad de la posición.
Así que cualquier comentario adverso a su postura,es tomado por el narcisista como un ataque contra él que le genera una reacción inmediata : vocifera y enfurece para recordarle a todos lo grande que es. Él narcisita es rápido para negar sus fracasos, nunca admite las faltas y ataca a cualquiera que le critique...
Por ello,el narcicista tiene una excesiva necesidad de justificar minusiosamente que es un ser asombroso,pero en el fondo él sabe que no lo es,y que sólo está  escondiendo profundas inseguridades acerca de sí mismo.
Porque va junto con pegado el explicar por qué  es "el mejor" y mentir para demostrarlo. Fingir la realidad, es el el más común mecanismo de defensa. Mentir es un método poderoso para negar los sentimientos personales de debilidad, fraudulencia o incompetencia...


viernes, 10 de febrero de 2017